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por Descifrando la Guerra
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El denominado
'repliegue hemisférico' pretende recuperar posiciones perdidas durante
las últimas décadas y convertir nuevamente al continente americano
en la principal retaguardia de Washington frente al ascenso de
China.
Su alcance comprende desde el Ártico hasta Tierra del Fuego e incluye,
El término "repliegue" responde precisamente a la necesidad estadounidense de concentrar esfuerzos en una región que tradicionalmente había considerado dentro de su esfera de influencia.
La obligación de volver a asegurar esa posición refleja la pérdida relativa de poder de Washington y las dificultades para mantener simultáneamente una hegemonía global frente al crecimiento económico, tecnológico y diplomático de Pekín.
Marco Rubio, secretario de Estado y una de las principales figuras de la administración republicana, ocupa una posición central en esta estrategia.
Durante su etapa como senador ya había destacado por su oposición a los gobiernos latinoamericanos de izquierda y por impulsar sanciones, bloqueos y medidas de presión especialmente contra,
Su llegada al Departamento de Estado reforzó la corriente partidaria de establecer una primacía hemisférica.
Esta posición parte de que, ante las dificultades para impedir que China alcance una posición predominante en Asia-Pacífico, Washington debe garantizar primero un dominio claro sobre América.
Más Gobiernos Alineados con Washington
La posición estadounidense en América Latina se ha reforzado durante el primer año y medio del segundo mandato de Trump.
Cuando regresó a la presidencia, cuatro gobiernos de la región mantenían una orientación particularmente próxima al trumpismo:
Posteriormente se sumaron,
La llegada de estos gobiernos ha permitido que Washington pase de contar con cuatro administraciones abiertamente alineadas con Trump a nueve.
También se ha reducido el número de gobiernos definidos como abiertamente anti-estadounidenses.
La dimensión militar se articula alrededor del denominado Escudo de las Américas, un foro de coordinación impulsado bajo el argumento de combatir el narcotráfico y el crimen organizado.
Entre sus participantes aparecen,
China como Objetivo de Fondo
La recuperación de la influencia estadounidense tiene como uno de sus principales objetivos reducir la presencia de China.
Las negociaciones con distintos gobiernos latinoamericanos incluyen presiones para limitar acuerdos económicos, infraestructuras críticas y cualquier eventual acceso militar de la potencia asiática.
Panamá constituye uno de los ejemplos más relevantes.
Las presiones siguen una lógica similar en Argentina, Colombia o Ecuador:
Esta dimensión mantiene abierto el debate sobre la relación entre el repliegue hemisférico y el pivot to Asia, la estrategia iniciada bajo Barack Obama para concentrar recursos estadounidenses frente al ascenso chino en Asia-Pacífico.
Su evolución dependerá, sin embargo, de cómo Washington interprete la competición con Pekín durante los próximos años.
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