Capítulo 7 - Continúa la Historia de la SMM

En Mina continué enviando mensajes electrónicos a todos aquéllos en quien pude pensar. Envié mensajes al presidente de los Estados Unidos, a Bill Gates, a varias personas quienes hacían labores humanitarias, a todos los personajes de los programas de televisión que hacían cosas humanitarias como Oprah.

 

Continué enviando botellas gratis de SMM y también vendí las botellas de 4 onzas con 325 dosis por $20 dólares cada una o por $5 dólares a las personas del pueblo. Después cuando dupliqué la concentración, vendí las botellas de 4 onzas con 650 dosis por el mismo precio.


Mientras pasaba el tiempo, y las personas platicaban conmigo sobre varios problemas, continué encontrando nuevos usos para la SMM. Toda mi vida había tenido problemas con mis dientes. Me faltaba la mayoría de ellos y usaba placa dental postiza. Mis encías eran algo sensibles y mis dientes estaban de alguna manera sueltos en las encías.

 

Seguido me molestaban y en ese tiempo en particular me empezaron a doler y pensé que debería sacarme uno o dos. Decidí entonces que debía cepillarme los dientes con la SMM. Usé 6 gotas de SMM y ½ cucharada de vinagre mezcladas en un vaso y entonces esperé 3 minutos y agregué ⅓ de vaso de agua y la usé para cepillarme los dientes. Otra vez estaba maravillado. Toda la infección e irritación desapareció en horas.

 

En una semana mis encías se habían fortalecido. Cuando finalmente decidí sacarme un diente, le tomó al dentista una hora completa para sacarlo. Mis encías estaban muy fuertes y el diente estaba tan bien insertado en el hueso de la mandíbula que no pudo simplemente sujetarlo y jalarlo. No hubiera salido. No estoy seguro de que me lo debí sacar. Se veía perfectamente sano cuando estaba fuera. El dentista estaba más sorprendido que yo.

 

Desde entonces muchas personas han empezado a usar la SMM en su boca de la misma manera. Todos ellos quienes la han usado tuvieron los mismos resultados, una boca más saludable. Ha habido muchas personas quienes han sido capaces de arreglar los abscesos en sus dientes con sólo cepillar utilizando SMM.

Estoy seguro que Arnold estaba trabajando para conseguir el dinero para nuestro próximo viaje a África. Mi postura fue siempre que si usted me financia con suficiente dinero para un pasaje redondo de avión y algunos gastos de manutención, yo viajaría allá y hablaría con varias agencias gubernamentales y hospitales hasta encontrar algún lugar para hacer pruebas clínicas. La postura de Arnold era de que no iríamos a África hasta que tuviéramos una invitación. De acuerdo con Arnold siempre hubo suficiente dinero pero su insistencia en que necesitábamos una invitación nos mantuvo detenidos por años.

 

Peter Mwangi confirmó una invitación de un hospital en Kenia para ir a hacer pruebas clínicas. Recuerde, Peter era mí chofer en Kenia y Uganda a quien entrené para usar la SMM. Pudimos haber hecho las pruebas clínicas de 100 pacientes de malaria con pruebas de sangre antes y después por menos de $20,000 dólares incluyendo mis gastos de viaje. El dinero estaba disponible, pero Arnold quería ayudar a una persona que iba a Tanzania pero que no pudo hacer pruebas clínicas por varios meses.

 

Floyd Hammer y su esposa tenían varios proyectos en marcha. Una y otra vez durante un año Floyd Hammer tomó dinero de nuestra Fundación para la Solución de Malaria y nunca nos dio información sobre su uso. Le ayudamos a comprar una camioneta y le enviamos un gran paquete de alimentos a Tanzania y cuando Floyd escribió un reporte a su gente en los Estados Unidos nunca reconoció que le ayudamos.

 

Platicó que trató a personas con malaria pero nunca reconoció que estaba usando la SMM para tratar a los pacientes. Finalmente Arnold sólo dijo que no les enviaría más dinero. Pero si yo hubiera tenido el mismo dinero hubiera completado las pruebas clínicas en Kenia y hubiera tenido la prueba que todos estaban pidiendo.

La otra cosa que le pedí a Arnold que hiciera era simplemente contratar a Peter Mwangi, mi chofer, quien era muy bueno usando la SMM, para que continuara tratando y promoviendo la SMM. Él estaba viajando a hospitales, algunos de los cuales estaban dispuestos a probar la SMM. Pudo haber viajado a iglesias, orfanatos, hospitales y clínicas. Muchos confiaban en él y estaban dispuestos a usar la SMM.

 

En el mismo período de tiempo que estuvimos con Floyd, Peter hubiera tratado a miles de personas y en docenas de lugares si se estuviera usando la SMM. Desafortunadamente, ninguna de mis sugerencias fueron consideradas. Contratar a Peter, una persona de la localidad, en lugar de alguien de E.U. hubiera sido ridículamente barato. No hubiéramos tenido que pagar boleto de avión y hubiera trabajado por menos de $100 dólares al mes. Hubiéramos tenido que pagar la gasolina, algunos gastos y enviarle suficiente SMM.

 

Sus gastos serían 1/10 de lo que gastaría un misionero extranjero. Él hubiera hecho exactamente lo que nosotros quisiéramos. Arnold no confiaba en Peter, pero nunca lo conoció y yo trabajé con él por un mes todos los días. Éramos buenos amigos para cuando me fui. Por otra parte, Floyd tomó nuestro dinero, eran miles, y ni siquiera dio las gracias. El dinero que le pagamos a Floyd no sirvió para nada.

Arnold continuó cometiendo error tras error mientras todo el tiempo decía que las cosas tenían que hacerse a su manera. Él contrató al muchacho quien finalmente nos metió en muchos problemas y que nos impidió formar de manera legal la Fundación para la Solución de Malaria no lucrativa. Él contrató varias personas para hacer el sitio Web y cuando se habían pasado casi un año en eso, era todavía un sitio pobre.

 

Entonces contrató a otra persona para hacer el sitio y le pagó por adelantado y nunca obtuvo nada por su dinero porque el sitio nunca se realizó. Han pasado seis años desde que Arnold dijo que él nos conseguiría un sitio Web y todavía no tenemos uno. Envió miles de dólares a Floyd Hammer y nunca recibimos ningún reconocimiento o información respecto a los enfermos de malaria tratados con nuestra SMM.

 

Con el dinero que él continuó perdiendo, pude haber realizado muchas pruebas clínicas en Kenia con la evidencia que necesitamos para mostrar a otros. Aunque se equivocó una y otra vez, continuó inflexiblemente insistiendo que todo debía hacerse a su manera. Continuó insistiendo que la gente que nos iban a patrocinar, sólo patrocinarían si él tenía el control total.

 

Arnold efectivamente impidió que la SMM se usara mientras proclamaba que sí se estaba utilizando.

Arnold continuó diciéndome que aunque yo estaba en el consejo directivo de la Fundación para la Solución de Malaria, ésta iba a ser operada como una corporación. Básicamente, él dijo que él era el presidente y que las cosas se harían de acuerdo a sus especificaciones. Arnold y John continuaron diciendo que yo no debería decir cómo deberían hacerse las cosas. No había qué discutir con ninguno de ellos.

 

Cualquier discusión sobre las semanas anteriores o el año pasado, ambos se pondrían de acuerdo para decirme que mi memoria estaba mal. Cuando se presentaba cualquier discusión y yo intentaba decir algo ellos sólo gritaban más fuerte. Yo no podía discutir ninguna idea. Todo iba bien siempre y cuando mantenía mi boca cerrada. Pude haberme ido, y debí hacerlo, pero siempre había la promesa de que ellos obtendrían el dinero para ir a África para probar la SMM y de esta manera el mundo la aceptaría.

 

Mantuve mi boca cerrada porque esa promesa siempre estuvo frente a mí. Para ser un poco más justos, cuando regresamos de África la última vez, Arnold me llamó varias veces para preguntarme cómo hacer las cosas. Él dijo que necesitaba mi opinión, pero a medida que las cosas continuaran él haría las cosas como quisiera a pesar de mi opinión.

 

Hasta este punto, Arnold ha sido la única opción para mí. Entonces, finalmente me di cuenta que podía escribir este libro.

Hice un contrato con la Organización Mundial de la Salud (OMS).


Antes de mi viaje a Kenia y Uganda después de varias cartas a la OMS ellos evidentemente no querían aparecer como que no estaban escuchando. Respondieron una de las cartas diciendo que tenían un programa en el cual ellos probaron varias drogas que pudieran tener algunos efectos sobre la malaria. Dijeron que estaban interesados.

 

Después de algunas discusiones me enviaron un contrato a firmar. Negociamos un poco, cambiamos algunos puntos y finalmente firmamos el contrato. Les envié una botella de la SMM. Cerca de un año y medio más tarde, después de que regresé de África, finalmente obtuve una carta de ellos diciendo que estaban probando mi solución en un laboratorio separado. Ellos habían contratado un doctor para que les hiciera las pruebas. Yo estaba entusiasmado de saber que el doctor estaba en proceso de realizar las pruebas.

 

Él la probó en ratones y simplemente no funcionó de acuerdo con él. Yo estaba sorprendido pero él reportó que no curaría ratones ni los mejoraría, por lo tanto no había nada más que yo pudiera decir porque yo no estaba presente cuando se hicieron las pruebas.

 

Entonces, ¿35,000 pacientes recuperaron su salud pero no se pudo curar a un ratón? Lo siento, pero no le creo.
 

Hay un país en África que ni siquiera permitiría a la OMS acercarse a sus fronteras. Me parece que la OMS, si realmente hubieran estado interesados en ayudar al mundo como dicen que lo hacen, hubieran al menos hecho al SMM una prueba decente. Eso es especialmente verdadero después de que fueron informados del éxito que tuvimos en Kenia y Uganda.

 

Para ese tiempo más de 35,000 personas habían sido tratadas con éxito total. Al menos, todos los reportes dicen que todos se fueron sintiéndose bien.

 

También le informé al doctor de nuestro trabajo de campo, pero no estaba interesado. Si ellos hubieran estado un poco interesados me hubieran invitado para apoyar en las pruebas. El doctor que hizo las pruebas no tenía la menor idea de lo que era la SMM. No la entendió. No entendió la activación del vinagre y no entendió qué químicos eran. Él no quería saber.

 

Prefirió usar mi solución sin saber qué era. Mi evaluación de su desinterés es que él únicamente quería probar que no funcionaba y eso fue lo que hizo. Déjeme decirlo de nuevo, él estaba totalmente desinteresado en el hecho de que 35,000 pacientes de malaria habían sido exitosamente tratados en el campo. Platiqué con él mucho tiempo por teléfono, pero otra vez mostró total desinterés.

 

Obviamente todo lo que la OMS quería era la firma del doctor diciendo que la SMM no servía.


Había también un doctor en Israel quien también le hizo pruebas al SMM y dijo que no funcionaría. Pero, adivine qué, se rehusó a usar vinagre para activar al SMM. Dijo que el acetato era lo mismo y sólo usó acetato. Bueno, el hecho es que el acetato no es lo mismo que vinagre. Químicamente es totalmente diferente, pero él simplemente no usaría vinagre porque él sabía más.


Pensé que a usted le gustaría ver el contrato que tenía con la OMS. El contrato consta de varias páginas y aquí no hay espacio suficiente para mostrarlo, pero ellos (OMS) me enviaron una carta junto con el contrato.

 

Incluí la carta en la página siguiente y la traducción al español está a continuación de la carta para ayudarle a entenderla mejor. Si realmente está interesado en ver el contrato, sólo escríbame y le enviaré una copia del contrato.

 

Incluso usted puede venir conmigo y ver el contrato en papel.

ORGANIZACIÓN MUNDIAL DE LA SALUD
Teléfono Central/Intercambio: 791 2111
Direct: 792 2665/3193
Email: pinkr@who.int
Sr. Jim Humble
Apartado Postal 185
1200 Doolittle St.
Mina, Nevada, 89422
Estados Unidos
Estimado Sr. Humble:
Se adjuntan dos copias firmadas del Acuerdo de Confidencialidad. Por favor firme cada hoja y regrésenos una copia y conserve otra para su archivo.


Nos gustaría dejar claro que si y de manera completa la idea de usar la Preparación OS-82 para una nueva indicación (por ejemplo en este caso malaria, leishmaniasis, tripanosomiasis, filariasis y/o onchocerciasis) no se encuentra en el dominio público a la fecha de divulgación por usted a la OMS/EET, y si no podemos demostrar que esa idea era conocida por OMS/EET antes de la divulgación, esta idea no cae en la excepción de párrafo 3 (a) y (b) del convenio adjunto.


Con los mejores deseos
Sinceramente suyo
Dr. Carlos M. Morel
Director
Programa Especial Para la Investigación y Entrenamiento en Enfermedades Tropicales (EET)

 

Arnold empezó a impulsar sus ideas sobre la SMM. Dijo que yo no podía seguir regalando.

 

Habíamos pasado por esto mismo una y otra vez. Quería que controláramos cada botella. Estoy seguro que desde el punto de vista de Arnold, cree que era el hombre quien tenía todo funcionando en África. Continúo conociendo personas y grupos que podrían financiarnos para ir a África. Yo continué viviendo aquí en el desierto y Arnold continuó sin permitirme conocer a ninguna de las personas que podría financiarnos en África.

 

Hoy escribí este párrafo simplemente porque le di a dos personas de la localidad una botella de SMM y Arnold se enteró y tuvimos una larga discusión sobre cómo yo podría ir a prisión por hacer eso. Hoy recibí una llamada de Arnold cuando dejaba San Francisco después de hablar con un prospecto de donador. Otro a quien no me permitiría conocer.


Aquí en el desierto, sólo escribiendo mensajes electrónicos a África, fui capaz de contar más de 5,000 personas tratadas y curadas de malaria desde marzo del 2004 a través de los amigos que hice en África. James no hubiera hecho nada durante este tiempo excepto decir lo que iba a hacer en África. Nada había pasado.


Un día en el desierto, cerca de un año después de haber regresado de Uganda, mientras trabajaba en el techo me caí y me rompí el cuello. Fui trasladado al hospital más cercano, pero no tenían el equipo necesario y me llevaron en avión a Reno. Finalmente me abrieron el cuello y me pusieron un tornillo de titanio en la segunda cervical de mi cuello (el mismo hueso que el actor de la película Superman se rompió). Hubieras visto el tornillo. Se ve como un tornillo para madera de 1 ½ pulgadas.

 

También me rompí la espalda. Mi espalda se alivió bastante rápido, pero mi cuello no se quería aliviar. El doctor dejó los huesos sin contacto. El tornillo debió haber tenido otra ½ vuelta. Pasaron seis meses y todavía no me aliviaba. El doctor estaba insistiendo en abrirme el cuello otra vez y poner dos tornillos más. Los veteranos del hospital dijeron que debí tener otra operación y ellos tenían otra idea de cómo hacerla. Sin embargo, no pudieron hacerlo en los siguientes seis meses.

 

Estaba entre la espada y la pared.


Finalmente un amigo en Canadá, Michael Haynes, sugirió que buscara el uso del magnetismo. En mi búsqueda en Internet encontré a un grupo de clínicas que estaban usando una nueva teoría del magnetismo y que estaban teniendo buenos resultados. El costo era muy alto. Después de obtener tanta información como me fue posible, compré algunos imanes de los más fuertes que hay en el mercado.

 

De hecho, son tan fuertes que son peligrosos. Pueden aplastar un dedo o cortarlo cuando se usan inapropiadamente. La nueva tecnología trabaja sobre el concepto básico de que el magnetismo debe tener un circuito magnético completo a través del cuerpo para obtener un máximo poder curativo. Durante este tiempo continué comunicándome a África con tantas personas como podía, además de enviar mensajes a varias organizaciones.

 

Con los imanes que compré construí una pieza curva de acero que permitiría tener un circuito magnético completo en mi cuello con el polo sur lo más cercano posible al hueso roto. Me puse los imanes por un total de cinco días y las noches las pasaba sentado para asegurarme de que estuvieran en su lugar. Al final de los cinco días mi cuello empezó a inflamarse. Volví con el doctor y tomó otros rayos X. El hueso estaba completamente sanado.

 

El doctor me quitó mi collarín. Dijo que ya no lo necesitaba más. Dijo que estaba contento de haber esperado antes de operarme. El no recordó que yo estaba usando imanes. No le importaba y no estaba interesado. De hecho, él hubiera preferido operarme. Él no decidió esperar para operarme. No me operó porque yo me negué.

 

Si hubiera sido su decisión, me habría operado.

Chino, a la izquierda, le da una dosis de SMM a un niño quien se niega a tomarla.

La mayoría de los niños les gusta la SMM porque la ven como algo mágico.

 

No sé todo lo que el circuito magnético hace, pero sí sé que los imanes extremadamente fuertes provocan que el área se hinche con sangre y se ponga roja.

 

No hay duda que la sangre extra ayuda a aliviar. Los rayos X antes y después probaron que los huesos sanaron en los cinco días que mantuve los imanes en el lugar. Estábamos despreocupados porque si la oportunidad de ir a África se presentaba mi cuello estaba aliviado y podía ir.
 

Si usted tiene problemas con huesos que no se alivian, busque el magnetismo.


Tiempo después llamó un hombre de Guinea y quería que fuéramos a ese país y tratáramos a las personas de allá. Dijo que era un amigo de la primera dama y que podía conseguirnos la aprobación del gobierno. Le había comentado a la primera dama sobre nosotros y ellos estaban ansiosos de que fuéramos a Guinea. Arnold, finalmente me llevó a conocerlo y platicamos.

 

Las cosas estaban listas para ir. Le llamé a este hombre de Guinea y entonces todo se vino abajo cuando Arnold me dijo que yo nunca volvería a hablar con él otra vez. Él nunca me permitiría hablar con nadie a quien él considerara su contacto. Ahí estaban los gritos y alaridos que yo tanto odio y de los que no podía tomar parte. Ha como se pusieron las cosas, este hombre decidió que él iba a dictar los términos de cada uno de nuestros movimientos en Guinea y eso era algo que simplemente nosotros no podíamos aceptar. Al menos eso me dijo Arnold.

 

Por lo tanto no fuimos a Guinea. Puedo decirle cuán humillante es que a uno le digan que no puede hablar con alguien. Esto ocurrió en la primera parte del año 2005.

 

 

Chino va a Sierra Leona, África del Oeste

Un joven muy activo conocido por el nombre de Chino me contactó y dijo que le gustaría saber más acerca de la SMM. (Le llamábamos en aquel tiempo la Solución de Malaria). Conocí a Chino en Beatty, Nevada aproximadamente en marzo del 2005.

 

Le expliqué cómo funcionaba la SMM y mezclé algunas dosis y le di una.

Foto 7.1.

Los familiares de Chino en Sierra Leona le ayudan a tratar a cientos de personas.

Los vasos de plástico contienen una dosis de SMM cada uno.

 

Chino explicó que su familia en Sierra Leona poseía en concesión una gran mina de oro junto al río principal de allá.

 

Explicó que la malaria era tan mala que todos en su familia tenían malaria y mucha gente moría por ella. Dijo que él necesitaba toda la SMM que yo pudiera darle. Le dije que intentaría darle tanta como me fuera posible. Habíamos decidido cobrar una cantidad que cualquier africano pudiera pagar y en ese tiempo eran 10 centavos. Le expliqué lo del precio y dijo que podía conseguir el dinero.

 

Le di 20 botellas con las cuales podía tratar en ese tiempo a 450 personas por botella. Nunca le cobramos, aunque él insistió en que pagaría.

 

Junté 100 botellas con 450 dosis cada una. Entonces Chino y yo viajamos a Reno y las enviamos a Sierra Leona. Él pagó el envío con su tarjeta de crédito. No le pedimos dinero, sólo que nos diera una carta firmada de cada persona que fuera tratada y curada de malaria. Se fue a Sierra Leona para empezar a tratar a más personas.

 

Regresó después de tratar 5,000 víctimas de malaria más. Su viaje tomó cerca de 3 meses. Tenía cámara y su primo tomó varias fotos de las personas durante el proceso. Cuando regresó no traía ninguna carta firmada, pero sí traía las fotos. Después nos pidió más botellas.

 

Incluyo fotos de su trabajo en Sierra Leona.

Personas haciendo fila para tomar una dosis de SMM.

Note cuán cercanos están uno de otro. Esta fue la operación de Chino.

 

John continuó hablando sobre proporcionarnos el dinero para ir a África. Arnold dijo que no podíamos ir hasta que tuviéramos una invitación. Debido a que ellos tenían dinero y seguían hablando sobre financiar un viaje a África para realizar pruebas clínicas allá, me mantuve callado.

 

Ellos confiaban en mi deseo de ver curada a la gente de África. Entonces, tomarían mi tecnología, sin dejarme decir nada, y sin pagarme nada más que los gastos del viaje, lo cual en realidad no era nada. Ellos aseguraron a los patrocinadores que nadie (yo) recibiría pago por la tecnología. Dijeron que los patrocinadores querían que todo su dinero se empleara en tratar a la gente en África. Realmente no pude discutir nada en contra de eso.

 

¿Cómo podía yo ser tan egoísta de cobrar por mi tecnología? El hecho es, sin embargo, que nunca supe quiénes eran los “patrocinadores”.


Finalmente me di cuenta que aunque estuvieran asegurando que el dinero fuera para tratar a las personas en África, ellos usaban mi tecnología para darse a conocer en Malawi. Estaban entonces trabajando en varias diferentes aventuras para información de cómo obtener MMS de negocios incluyendo la minería y una nueva tecnología del arroz que proveería proteína de arroz al mundo entero.

 

Yo no estoy incluido en ninguno de esos negocios. Yo no quiero estarlo. Imaginé que si continuaba intentando darle esta información al mundo, el dinero me llegaría eventualmente.

 

Si no, al menos yo sé que esta información es muy importante como para que una sola persona la tenga bajo control y yo no voy a permitir que eso suceda.
 

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Capítulo 8 - Malawi, África del Este

 

Nosotros, la Fundación para la Solución de Malaria formada por mí (el autor) y Arnold, finalmente recibimos una invitación, no del gobierno de Malawi sino de un hombre de negocios de allá. Su nombre es Zahir Shaikh, un gran humanitario.

 

Una vez que supo de nosotros quiso ayudar a su gente.

 

Con su invitación y dinero que John proveyó, Arnold y yo volamos a Malawi en febrero del 2006, junto con otras dos personas que Arnold quiso llevar.

De izquierda a derecha, James Christiansen, Jim Humble (autor), Zahir Shaikh y John Wyaux.


La noche antes de irnos a Malawi, tuvimos una cena de despedida. John me dijo, y todos escucharon:

“Yo sólo quiero que sepas que tienes que hacer todo exactamente como quiere Arnold o no habrá dinero para financiarte en Malawi. Eres un barco sin timón y no podemos tenerte echando a perder las cosas”.

Yo simplemente dije:

“Está bien, lo haré a la manera de Arnold”.

Había muchos puntos que no iban a funcionar a la manera de Arnold, pero tenía que verlo por sí mismo. Ciertamente él no iba a escucharme.
 

Yo quería salirme de eso. Yo no disfrutaba ser tratado de esa manera, pero estábamos comprometidos a atender personas enfermas en Malawi y no me podía salir. Sí, era el dinero de John lo que lo estaba haciendo posible, pero también eran mis años en desarrollar la idea y mi tecnología que lo estaban realizando. Yo no sabía que me consideraran un barco sin timón, pero debía esperarlo.

 

Cuando regresé después de más de un mes, John se disculpó porque su novia le dijo que debería hacerlo, pero eso en realidad no cambió nada. La gente adinerada tiende a no respetar a los que no lo tienen. El dinero sin embargo nunca fue mi asunto. Me tomó 50 años y cientos de miles de dólares estudiar filosofías espirituales y religiones. Tengo algo que ellos nunca tendrán y nunca entenderán.

 

Mis estudios espirituales me capacitaron para interesarme lo suficiente y descubrir la SMM.


Zahir Sheikh (vea foto arriba) fue el hombre de negocios que nos invitó a Malawi. Era un indio oriental cuyos ancestros se fueron a vivir a Malawi muchos años atrás. Nos llevó al capitolio de Malawi, a muchas oficinas gubernamentales, ayudándonos a obtener la aprobación para la SMM. (La cual en aquel tiempo llamábamos la Solución de Malaria).

 

Nuestro éxito en conseguir la aceptación de la SMM en Malawi fue completamente orquestado por Zahir. Todos los días nos llevó por la ciudad en su automóvil para visitar a oficiales, como el Jefe de Policía, el Inspector General, el Ministro de Salud, etc.

 

Cuando visitamos la oficina de cada oficial, Zahir nos presentaba, Arnold platicaba acerca de que nuestra misión era traer la SMM a África, después sugería que yo les diera los detalles de cómo trabaja realmente la SMM. En ese tiempo me tomaba de 10 a 20 minutos explicar la química básica de la SMM, dependiendo del número de preguntas que hacían.

 

Yo pensaba que era particularmente interesante porque antes de iniciar el viaje Arnold estaba extremadamente inflexible en decirles a las personas en Malawi sobre cómo trabaja la solución. Esa fue una de las razones por las que me llamó un barco sin timón. Intenté destacar que no funcionaría si no les decíamos cómo funcionaba.

 

Ese fue uno de los principales puntos de desacuerdo.

Tres de los enfermeros de la prisión observan la forma en que el autor mezcla la SMM.


Nosotros simplemente no íbamos a decirles cómo funcionaba y la primera persona que fuimos a ver, Arnold dijo:

“Este es el inventor y él te dirá cómo funciona”.

Por lo tanto, Arnold estaba terco en no explicar cómo trabaja. Pero cuando ya estábamos allá, Arnold se dio cuenta inmediatamente de que teníamos que decirles los detalles. Sin embargo, éste es uno de los muchos puntos que fue usado para mostrarme que Arnold debía tener control total.


Yo no presioné sobre eso porque sabía que los doctores y los oficiales científicamente entrenados nunca nos permitirían hacer algo sin una explicación de cómo funciona. En cierto punto Arnold me había dicho que si empezaba a decirles cómo funciona me bajaría del avión y me enviaría a casa. (Eso fue cuando estábamos hablando acerca de ir a Guinea).


Otro punto de desacuerdo fue la insistencia de Arnold en que deberíamos ser los administradores de la SMM. Que deberíamos entrenar personas allá y permitirles que les den la SMM a los pacientes de malaria. Pero eso simplemente no era práctico. Cuando uno trae una medicina es mejor estar preparado para dárselo a la gente. Si no lo haces, nadie confiará en ti y no confiarán en tu medicina.

 

Ha como estaban las cosas, cada vez que íbamos a ver a un oficial yo generalmente mezclaba dosis para todos, incluyendo los oficiales y lo crea o no, cada oficial que vimos estaba dispuesto a beber la dosis. Lo primero que hicimos en Malawi fue darle a la gente sus dosis de la SMM. Entonces, cuando finalmente fuimos a las prisiones o a otros lugares, nosotros dimos las dosis. En todo el tiempo que estuvimos allá no tuvimos a ninguna persona de Malawi que diera las dosis.

 

Básicamente, todo ocurrió de la manera que dije que ocurriría, pero eso no se reconoció. Al contrario, había más determinación para que las cosas se hicieran de la manera que Arnold lo dictaba.
 

Mientras estuvimos en Malawi, Arnold despidió a las dos personas que llevó con nosotros. Uno era un fotógrafo llamado James Hackbarth y la otra un amigo de Arnold llamado John Wyaux. Yo no diré todos los detalles, sólo lo relevante. La parte más bochornosa ocurrió probablemente en el restaurante más exclusivo del lugar. Todos tenían traje y corbata y nosotros éramos las únicas personas blancas allí.


Arnold se puso de pie y le gritó a John Wyaux. Nunca supe realmente por qué. El restaurante completo se quedó en completo silencio cuando Arnold comenzó a gritar. Yo sólo me quedé mirando a mi plato, demasiado bochornoso para ver aquello. Finalmente, muy enojado Arnold se marchó del restaurante y las cosas volvieron a la normalidad.

 

Al día siguiente, me di cuenta que John había dicho algo a Zahir, pero Zahir nunca escuchó lo que le dijo. Yo no escuché lo que se dijo. De hecho, nadie excepto Arnold escuchó lo que se dijo, ni siquiera John supo lo que había dicho que enfureció a Arnold. Hasta este día, no sé lo que John dijo y por tanto todavía no tengo idea de por qué Arnold despidió a John.


Tres tardes después Arnold estaba un poco ebrio. Entró al cuarto de James Hackbarth y lo despidió porque no estaba tomando el tipo correcto de fotos de acuerdo a Arnold. Admito que no me gustaron algunas de sus fotos, pero me di cuenta de que todo lo que teníamos que hacer era explicar exactamente lo que queríamos. Después de eso, Arnold les dijo a ambos que se fueran a casa de la mejor manera que pudieran.

 

Durante los pocos días que ellos no estuvieron, Arnold fue extremadamente rudo con ellos cuando los veía. Yo debí irme a casa con ellos porque nadie merece ese trato, pero yo quería tercamente que el Proyecto Malawi tuviera éxito al grado de comprometer mi integridad por el trato de mis conocidos. Todas mis decisiones y elecciones fueron entonces, y todavía son predicadas, sobre la idea de que yo quería que la SMM sea usada en todo el mundo.
 

Tuvimos el mismo problema en Malawi que el que tuvimos en Kenia.

 

Las dosis que mezclé eran demasiado débiles. Cuando estábamos tratando a los primeros prisioneros en nuestras pruebas clínicas en la cárcel, regresaban al siguiente día, sintiéndose mejor pero no totalmente curados. Entonces empecé a incrementar la dosis. Había otro problema. Estábamos comprando jugo con vitamina C agregada como conservador. La vitamina C agregada reduce la eficiencia de la SMM en un 75% aproximadamente.

 

Yo ya había probado este hecho, pero lo dejé pasar porque antes nunca había tenido un problema real con eso. Una vez que me di cuenta que el jugo tenía vitamina C como conservador, empecé a usar sólo jugo fresco y también incrementé la dosis.

 

Entonces empezamos a alcanzar el 100% de recuperación de malaria.

Dos mujeres en prisión dan a sus bebés la fórmula SMM.

Ambos bebés se aliviaron en 24 horas.


Alguien sugirió que hacer las pruebas clínicas en la prisión local sería lo más cómodo y el lugar más fácil para obtener el permiso. Decidimos probar.

 

Visitamos la prisión local llamada Maula en la ciudad de Lilongwe, capital de Malawi. El director de la prisión nos dio permiso para hablar con el técnico médico. El nombre del técnico médico asistente era S.S. Kamanja.

 

Aunque era el asistente, era el único que siempre estaba allí. Arregló las cosas para que hiciéramos las pruebas clínicas. Le dimos unos cuantos dólares en varias ocasiones y se mostró bastante cooperativo. De hecho, no sólo es justo mencionar que fue bastante cooperativo incluso antes de que le diéramos dinero. Era tan agradable que pensamos que sería adecuado ayudarle un poco.

 

Nos retiramos de la prisión para encontrar un laboratorio u hospital donde pudiéramos tomar muestras de sangre. Era especialmente importante que ellos estuvieran separados de nosotros. Finalmente nos instalamos en un hospital médico llamado SMRA, era una organización internacional. SMRA significa Servicio Médico de Rescate Aéreo.

 

El Dr. Joseph Ayree era el director allá y fue muy atento con nosotros. Le explicamos lo que queríamos hacer y lo que nuestra SMM hacía. Preparamos nuestra bebida normal para mostrarle. Pareció no dudar en beberlo al igual que hicieron la mayoría de los oficiales en Malawi. Nos asignó un técnico de laboratorio médico cuyo nombre era Paul Makaula.

 

El Dr. Aryee dijo que todo lo que necesitábamos hacer era pagarle el salario de Paul mientras trabajara para nosotros. Acordamos pagarle $300 dólares por seis días y además de pagar su gasolina y otros gastos. El Dr. Aryee le permitió al técnico del laboratorio médico usar el laboratorio de SMRA y el microscopio de la prisión para las pruebas de sangre sin costo lo cual pensamos fue muy generoso. Él quería ayudar.
 

En Malawi todos los oficiales tomaron una dosis completa de SMM. Si hubiera sido una droga, probablemente no la hubieran tomado. Si no hubieran estado dispuestos a tomar la SMM, la cual es meramente un suplemento mineral, tampoco hubieran estado a que su gente lo hiciera. En mi opinión, estos oficiales fueron muy valientes en querer ayudarnos a ayudar a su gente.

 

Estaban dispuestos a tomar la dosis de la SMM sólo porque se lo pedimos.


Es mi creencia que la razón por la que el Consejo Farmacéutico de Medicinas y Tóxicos aceptaran nuestra SMM como un suplemento mineral y no como una droga fue que muchos oficiales la tomaron sin dudarlo cuando les dijimos que no era una droga. En esencia mucha gente realmente quería ver a la SMM ayudando a su país. Ellos querían y estaban listos a cooperar para que les sirviera.


De regreso a la prisión la mañana siguiente S.S. Kamanja trajo a los primeros 10 hombres. Se les dio seis gotas a cada uno incluyendo el vinagre, los tres minutos de espera y se le agregó jugo de piña. Arnold comprobó la temperatura de cada paciente. Lo primero que aprendimos fue que los termómetros para el oído no funcionaban allá. Creo que es porque en África, especialmente en la prisión, se limpian de manera diferente o simplemente no se limpian.

 

Afortunadamente, teníamos los termómetros de tirillas de plástico que sólo se presionan sobre la frente. En cerca de 10 segundos la temperatura puede leerse en el plástico.


Arnold estaba usando los termómetros de tirilla para revisar a todos. Estos termómetros trabajaban bien y pudimos tomar la temperatura de cada paciente la cual generalmente era alta. Paul, el técnico de laboratorio, tomó las muestras de sangre, las puso en un portaobjetos y las etiquetó con los nombres de los pacientes.

 

Estos portaobjetos se llevaron al laboratorio de la SMRA y Paul analizó cada uno en el microscopio. Archivamos cuidadosamente la información de 10 pacientes esa mañana que se tomaron las muestras de sangre. Entonces mezclé las dosis en tazas de plástico y Arnold les dio las tazas a los pacientes.
 

Cuando habíamos terminado de tomar las muestras de sangre, de almacenar la información, y después de dar a cada uno de los diez pacientes una dosis preguntamos que si había más quejas de malaria. Kamanja dijo que había 19 más. Dijimos, tráiganlos y les daremos una dosis a todos. Lo hicimos.

 

Regresamos esa tarde después de las 3:00 p.m. para ver los resultados pero no había buenos resultados. La mayoría dijo que se sentían mejor, pero aún tenían fiebre. La fiebre se había reducido solamente en una persona. Yo sabía que algo andaba mal. Dosificamos a todos de nuevo incluyendo los 10 tratados y los otros 19 quienes estaban recibiendo la dosis sin tomarles muestras de sangre y sin hacerles expediente. Aún usábamos sólo seis gotas.


Usted probablemente lo adivinó, la mañana siguiente todavía todos los pacientes aún eran positivos a la malaria. Empecé a recordar que en Kenia había usado 15 gotas. Usamos seis gotas en E.U. sólo para mantenimiento. Empecé a tener un indicio de lo que estaba mal. También recordé que los experimentos arrojaron que la vitamina C reduce la efectividad del dióxido de cloro.

 

Esa tarde empecé a trabajar en obtener el jugo adecuado, sin vitamina C adicionada.

Muestra 5 colchonetas donde duermen las prisioneras.

Los niños también se quedan aquí con sus madres.

 

Las prisiones de Malawi se parecen mucho a los campos de concentración. La prisión es encerrada con sólo un cerco de malla de púas hasta el tope. Hay guardias armados en las esquinas de la prisión pequeñas chozas de guardia.

 

Mientras estuvimos allá, nos preguntaron si nos gustaría ver a los cuartos de las mujeres y por supuesto dijimos que sí. Las mujeres duermen sobre el piso con sólo una cobija o dos. Arnold dijo que les daría a las mujeres un colchón de esponja para que duerman. Las mujeres que tenían niños los tenían con ellas en la prisión.

 

Los guardias se quedaban con la mayor parte de los alimentos designados para la prisión y los vendían en otra parte. Por lo tanto, las prisioneras tenían muy poco para comer. Ellas siembran algunos vegetales como papas. Hay un solo baño para todo el dormitorio de las mujeres con continuos problemas de desabasto de agua. Aparte de los pisos, la prisión estaba limpia. Las mujeres se bañan en el exterior, bajo una llave, fuera de la vista de los hombres.


Había un hombre en la prisión que tenía fiebre alta, pero su análisis de sangre era negativo a malaria (no había malaria presente). Dado que parecía tener los síntomas de la malaria, sospechamos que podía haber estado fingiendo.

 

Sin embargo, cuando le dimos la SMM, su temperatura disminuyó a lo normal durante la noche y los síntomas desaparecieron. Paul, el hombre del laboratorio, dijo que analizó la sangre una segunda vez, pero no había parásitos de malaria presentes.

 

En cualquier caso, él se alivió aunque no haya sido malaria. Había también un prisionero que rechazó el tratamiento. Pero como estaba allí, de todas formas registramos su nombre y temperatura. Varios días después cuando vio a todos los prisioneros aliviándose y él todavía enfermo, decidió tomar el tratamiento. Al siguiente día ya estaba bien.


Finalmente, me di cuenta de que el jugo de piña de la tienda tenía vitamina C adicionada como conservador. Como lo mencioné antes, la vitamina C evita que la SMM forme dióxido de cloro, el cual es necesario. Compramos piñas y un extractor de jugos e hicimos nuestro propio jugo. Además de usar jugo fresco incrementamos la dosis a 18 gotas.

 

La mañana siguiente, antes de usar la dosis de 18 gotas, revisamos otra vez a los pacientes. De los 10 que originalmente tomamos muestra de sangre aquél que no dio positivo a malaria, se sentía bien. Los otros nueve dijeron que simplemente se sentían mejor pero no bien. Se realizó una segunda prueba de sangre.

 

Esta prueba mostró que los parásitos de malaria todavía estaban presentes pero se veían distorsionados en algunos casos. Después les dimos a todos dosis de 18 gotas y usamos jugo fresco. También dosificamos 19 casos extras de malaria con la dosis de 18 gotas.

 

Las pruebas de sangre que nuestro técnico de laboratorio tomó la mañana siguiente, todas resultaron negativas y todos reportaron que se sentían bien. Los otros 19 expresaron sentirse bien también. Después seleccionamos otros 10 casos para analizar y Paul tomó las muestras de sangre. Les dimos dosis de 18 gotas de SMM y usamos jugo fresco de piña en sus dosis.

 

Arnold fue de gran ayuda y asistió en todo lo necesario. Mientras yo mezclaba las dosis y registraba la información, él entregó las dosis a los pacientes y tomó su temperatura. La mañana siguiente (24 horas después) todos dieron negativo en la prueba de sangre para malaria. Además, todos los pacientes que tratamos en la prisión estaban sintiéndose bien.
 

Aprendí en Uganda que la manera segura para destruir completamente los parásitos de la malaria era usar dos dosis de 15 gotas cada una, con una diferencia en tiempo de una a cuatro horas. Si esa hubiera sido la manera en que empezamos nunca hubiera habido ningún problema. Tengo que aceptar que soy un viejo con mala memoria.

 

Dos años han pasado desde los tratamientos en Uganda. Simplemente he olvidado los detalles y tuve que aprenderlos de nuevo. En los E.U. usualmente usamos sólo seis gotas para mantenimiento, pero seguido necesitamos usar más para curar algunas enfermedades. Yo había olvidado que estábamos usando dos dosis de 15 gotas cada una en Uganda. Nunca cometeré ese error de nuevo y espero que alguien más inteligente que yo lo haga la próxima vez de una forma u otra.


Al final de los trabajos en la prisión, el Dr. Aryee en el hospital de la SMRA revisó las pruebas de sangre de laboratorio de Paul y nos dio una carta muy positiva. El hecho fue que cada paciente que originalmente daba positivo a malaria, dio negativo después del tratamiento y ellos se sentían bien. Tomó varias dosis extra para los primeros pacientes analizados, pero todos eventualmente resultaron negativos.

 

Permítame decir de nuevo, todos eventualmente dieron negativos, lo cual lo hace 100% exitoso aunque tomó un día extra para curar al primer grupo.


En Malawi también visitamos varias villas de chozas de zacate. Allá atendimos cada tipo de enfermedad que se pueda usted imaginar. Tratamos a los pobladores conforme iban llegando y nos decían cuál era su padecimiento. No nos negamos a atender a nadie. Por qué no atender tantos como podamos si es sólo un suplemento mineral.

 

La mayoría de las personas en la villa tenían una u otra enfermedad. Su agua no es pura. El clima cálido promueve todo tipo de enfermedades. Ellos caminan descalzos y el zacate y los arroyos tiene enfermedades que entran a través de la piel. Al día siguiente que regresamos a la villa, la mayoría de las enfermedades fueron vencidas. Muchos habían vomitado lombrices y otros tenían lombrices muertas en sus heces.

 

En el futuro esperamos regresar con suficiente solución para que todas las villas puedan tener lo que necesitan.

Permítame mencionar en este punto que después de que Arnold despidió a dos personas que había traído, él estaba muy activo haciendo que las cosas se realizaran. Hizo que las cosas sucedieran. Yo estaba de acuerdo con la forma en que se estaban dando. No había dicho cómo se tenían que hacer las cosas. Arnold dictaba todo y lo hizo funcionar. Ayudé en la prisión e hice sugerencias a Arnold.

 

Yo me encargué del aspecto técnico de las cosas pero Arnold controló todas las fases de la operación. Yo realmente no necesitaba estar allá excepto para averiguar por qué la solución no estaba trabajando y hacer los cambios necesarios. El hecho es que Arnold hizo que la operación completa funcionara y fuera exitosa.


Arnold me preguntó una vez:

“¿De qué otra manera lo hubieras hecho?”

Bien, hubiera hecho muchas cosas diferente simplemente porque dos personas no hacen las cosas de la misma manera.

 

Pero si me hubiera preguntado si estaba en desacuerdo en cómo hizo las cosas….. bien no tiene caso el preguntar. No hubiera estado en desacuerdo con nada excepto la forma en que despidió a los dos muchachos que trajo con nosotros y el hecho que intentó mantener control total de las botellas de SMM. En una de las villas yo quise dejar una botella con el jefe pero Arnold insistió que regresáramos a tratar a aquéllos quienes necesitaban una segunda dosis. Pero nunca regresamos aunque lo sugerí varias veces.

 

Por tanto, muchos se quedaron sin tratamiento y en ese tipo de situación donde no hicimos lo que dijimos que haríamos, siempre me molestaba.


Espero que usted comprenda nuestro objetivo. No sólo queremos ayudar a algunas personas en algunas villas. Eso es grandioso y lo disfruté, pero nuestro objetivo real es primero probar la SMM a un punto que el mundo esté dispuesto a usarlo para ayudar a destruir muchas enfermedades en África incluyendo la malaria y el SIDA. Cuando eso ocurra, el mundo tendrá que gastar menos y menos dinero en África.

 

En este momento, el mundo envía billones de dólares a África. La malaria por sí sola es la mayor causa de pobreza en África. Cada año hay 500,000,000 de personas enferman con malaria y no pueden trabajar y millones más tienen SIDA y otras enfermedades. También implica millones de otras personas para cuidar a los enfermos. A donde vayas en África se ven grupos humanitarios no lucrativos trabajando para ayudar a la gente allá.

 

Billones y billones de dólares se gastan en un esfuerzo por ayudar a África, pero todavía no es suficiente. Este dinero no se necesitará cuando estas enfermedades sean controladas en su mayoría.

 

Entonces los billones de dólares permanecerán en los países industrializados para usarse con otros propósitos.

 

Logramos muchas cosas en Malawi. Muchas agencias del gobierno aceptaron nuestra SMM como un suplemento mineral, lo cual fue importante, pero sólo atendimos menos de 100 personas mientras estuvimos allá. Después que obtuvimos la aceptación del gobierno e hicimos pruebas clínicas a dos decenas de pacientes, nos fuimos a casa. Realmente hicimos tres pruebas clínicas en total.

 

La primera, de hecho tuvo sólo nueve pacientes porque uno de ellos no dio positivo a la malaria en la primera prueba de sangre. Finalmente, seis meses después también encontramos que las pruebas clínicas realizadas por el Consejo para la Malaria resultaron en el mismo 100% de recuperación de malaria que el que nosotros obtuvimos en la prisión.


Existe la promesa de tratar al país entero y espero que lo hagamos. Arnold hizo muy buen trabajo. Él se sostuvo hasta que obtuvimos nuestra información. Sin embargo no logramos hacer lo que vinimos a hacer. Íbamos a pasar una gran cantidad de tiempo en las villas entrenando a los jefes y a otros para usar la SMM. Sólo pudimos ir a tres villas en total. Nos fuimos, asumo que porque se nos acabó el dinero, pero nunca supe por qué. Yo me quería quedar e ir a muchas villas más. Sólo se me dijo que íbamos a casa y nos fuimos a casa.


Dejamos Malawi hacia Estados Unidos el 27 de abril del 2006. De nuevo metido en el desierto en Mina.

 

Nada ha pasado desde entonces, sólo muchas promesas. He estado trabajando para Arnold como el capataz de un grupo de trabajadores arreglando su molino. Es una oportunidad para hacer unos dólares mientras estoy escribiendo este libro. John está financiando la mayor parte de la operación allí en el molino. Ellos están gastando cientos de miles de dólares en el molino y operaciones de minería. Ellos siguen hablando sobre regresar a África, pero parece que no sucederá pronto porque Arnold tendrá que estar a cargo de las operaciones aquí o perderán dinero. Mi único objetivo es llevar la SMM al mundo y ésa es la razón de este libro.


Hasta hoy Arnold todavía no me permite platicar con nadie de los grupos nuevos que él encuentra interesados en ayudar a nuestra causa. Supongo que él cree que yo soy tan malo con la gente como lo es él. ¿Es normal para la gente ver fallas en otros que ellos mismos tienen?


Tengo un fuerte deseo de ver el país Malawi tratado de malaria por completo. Arnold y John continúan diciendo que ellos aportarán el dinero pero Arnold no confía en enviarme a Malawi solo y él no está listo para ir mientras yo escribo este libro. Sin embargo, aunque ellos atendieran a todos en Malawi y empezaran en el siguiente país, todavía planean mantener la SMM como secreto.

 

Ellos quieren atender a todos en África mientras la puedan mantener en secreto. Yo debo ver para que la información sea conocida en todo el mundo. Aún si organizaciones y personas en todo el mundo saben el secreto de la SMM no nos evitaría a nosotros o a otros ver que África es tratada para todas las enfermedades que la SMM puede manejar. Con suerte todo el mundo lo entenderá. He proporcionado tanta información como me es posible en este libro de forma que usted, el lector, pueda salvar vidas. Usted realmente puede hacerlo, por favor inténtelo.
 

MMS disponible para compra inmediata. Si a usted le gustaría probar la formula exacta, y no quiere molestarse en hacerlo por usted mismo, puede comprar una botella de 4 onzas (realmente 5.5 onzas) de las personas enlistadas en la parte de abajo.


Esta botella de 4 onzas contiene suficiente MMS para que pueda durarle a la mayoría de las personas alrededor de un año.


Contiene 16 veces más de MMS de lo que podría obtener de cualquier oxigeno estabilizado que se vende en cualquier tienda naturista. Todos los proveedores enlistados en la parte inferior han mantenido sus precios muy bajos y accesibles comparados con cualquier centro naturista.


Envío de MMS para todos los países del mundo:

Clara Beltrones
Calzada Guadalupe # 63
Col. San Juan 83070
Hermosillo, Sonora

México
Teléfono celular 6622 21 90 15
clara@mmsmexico.com.mx 

 

Las siguientes páginas muestran documentos del Gobierno de Malawi. Usted puede llamarles.


OFICINA DE ESTÁNDARES DE MALAWI
Nuestro código de archivo: BS/LAB/35/4   Nuestra fecha: 06-04-07

Nuestro código de archivo: Su fecha:
Dirección, correspondencia al Director General
Fundación para la Solución de Malaria
Apartado postal 719, Lilongwe


Estimado Señor
SOLUCIÓN MS Y VINAGRE NALI


Nosotros entregamos nuestro reporte No. 354(AJ) 134 sobre el análisis de la muestra arriba mencionada que usted trajo a la oficina.
Nuestro recibo No. 42483 para MK2,791.25 siendo el costo de la prueba y reporte anexado para su amable atención.


Le agradecemos por usar nuestras instalaciones y esperamos servirle otra vez en el futuro.


Fielmente suya
Patricia N. Nayeja
Oficial Científico Titular

 

 


 

 


Para: DIRECTOR GENERAL
CONSEJO DE FARMACIA, MEDICINAS Y VENENOS
TODA LA CORRESPONDENCIA DEBE DIRIGIRSE AL REGISTRO
Teléfono: (265) 01 759 108/755 165/755 166 Apartado Postal 30241
Ciudad Capital
Lilongwe
Malawi
Fax:265 01 755 204
E-Mail: admin@pmpbmw.org
www.pmpb.malawi.net
Ref: pmpb/pr/114
12 de abril del 2006
El Gerente,
La Fundación para la Solución de Malaria,
USA


Estimado Señor,
REGISTRO DE LA SOLUCIÓN SM
Me gustaría reconocer el recibo del suplemento mineral dietético (Solución SM) y su información adjunta.


Bien, si este producto es en verdad un suplemento mineral dietético, entonces no está bajo la jurisdicción del Consejo de Farmacia, Medicinas y Venenos para registro. Pero las afirmaciones en la etiqueta de la botella sugieren que cura o alivia ciertas condiciones médicas las cuales pueden incluir malaria.


La composición de la solución de cloruro de sodio (NaCl) y agua la cual puede tener electrolitos libres para formar dióxido de cloro (ClO2) el cual puede matar patógenos no muestra ninguna actividad farmacológica. De la documentación, no estipula la actividad farmacológica y modo de acción sobre la malaria plasmodium. Similarmente, los boletines médicos no mencionan nada respecto a su preparación.


Además, en Malawi el Programa para el Control de la Malaria a través de su grupo es la única autoridad que puede aceptar o refutar un producto medicinal anti-malaria en Malawi. Esto es para proteger al público y la resistencia de drogas anti-malaria.


Fielmente suyo
Aaron G. Sosola

(Delegado Registrador y Encargado de Servicios Técnicos)
Cc: Gerente del Proyecto
Programa para el Control de la Malaria
Lilongwe

 

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