por Giorgio Agamben

30 Marzo 2026

del Sitio Web Quodlibet

traducción de Biblioteca Pleyades

Versión original en italiano

 

 

 

 

 

 

 

Vale la pena reflexionar sobre un hecho tan increíble que se intenta borrarlo a toda costa:

¡que el Estado que se precia de ser el más poderoso del mundo haya sido gobernado durante años por hombres técnicamente dementes!

No se trata de exagerar un juicio político:

que Trump - al igual que Biden antes que él - deba ser considerado demente en el sentido patológico del término es una evidencia que comparten muchos psiquiatras, y cualquiera que observe su forma de expresarse no puede sino estar de acuerdo.

Huelga decir que lo que nos interesa aquí no es el caso clínico de individuos llamados Trump y Biden.

Más bien, la pregunta que no podemos evitar hacernos es:

¿Cuál es la importancia histórica del hecho de que un país como Estados Unidos - que en cierto modo lidera a todo Occidente - esté gobernado por una persona con una enfermedad mental?

¿Qué decadencia espiritual y moral radical, incluso anterior a la política, pudo haber conducido a una consecuencia tan extrema?

Que el destino de Occidente estuviera sellado por el nihilismo es algo que Nietzsche ya había diagnosticado hace más de un siglo, junto con la muerte de Dios...

pero que el nihilismo adoptara la forma de demencia no era algo que se diera por sentado.

Quizás sea por compasión y piedad que el Dios que quiere destruir Occidente lo conduce a su fin, no con consciencia y responsabilidad, sino ¡con imprudencia y locura...!