por Martín Cagliani
del Sitio Web
TheTerraformingInformationPages
En el ámbito científico se debate un tema que desde hace largos años
se discutió en la ciencia ficción: como convertir al frío y seco
Planeta Rojo, en un lugar habitable para los humanos. |
Hace 4.000 millones de años Marte era un planeta cálido y húmedo,
posiblemente con vida.
Las sondas enviadas al planeta rojo han
enviado fotografías de cañones y valles, elementos que sugieren la
existencia de agua líquida deslizándose por su superficie en tiempos
pasados. Hoy, Marte es frío, seco; un mundo desértico con una fina
atmósfera.
Todos los intentos de detectar vida en Marte fueron en vano, aunque
no esta del todo descartado. El pasado 24 de octubre llegó a Marte
la sonda Mars Odissey, enviada por la NASA para encontrar pruebas de
la existencia de agua y visa en nuestro vecino rojo.
La falta de vida en Marte y su gran parecido con la Tierra inspiró a
muchos escritores de ciencia ficción a imaginar la colonización del
planeta rojo por los seres humanos.
Y más recientemente, en el mundo
científico, se idearon muchas formas mediante las cuales convertir a
Marte en un planeta que pueda soportar vida, y no simples
microorganismos, sino a los seres humanos.
Terraformación
¿Qué es la Terraformación? Consiste en un proceso de ingeniería
planetaria, dirigido a mejorar la capacidad de un mundo estéril para
sostener vida. La etapa final de la terraformación sería la creación
de una biosfera (conjunto que forman los seres vivos con el medio en
que se desarrollan) local que igualase todas las funciones de la
biosfera de la Tierra, convirtiendo así al Planeta Rojo en un lugar
habitable para los seres humanos.
¿Es posible la terraformación? Muchos científicos, utilizando
modelos climáticos y teorías ecológicas, concluyeron que la
respuesta es sí. Con la tecnología actual, se podría transformar el
clima de Marte, haciéndolo capaz de soportar la vida.
El termino fue originalmente acuñado en la ciencia ficción por
Williamson en 1942. Los científicos lo adoptaron posteriormente para
propósitos más académicos, aunque muchas de las propuestas
científicas para la terraformación de Marte tienen mucho de ciencia
ficción.
Cualquier proceso de terraformación llevaría a nuestro vecino rojo
de la esterilidad a través de un continuo de estados habitables que
irían mejorando con el tiempo. Una terraformación total (lograr un
planeta totalmente habitable para humanos y otros animales) es una
meta muy distante, pero no imposible.
Una experiencia semejante, le daría a los científicos una excelente
oportunidad de ver, a gran escala, como crece y evoluciona una
biosfera. Y nos daría la oportunidad de esparcir y estudiar vida más
allá de la Tierra.
Aparte la terraformación de otro planeta nos
daría un hogar alternativo a los seres humanos, quien sabe si en un
futuro no lo necesitaremos, y no sólo por necesidad deberíamos
colonizar y transformar a Marte, puede ser una ventaja.
¿Por qué Marte?
Muchas de las principales propiedades de Marte son bastante
similares a las de la Tierra.
En ambos planetas la duración de los
días son unas 24 horas, una consideración muy importante para las
plantas, las cuales están adaptadas a la fotosíntesis cuando brilla
el sol. Marte también tiene estaciones, si bien más largas que las
terrestres, ya que la órbita marciana alrededor del Sol es mucho más
grande, llevando a que el año marciano sea el doble de largo que el
de la Tierra; pero las plantas podrían adaptarse a esas diferencias
Una diferencia importante entre la Tierra y su vecino rojo es que la
gravedad marciana es un tercio de la terrestre. Es desconocido si la
vida podría adaptarse a una gravedad reducida. Aunque según los
científico es probable que los microbios y las plantas se ajustarían
fácilmente a la gravedad marciana, incluso algunos animales podrían
adaptarse.
Marte es actualmente muy frío, excesivamente seco y su atmósfera de
dióxido de carbono es demasiado delgada como para sustentar vida.
Pero estos parámetros están interrelacionados, y los tres pueden ser
alterados por una combinación de invención humana y cambios
biológicos.
La clave, según los científicos, es el dióxido de carbono (que
representa el 95% de la atmósfera marciana). Si se pudiera envolver
a Marte en una atmósfera de dióxido de carbono más gruesa, con una
presión superficial una o dos veces más que el aire al nivel del mar
en la Tierra, nuestro vecino se calentaría sobrepasando el punto de
congelación del agua.
Lo que lo convertiría en un planeta cálido y
húmedo, y el agua fluiría nuevamente. Agregando un poco de nitrógeno
a la atmósfera ayudaría a satisfacer las necesidades metabólicas de
plantas y microbios. Estas serían apropiadamente seleccionadas o
genéticamente modificadas para vivir en las nuevas condiciones de
Marte.
Las plantas en su fotosíntesis utilizarán el dióxido de carbono, el
cual degradaran convirtiéndolo en oxígeno, que con el tiempo crearía
una rudimentaria pero efectiva capa de ozono, que a su vez es una
protección contra la radiación del sol.
Los colonos humanos, tendrán que procurarse el aire respirable,
mientras dure la terraformación. El nuevo Marte, luego de la primera
etapa de la terraformación, será mucho más habitable que ahora. Al
subir la temperatura y la presión atmosférica, los humanos no
tendrán que usar importantes y grandes trajes espaciales, solo
necesitarían protecciones leves y tanques de oxigeno.
El crecimiento natural de las plantas permitirá con el tiempo
cultivar granjas y bosques en la superficie marciana, que servirá
para aprovisionar a los humanos que vivan en Marte.
Para que el planeta sea habitable para animales y humanos, su
atmósfera tendrá que ser más similar a la terrestre, la cual esta
compuesta primariamente por nitrógeno, con niveles de oxígeno
cercanos al 20 por ciento y un uno por ciento de dióxido de carbono.
Pero ese sería el proceso completo de terraformación, mucho más
dificultoso y más prolongado en el tiempo.
Ecopoiesis
Cualquier organismo que se libere en la superficie marciana hoy, se
secaría y congelaría, sería degradado químicamente y pronto reducido
a polvo. No es posible sembrar a Marte de vida simplemente soltando
bacterias sobre su superficie.
La creación de un ecosistema que se sostenga por sí solo, en un
planeta sin vida, es llamado ecopoiesis (termino acuñado por el
biólogo Robert Haynes en 1990). En Marte, así como ocurrió en la
Tierra, la biosfera primaria tendría que consistir en ecosistemas
localizados de microbios creciendo y desenvolviéndose bajo
condiciones anaeróbicas o sea sin oxígeno o con muy poco.
Obviamente
esto no produciría un ambiente en el cual los animales y humanos
pudiesen sobrevivir al aire libre. Todos los organismos dependientes
de oxígeno transportados desde la Tierra, humanos incluidos,
tendrían que permanecer encerrados en módulos especiales o con
vestimentas protectoras.
Si se considera la espontaneidad en el desarrollo de la biosfera de
la Tierra, como modelo a seguir en Marte, la terraformación solo
puede seguir a la ecopoiesis.
Si restringimos la especulación a lo que los científicos consideran
plausible con las actuales tecnologías, los períodos de tiempo que
requieren la ecopoiesis u la terraformación son bien diferentes.
Según los estudios realizados por varios científicos, la atmósfera
cálida y gruesa necesaria en Marte puede ser generada en 200 años.
Mientras que para producir una atmósfera oxigenada como la terrestre,
por medio de microbios y de la fotosíntesis que realizan las plantas
verdes, se necesitarían 100 mil años. Estas estimaciones están
basadas en las tecnologías actuales; los períodos se acortarán a
medida que se vayan descubriendo nuevas tecnologías y metodologías
para acelerar el proceso de terraformación.
Métodos y teoría sobre como terraformar Marte
Desafortunadamente, la ecopoiesis no puede ser llevada a cabo
espontáneamente en la superficie marciana tal como está ahora. La
terraformación, que comienza por la ecopoiesis, necesita que se
logren los requisitos comentados anteriormente, para poder comenzar
y prosperar.
Una pequeña porción de modificaciones ambientales serán necesarias
para crear unas condiciones favorables para que incluso las más "duras"
bacterias logren sobrevivir en Marte:
-
La temperatura debe ser elevada.
-
La masa de la atmósfera marciana debe aumentar.
-
Debe ser viable el agua líquida.
Estos cambios serían suficientes para lograr una superficie marciana
compatible con ciertos seres vivos que no necesitan de oxigeno, como
algunas bacterias que viven en condiciones extremas llamadas
extremophiles.
A las plantas no les bastaría con estos pequeños
cambios, requerirían una atmósfera rica en oxigeno, aunque mucho
menos que el necesario para los animales. O sea que para continuar
con la terraformación, sería necesario aumentar los niveles de
oxígeno y nitrógeno en la atmósfera del Planeta Rojo.
Logrando aumentar la masa de la atmósfera marciana, mejoraría la
función de esta como escudo contra radiaciones y meteoros; al mismo
tiempo que acrecentaría el efecto invernadero necesario para
calentar el planeta, y ampliar el campo de estabilidad del agua
líquida.
Muchos son los métodos (ingeniería planetaria) que propusieron los
científicos para terraformar Marte. Uno aceptado por todos los
científicos, es el de calentar la superficie marciana, para así
lograr una atmósfera más rica en dióxido de carbono, y que a la vez
sea más gruesa y protectora.
La propuesta general de varios científicos, es que un calentamiento
inicial de Marte (no demasiado importante) mediante ingeniería
planetaria liberaría a la atmósfera grandes cantidades del dióxido
de carbono, que supuestamente existe en reservas bajo la superficie
marciana, y en forma de hielo en los polos.
Esto aumentaría el
efecto invernadero y haría que el calor se transfiera a los polos.
Se liberaría más dióxido de carbono por el aumento de temperatura, y
así se encadenaría todo, llegando al punto de convertirse en
autosuficiente y no necesitar más de la ingeniería humana para
seguir con el proceso.
Este paso inicial lo sostienen todos los modelos propuestos por la
comunidad científica para la terraformación de Marte, en lo que
difieren es en la presunción de la cantidad de dióxido de carbono
que hay disponible en Marte y sobre los métodos elegidos para
liberar este gas de invernadero.
Polos oscuros
Uno de los primeros modelos propuestos (por Burns y Harwit, y Carl
Sagan en 1973) fue el de oscurecer los polos marcianos (compuestos
mayoritariamente por dióxido de carbono helado), logrando una mayor
absorción de luz solar, y así aumentando su temperatura; según Sagan
en 100 años se evaporarían por completo.
Súper espejos
Otra vía para calentar Marte sería la de aumentar la energía solar
que llega al planeta, reflejando luz desde el espacio a su
superficie.
Para lograr este cometido se sugirió (Osberg, 1981;
Birch, 1992; Zubrin y McKay, 1993; Fogg 1995) la utilización de
espejos que permanezcan en la orbita marciana, y reflejen la luz
hacia el planeta. Necesariamente grandes, no por eso inviables.
Estudios hechos por Robert Zubrin y Robert McKay, sostienen que unas
velas espejadas de 125 kilómetros de diámetro podrían quedar
estacionarias a 214 mil kilómetros sobre la superficie de Marte, y
reflejar la luz del Sol hacia el polo sur. Esto sería suficiente
para aumentar la temperatura polar, y se lograría así la evaporación
de las capas heladas. Un espejo semejante, sería imposible de llevar
desde la Tierra, pero sería totalmente factible hacerlo allá.
Estos espejos, no servirían por si solos, pero sí como una ayuda
para acelerar el proceso inicial de la terraformación.
Gases Súper invernadero
En 1984,
James Lovelock (conocido por su teoría de una tierra viva:
Gaia) y Allaby sugirieron que el aumento de la temperatura, y
consiguiente liberación de dióxido de carbono, podría conseguirse
liberando gases especiales (metano, oxido nitroso, amoniaco y
perfluorocarbonos) en la atmósfera marciana que puedan crear y
potenciar el efecto invernadero, el cual aumentaría la temperatura
del planeta.
Estos gases tienen un efecto invernadero 10 mil veces
más potente que el dióxido de carbono, residen una mayor cantidad de
tiempo en la atmósfera y no son tóxicos. Haciendo como un
invernadero, atrapan la energía solar y la mantienen en el planeta,
impidiendo que vuelva al espacio. Incluso pequeñas cantidades de
estos gases súper invernadero podrían calentar el planeta.
¿De donde saldrían los gases?
Por más que pequeñas concentraciones
de estos gases serían suficientes para hacer el trabajo, sería
demasiado para llevarlas desde la Tierra. Tendrían que ser
producidos químicamente en Marte. Pero en etapas posteriores podrían
ser producidos biológicamente, con la ayuda de microorganismos. Para
producir una cantidad suficiente de estos gases se tendrían que
distribuir cientos de fabricas de súper-gases a lo largo de la
superficie marciana. Estas pequeñas fábricas, del tamaño de un Volkswagen, que funcionarían con energía solar, se encargarían de
cosechar los elementos necesarios de la tierra marciana, generar los
gases y lanzarlos a la atmósfera.
Según varios estudios antiguos y actuales, se podría calentar la
atmósfera marciana en una década, y dejarla como para comenzar la
ecopoiesis, en sólo 60 años, si todo funciona a la perfección. Para
generar una atmósfera gruesa de dióxido de carbono, llevaría 100
años y para lograr un planeta rico en agua unos 600 años.
Para lograr resultados más rápidos, el efecto invernadero logrado
con los súper gases se podría amplificar complementádolo con otros
métodos, como podrían ser los espejos gigantes mencionados más
arriba.
Pero cambiar a Marte lentamente, sería más interesante por varias
razones. Primero, y la más importante, sería más factible
económicamente llevarlo a cabo a largo plazo que de golpe. La NASA
podría ir llevando de a media docena de fabricas de gases por año a
Marte, sin que el costo suba a las nubes. La vida en Marte también
tendría más tiempo para adaptarse y evolucionar, en largas escalas
de tiempo.
Y también los científicos podrían estudiar mejor el
proceso a largo plazo que a corto plazo, ¿cuándo se tendría otra
oportunidad como esta para estudiar la creación de una biosfera?
La terraformación total podría tardar, a lo máximo, 100 mil años
como aceptan la mayoría de los científicos. Esto sólo pensado de
entrada, ya que todo puede acelerarse, pero para eso se necesitan
más fondos, más dinero. ¿Quién va a querer invertir tanto en algo
que no importa mucho? A no ser que nuestro mundo se caiga a pedazos,
el proceso de Terraformación de Marte, tendrá que ser a largo plazo,
si es que se lleva a cabo algún día.
Yo creo que sólo se comenzará a plantear la terraformación de Marte
de aquí a muchos años, y para esa época ya van a haber más y mejores
métodos, a parte que vamos a conocer mucho mejor al enigmático
Planeta Rojo.
Artículo aparecido en el boletín electrónico Planeta X 3 y 4.
http://habitantes.elsitio.com/mcagliani/planetax.htm
Fuentes
-
McKay, Christopher P. "Bringing Life to Mars"
-
Fogg, Martín J. "Terraforming Mars: a review of research"
-
Haynes, Robert H. "How might Mars become a home for humans?"
-
Friedmann E.I., and Ocampo-Friedmann, R., "A Primitive
Cyanobacterium as Pioneer Microorganism for Terraforming Mars"
-
Friedmann E.I., and Ocampo-Friedmann, R., "Terraforming Mars:
Dissolution of Carbonate Rocks by Cyanobacteria"
-
J.A. Hiscox and D.J. Thomas, "Genetic Modification and Selection of
Microorganisms for Growth on Mars"
|