|
03 Julio 2026
No obstante, la acumulación de basura, el crecimiento urbano y la minería ilegal ponen en riesgo el entorno arqueológico.
Una situación que afecta directamente a los habitantes locales, quienes exigen vigilancia y protección gubernamental.
Perú es cuna de un rico patrimonio cultural, donde el desierto de Ica alberga las mundialmente conocidas Líneas de Nazca.
Estos geoglifos precolombinos, que se extienden por miles de kilómetros cuadrados, encarnan una de las mayores y más antiguas muestras artísticas de América Latina, al tiempo que son prueba de la sabiduría de las civilizaciones que poblaban el hemisferio antes de la llegada de Cristóbal Colón.
Sin embargo, su herencia milenaria enfrenta hoy
graves amenazas debido a modificaciones en el área protegida y
actividades mineras que, con frecuencia, se realizan al margen de la
ley.
Gracias a su trabajo y al de otros especialistas,
se ha logrado entender que estas figuras - que representan flora,
fauna y personajes antropomorfos - no son elementos aislados, sino
que forman parte de un contexto complejo que incluye la
civilización
Nazca, una sociedad político-religiosa con base en Cahuachi, el
centro ceremonial de adobe más grande del mundo.
Los vecinos de la zona denuncian la presencia de,
Aunque en 2025 el Gobierno de Perú anuló la reducción del 40% del territorio de la reserva, la defensora del legado y abogada Noemí Castañeda advierte que el daño ya está hecho.
Denuncia la existencia de,
Por otro lado, mineros artesanales, representados por ciertas voces, como la de Roberto Vera Huarcaya, sostienen que la ampliación de la zona intangible perjudica el desarrollo de Nazca, impidiendo la inversión en infraestructura básica, por ejemplo, hospitales o aeropuertos.
Ante las críticas por la actividad minera y la
gestión de concesiones, el alcalde de Nazca, Jorge Bravo Quispe,
ha respondido con evasivas, apuntando que la responsabilidad recae
en los ministerios de Cultura y de Energía y Minas.
Leonardo Rojas, junto con otros guías y expertos, indica que apenas se ha explorado el 10% de la magnitud de Cahuachi y pide mayor inversión estatal.
Por su parte, líderes comunitarios, entre ellos Zenón Gallego Ramírez, alertan que el patrimonio se pierde ante la urbanización y la hipocresía.
La supervivencia de las Líneas de Nazca, un enigma que aún tiene mucho por descifrar, depende de que pase a ser un territorio protegido...
|