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03 Marzo 2026
del Sitio Web
RTEsp

RT
A
pesar de las excusas oficiales
sobre la
seguridad nacional
y las
armas nucleares,
analistas
señalan que
el
presidente estadounidense
persigue
beneficios concretos...
El presidente de Estados Unidos,
Donald Trump,
inició una agresión conjunta
con Israel contra
Irán bajo el
argumento de proteger la seguridad nacional.
"El régimen [iraní] ya contaba con misiles
capaces de alcanzar a Europa y nuestras bases, y pronto habría
tenido misiles capaces de alcanzar nuestro bello EE.UU.",
aseguró este lunes al dirigirse a militares y a las familias de
estadounidenses caídos durante la operación.
"[Los iraníes] habrían tenido armas nucleares hace tres años y
las habrían usado. Pero no permitiré que eso suceda", concluyó.
No obstante, analistas ponen en duda las
intenciones declaradas de Trump y señalan que lo movían otros
intereses.
Una cuestión de Política Exterior,
no de Supervivencia
Es profundamente erróneo pensar que la estabilidad a largo plazo o
el caos total en Oriente Medio tengan para EE.UU. una importancia
fundamental,
considera Timoféi Bordachiov, politólogo ruso y
director de programa del Club Internacional de Debate Valdái.
"Para Estados Unidos, ubicado a miles de
kilómetros de Oriente Próximo y Medio, la situación real allí no
tiene ninguna importancia. Simplemente porque no puede afectar
de ningún modo a la seguridad y supervivencia del Estado
estadounidense", sostiene.
Según el analista, para EE.UU. solo es relevante
lo que ocurre en su entorno inmediato; el resto de los conflictos
son observados desde la óptica de sus intereses políticos o
pragmáticos.
Una de esas tareas es dañar los intereses de Rusia, China e India.
"Para Washington, infligir un daño táctico a
Rusia y China es mucho más importante que resolver de manera
estructural cualquier otro problema de política exterior.
Allí pueden creer que la estabilidad a largo
plazo de EE.UU. frente a la presión de Moscú, Pekín, en parte
Nueva Delhi y, en general, de toda la humanidad que aspira a la
independencia, se construye a partir de victorias tácticas",
afirma el politólogo.
Aumentar la Riqueza
El éxito de esta campaña podría permitir a EE.UU. incrementar su
influencia en el mercado petrolero, considera Gleb Ignátiev,
politólogo y profesor de la Escuela Superior de Economía (Rusia).
"Si en Irán se establece un régimen amistoso
con Estados Unidos, Israel y Arabia Saudita, ello permitiría a
los primeros y a los terceros influir aún más en el mercado del
petróleo, y a los segundos reforzar su entorno geográfico, ya
que desaparecería un actor que apoya a Hamás y a Hezbolá",
sostiene Ignátiev en declaraciones a RT.

RT
Construyendo su Legado
Trump también está preocupado por construir un legado que
perdure cuando abandone el poder, según el analista.
"Trump dedica todo su segundo mandato a
construir su legado. Por eso está remodelando la Casa Blanca y
organizando desfiles militares en Washington.
En política exterior, el legado se expresa en
la actividad de pacificación y en liberar a Estados Unidos de
rivales de larga data", afirmó.
Planes en Riesgo
A pesar de las
declaraciones de Trump sobre su disposición a
continuar la campaña durante cuatro o cinco semanas, una guerra
prolongada podría socavar los planes de la Casa Blanca,
considera
Trita Parsi, vicepresidente ejecutivo del Instituto Quincy
para la Gobernanza Responsable (EE.UU.).
"La capacidad de Trump para continuar con esto y declarar
victoria será muy limitada. Ya no cuenta con el apoyo del
público estadounidense.
Aproximadamente una quinta parte del país
respalda esta operación. Y el asesinato de Jameneí no le dio un
impulso en las encuestas", declaró a Bloomberg.
"El cálculo iraní es que si logran resistir a Trump durante un
par de semanas, ocurrirá lo mismo que pasó con los hutíes.
Los hutíes respondieron, y finalmente Trump
dio un paso atrás, declaró victoria y nunca volvió a hablar de
Yemen", añadió.

RT
Sin embargo, la prolongación del conflicto también complica este
escenario, teniendo en cuenta las próximas elecciones legislativas
de noviembre.
"Recuerden que en noviembre se celebran
elecciones legislativas.
La situación pinta muy mal para los
republicanos. Hasta ahora han apoyado completamente a Trump
porque él controla el partido.
Pero si los demócratas toman el Senado y la
Cámara de Representantes, se abriría un escenario de juicio
político. Es algo de lo que los republicanos ya hablan en
privado.
Y esta guerra, especialmente si no sale bien,
pese a eliminar al líder supremo, no garantiza que vaya a
resultar particularmente favorable para Estados Unidos",
concluyó.
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