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por Jorge Caballero
24 Julio 2026
del Sitio Web
LaJornada

Fotogramas del documental
Horizontes Perdidos,
del realizador
canadiense, Julien Elie,
muestra el
costo ambiental de la carrera espacial privada.
Este fin de semana se estrenó en la cartelera nacional Horizontes
Perdidos, documental que devela el costo ambiental de la carrera
espacial privada, tercer largometraje del cineasta canadiense
Julien Elie, quien explora el impacto ambiental, social y humano
del ambicioso proyecto de
Elon Musk:
la base SpaceX en Boca Chica, Texas.
La obra está filmada en un hipnótico blanco y
negro y reflexiona cómo la promesa de un futuro para la humanidad de
viajar a Marte borra comunidades y ecosistemas enteros en la Tierra.
En entrevista con La Jornada, Julien Elie informó cómo
reconoció esta historia:
"todo empezó de una manera muy sencilla, al
contemplar el cielo una noche en el campo lleno de miles de
estrellas, pero también me di cuenta de que había muchos
satélites, no reconocí el cielo que contemplaba en la infancia.
Me hice la pregunta que de continuar lanzando
satélites en la órbita terrestre, acabaría transformando el
cielo que ha existido desde que se formó el planeta, desde antes
de la humanidad".

Imagen Cortesía
Devastación del Cielo y la Tierra
Horizontes Perdidos ha recorrido importantes festivales de
cine durante 2025 y 2026 con una pregunta urgente:
¿Cuánto cuesta al planeta la conquista del
espacio...?
Así que Julien, tratando de despejar esta
pregunta, se dirigió al poblado de
Boca Chica:
"Había escuchado del pueblo donde se
encuentra la empresa
SpaceX Starbase, considerado el
principal puerto espacial y donde se encuentra la plataforma de
lanzamientos, la construcción de los prototipos de cohetes
Starship para futuras misiones a
la Luna y
a Marte.
Lo que me encontré es que esta compañía está
devastando el cielo y la Tierra".
Devastación y Privatización
Al posar la mirada en la franja costera de Boca Chica enclavada
entre el Golfo de México y el río Bravo, a lo largo de dos años que
duró la filmación de Horizontes Perdidos,
"me di cuenta de la devastación y la
privatización de ese lugar hermoso.
Los pantanos han sido drenados, las playas
cercadas y las casas compradas por la empresa. La frontera con
México asiste, en silencio, a una transformación irreversible.
Playa Bagdad, Tamaulipas, está padeciendo la
contaminación de la basura espacial.
Allí, donde el sonido de las olas solía
marcar el ritmo de la vida, hoy se yergue un cohete de 50 pisos
de altura listo para despegar.
Es el símbolo más visible del proyecto
espacial privado de Elon Musk, cuyo objetivo principal es
revolucionar la tecnología espacial y reducir los costos de los
viajes, con la meta final de establecer vida en otros planetas,
especialmente en Marte".
Este filme retoma el concepto de
shifting baselines - formulado
por el biólogo marino
Daniel Pauly - para explorar y
cómo cada generación normaliza una degradación heredada,
perdiendo la memoria de lo que existía antes.
Frente al deslumbramiento tecnológico,
Shifting Baselines (título
original de Horizontes Perdidos) propone otra mirada: la de
quienes resisten, la de la Tierra herida:
Julien Elie apuntó:
"con este trabajo sólo quiero compartir,
hacer un retrato de este lugar y la transformación que ha
sufrido.
Al realizarlo tuve mucha urgencia de filmar
lo más rápido posible, porque estuvimos muy cerca de la base, y
ahora es imposible, porque se volvió una fortaleza.
Imagínate:
cuando filmamos aún existía el pueblo de
Boca Chica, ahora ha desaparecido, la empresa robó todo el
territorio, incluido el pueblo.
Tenía que hacer este trabajo con un
sentimiento de urgencia y después construir poco a poco la
narrativa del documental".

Imagen Cortesía
Con una portentosa propuesta visual filmada en blanco y negro por
los cinefotógrafos Glauco Bermúdez y François Messier-Rheault, e
impulsada por una atmósfera sonora con tintes de ciencia ficción a
cargo de Mimi Allard, el documental adopta un enfoque rigurosamente
observacional.
La narrativa entrelaza los testimonios de
científicos y astrofísicos preocupados por el síndrome de Kessler
(la peligrosa acumulación de basura espacial), con las vivencias de
los residentes locales, turistas entusiastas de la tecnología y las
familias mexicanas que pescan al otro lado del río bajo la mirada
vigilante de la Patrulla Fronteriza.
Julien Elie agrega:
"incluí testimonios de algunos científicos
para entender lo que está pasando, no únicamente en el cielo con
tantos satélites y basura espacial, sino además la devastación y
contaminación que provocan en la Tierra, como lo que pasó en
Boca Chica, que era un lugar muy importante para la migración de
aves y tortugas, pero está desapareciendo por este terrible
proyecto espacial".
Julien mencionó que es lamentable, y,
"no darnos cuenta del hermoso planeta que
tenemos, nos empeñamos en destruirlo diariamente con el cambio
climático, las temperaturas extremas en Europa, las lluvias
torrenciales en varias partes del mundo, los incendios
forestales, cosas tremendas.
La película trata de cómo se destruye todo
con tal de intentar conquistar y colonizar otros planetas.
Seguramente en el futuro el humano encontrará
un planeta y seguramente lo destruirá de la misma forma que
estamos destruyendo la Tierra".
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