por Sharry Edwards, MEd

2000

Extraído de Nexus Magazine, Volumen 7, Numero 6

Octubre-Noviembre 2000

del Sito Web NexusMagazine

traducción de Adela Kaufmann
Versión original
 

 

Una variedad de patógenos causantes de enfermedades y problemas de salud pueden ser identificados en la impresión de la voz y pueden ser canceladas por la entrada de frecuencias complementarias y armónicas.


Contenido

  • Artículo

  • Multimedia:

    • Perfil acerca de Investigación de Sonidos de Salud 

    • Rompiendo las Barreras del Sonido de La Enfermedad 

 

 

 

 

 

 

 

 

Artículo

 

Con la llegada de modernos antibióticos bioquímicos, muchas de estas enfermedades de mayor edad parecen haber sido erradicadas.

 

Sin embargo, muchas nuevas enfermedades han sido identificadas, algunas de las cuales son mutaciones de algunas enfermedades previamente “curadas”, en la forma de resistentes patógenos. Nuestro ecosistema completo se ha vuelto ahora vulnerable a estos patógenos resistentes, debido al hecho de que al moverse estos invasores de anfitrión en anfitrión, mutan, tanto que lo que funcionaba en contra de ellos ahora, ya no funciona mañana.

 

Esto ha causado extrema preocupación para aquellos a cargo de la salud pública. Si no tenemos los recursos necesarios para mantenernos al día con las mutaciones, ¿cómo puede ser protegido el público? ¿Cómo sabrá la gente siquiera cómo tomar precauciones en contra de la infección?

La controversial biofísica, Hulda Clark, PhD, ND, afirma en su libro, La Cura para Toda Enfermedad, que el cáncer, una de las más temidas enfermedades, es causado por patógenos – específicamente, parásitos cuyos ciclos de vida son ayudados e instigados por los productos químicos modernos que nos encontramos a cada paso.

 

Ella ciertamente no está sola identificando los vínculos entre os parásitos/patógenos y las enfermedades modernas. La Fatiga Crónica muestra una fuerte conexión con el virus Epstein Barr. Enfermedades del corazón y embolia pulmonar han sido conectados con Chlamydia pneumoniae. La lista es larga y creciente. Par agregar al problema, estos patógenos han sido capaces de usar los mismos procesos del cuerpo en su contra.

 

Usando la proteína descartada del anfitrión, éstos patógenos tienen la habilidad de crear una capa protectora a manera que el cuerpo será engañado a pensar que el patógeno es parte de nuestra forma y función normal.
 

 


SOLUCIONES DE SONIDO PARA SUPERAR LA ENFERMEDAD


¿Qué puede hacerse para combatir este problema? El Instituto de Investigación de Salud y Sonido, una organización sin fines de lucro ubicada en el rural Ohio, Estados Unidos, ha estado conduciendo estudios usando una nueva técnica conocida como BioAcústicas™ para ayudar a encontrar respuestas.

En meses recientes, la tecnología BioAcústica ha sido mostrada bajo observación microscópica de ser capaz de disolver el anillo de barrera de la proteína usado por algunos de éstos patógenos para cubrirse a sí mismos. Tiene el potencial en la erradicación de tales enfermedades como la fatiga crónica, influenza, SIDA, etc., y ciertamente ayudará en la lucha en contra de los patógenos resistentes a los antibióticos, incluyendo el resistente “bacteria come-carne”, que han estado recientemente en las noticias.

Al comienzo del estudio, las frecuencias identificadas en el libro del Dr. Clark fueron usadas, pero se encontró que éstas no eran tan exactas, o que habían tenido lugar mutaciones en los patógenos, inutilizando así estas frecuencias y requiriendo la búsqueda de nuevas frecuencias correctas. Más abajo está un corto resumen del estudio inicial, involucrando a 17 participantes, en quienes el virus de Epstein Barr, la bacteria Chlamydia pneumoniae y levaduras fueron atacados.

 

(Observe que en el caso de la levadura, el descubrirlas y desactivarlas sucedió tan rápido que la levadura no pudo ser vista en el lapso de un minuto, más o menos.)
 

 

Virus Epstein Barr
Una grabación filmada de la actividad bajo el microscopio muestra que cuando ele revestimiento del virus Epstein Barr fue disuelto, la neutrófila (las células blancas de la sangre que atacan a los invasores) fueron activadas.

 

La actividad de la neutrófila fue nula hasta que se le quitó el revestimiento al Epstein Barr por la frecuencia apropiada, aunque las dos fueron separadas por distancias de minutos. Al transpirarse el revestimiento, era obvio que el neutrófilo no había estado consciente del invasor hasta que la proteína encubridora comenzó a disolverse. Después de quitar el revestimiento, el neutrófilo continuó consumiendo el patógeno invasor.

Aquí hay algunas notas adicionales del estudio:

  • Esta es la lista por el Dr. Clark como teniendo la nota musical de Do#, pero encontramos que iba del rango desde el Do# central hasta comienzos del Re.

  • Cuando los números del agente patógeno son elevados, hay una invasión activa así como síntomas (la más cómoda siendo la fatiga), la cual variaba en intensidad.

  • Cuando las frecuencias del antigen eran altas, los anticuerpos estaban siendo producidos.

  • Cuando se desintoxicaba el virus de Epstein Barr, infecciones del oído y garganta, dolor y sensibilidad en esas áreas fueron observadas.

  • Informes indican que el virus de Epstein Barr tiende a esconderse en el área de la nuca.

 

Chlamydia pneumoniae
El análisis Bio-acústico espectral de voz ha demostrado ser un modo barato y rápido de determinar cuales patógenos están presentes y cuales anticuerpos han sido fabricados por el cuerpo. (las pruebas de laboratorio para Chlamidia pneumoniae cuestan US$400 por prueba).

 

En el caso de Chlamydia preumoniae, los investigadores fueron capaces de identificar aquellos participantes en el estudio que habían sido infectados por la bacteria, aquellos que habían creado anticuerpos a ello y aquellos que estaban en camino de estar libres de la infección.

Aquí están algunas notas adicionales del estudio:

  • Esta bacteria no aparece en la lista del Dr. Clark.

  • Esta no es la variedad transmitida por vía sexual de la Chlamydia; la cepa de la Chalmydia pneumoniae es aerotransportada y ataca los pulmones y el sistema pulmonar. Sus síntomas incluyen respiración trabajosa, mareos y desmayos, un ritmo cardíaco acelerado, alta presión arterial y pensamiento confuso. La reinfección es posible después de que los síntomas hayan desaparecido. La bacteria tiene un período de incubación de 10 a 14 días.

  • La frecuencia de la Chlamydia pneumoniae corresponde con la nota musical de Do#, y también implica la nota de La, la cual es asociada con la coagulación de la sangre.

  • Para los casos activos, una estrecha banda de Do# estaba activa en cada tabla, y un tardío La hasta principios de un La# estaban también implicados.

  • Para aquellos con altos niveles de protease, los síntomas no aparecen.

  • Para aquellos con sangre tipo O, los síntomas eran cortos o menos severos.

  • Cuando la Frecuencia Equivalente ™ del virus Epstein Barr era alta, estaba presente una infección activa.

  • Cuando las frecuencias antigen estaban altas, estaban siendo producidos anticuerpos.

  • La Chlamydis pneumoniae foró coágulos los cuales formaron un revestimiento prtector que disfrazaba y cubría todo el coágulo de los neutrófilos. Estos coágulos no se ven en los rayos-X del tórax o escaneos de factores de coagulación. Se sugiere que sea ordenada una arteriografía pulmonar o un CT espiral del pulmón para verificar la presencia de estos pequeños coágulos en el tejido pulmonar.

  • Ingiriendo alimentos grasos o comidas pesadas agravaba los síntomas de respiración laboriosa. Dependiendo de la cantidad de alimentos grasos o cuan grande fue la comida consumida por el participante, los síntomas se disiparían dentro del lapso de media hora hasta cuatro horas después del tratamiento. Los participantes que tenían mala digestión de proteínas eran más vulnerables. El trauma (nombre de marca) de la Thera-zima tiene una particular alta dosis de la protease, y se utiliza junto con las enzimas digestivas para aliviar o disipar los síntomas.

  • Doxycycl HYC, un potente antibiótico, se informa que es capaz de matar esta cepa de la Chlamydia prneumoniae, pero tenía poco efecto en este caso. Dada la frecuencia equivalente para Doxycycl produjo efectos secuendarios como si la medicación hubiese sido administrada, aunque el sujeto nunca lo hubiera tomado antes.

  • Un cliente infectado y particularmente vulnerable exhibió pequeñas, delgadas magulladuras, como pellizcos.

  • Un cliente tenía un marcapasos implantado por médicos, para detener un ritmo acelerado del corazón, pero los problemas respiratorios y pensamiento confuso estaban todavía presentes después de colocar el marcapasos.

  • A un cliente se le dijo que necesitaba cirugía del corazón para limpiar las arterias bloqueadas, pero, obteniendo una segunda opinión, descubrió que esto no era necesario.

  • Un cliente fue informado por el establecimiento medico que no había absolutamente nada mala, salvo quizás simplemente estrés.

  • Cuatro personas en el estudio terminaron en el hospital, pero ningún hospital descubrió que un patógeno estaba causando el problema.



Chlamydia pneumoniae Relacionada con Enfermedades del Corazón
Un artículo publicado en la edición de junio de 2000 de las Cartas Townsend para Doctores y Pacientes afirmaba que la alta y creciente incidencia de enfermedades del corazón en muchos casos pueden atribuirse a la Chalmydia pneumoniae no diagnosticada que continuamente vuelve a infectar al anfitrión humano.

Jeffrey S. Bland, PhD, junto con Sara H. Benum, MA, en una reciente publicación, Nutrioingeniería Genética (Publicaciones Keats, Los Angeles, 1999), reportó lo siguiente (Pág. 142-144):

“Investigadores médicos suecos pasaron varios años tratando de determinar la causa de la muerte de 16 atletas muy en forma; todos ellos murieron de un súbito paro cardíaco mientras estaban desempeñándose. El examen post mortem reveló evidencia de inflamación del corazón, lo que parecía ser causado por una infección crónica con el parásito Chlamydia pneumoniae."

Siguiendo a este descubrimiento, los investigadores en la división de cardiología en la Escuela de Medicina de la Universidad de Utah confirmaron la fuerte correlación entre la enfermedad del corazón y la infección con Chlamydia Pneumoniae.

Mejorando la digestión de proteínas (incluyendo la proteína de la lecha) es un paso importante en eliminar la disponibilidad de la proteína descartada que es usada por esos patógenos como la Chlamydia pneumoniae para encubrirse.
 

 


FRECUENCIA - LA CLAVE PARA LUCHAR CONTRA PATÓGENOS

Usando frecuencia para desencubrir estos patógenos es el primer paso para establecer el control.

“Sentimos que estamos agregando a la información que comenzó Rife y el Universo no estaba todavía listo para recibir”, dijo Karen lmashy, una participante en el estudio del Instituto de Investigación de Salud por medio del Sonido. “En el tiempo de Rife, no era tan urgente; ahora lo es”.

Rife y muchos otros sabían que la frecuencia es la clave para controlar patógenos. Es la clave para estimular el cuerpo a luchar contra sus propios patógenos. Lo más importante ha sido encontrar la frecuencia correcta, a la luz de las constantes mutaciones, y la forma apropiada de ondas.

 

Dándole al cuerpo ondas cuadradas directas puede causar daño. Las nuevas técnicas deben proporcionar frecuencias en patrones más exigentes y exactos, usando cortos arranques, de aproximadamente ocho minutos. Usando la frecuencia de esta forma proporciona un camino muy poderoso y efectivo para disolver las barreras anilladas de proteína.

¿Porqué es que la frecuencia funciona para disolver las barreras anilladas de proteína usadas por patógenos resistentes para encubrirse? Y ¿Qué es la frecuencia?

 

Luz es frecuencia. Sonido es frecuencia. Aroma es frecuencia. Emoción es frecuencia. Vibración es frecuencia. Música es frecuencia. Ondas cerebrales son frecuencia. Impulsos nerviosos son frecuencia. Todo, en su mayor denominador común es frecuencia. Frecuencia es todo, y todo es frecuencia. En realidad, no hay sólidos. Nosotros existimos en un universo que consiste enteramente de energía.

 

Einstein probó esto. La frecuencia lo define.

¿Cómo sabe el cuerpo que hacer con todas esas frecuencias?.

 

El cuerpo escucha la frecuencia. Los oídos cambian esa entrada sensorial a impulsos bioquímicos y envían esa información al cerebro. Los ojos hacen fiesta sobre frecuencias de entradas de luz, cambian esos impulsos a energía bioquímica y envían esa información al cerebro. La nariz recibe aromas. Cada impulso es cambiado a entradas bioquímicas y son enviadas al cerebro. Cada órgano sensorial del cuerpo colecciona información como entrada de frecuencia y cambia esa entrada a impulsos bioquímicos, los cuales envía al cerebro.

 

El cerebro, a su vez, digitaliza la información y la redistribuye a sistemas y funciones del cuerpo, a manera que el cuerpo pueda mantener la homeostasis.

¿Cómo sabe el cerebro cómo poner en ruta esas entradas a la parte apropiada del cerebro? Respuesta: por la octava de frecuencia. Si la frecuencia llega a un nivel de:

  • 1-2 ciclos por segundo, el cerebro interpreta esto como entrada biomagnética.

  • 2-4 ciclos por segundo, el cerebro interpreta esto como entrada bioeléctica.

  • 1-4 ciclos por segundo, el cerebro interpreta esto como entrada de frecuencia genética (o sea entrada biomagnética y bioeléctrica combinadas).

  • 4-8 ciclos por segundo, el cerebro interpreta esto como entrada bioquímica.

  • 8-16 ciclos por segundo, el cerebro interpreta esto como entrada estructural (muscular/esquelética).

  • 16-32 ciclos por segundo, el cerebro interpreta esto como entrada neurofísica.

Cada frecuencia, o conjunto de frecuencias tiene funciones específicas, tanto estructural como funcional, dentro del cuerpo. Cada conjunto de frecuencias hace su propio trabajo y puede compartir frecuencias desde su conjunto, para que sean usados por otros sistemas biológicos. Esto ha sido conocido de ocurrir, pero, solo hasta muy recientemente, el mecanismo por el cual ocurría no había sido definido.

El cuerpo, en su sabiduría infinita, tiene una perfecta retroalimentación para hacer posible que el cuerpo diagnostique y proporcione un conjunto de frecuencias sanadoras como un autodiagnóstico y prescripción.

 

El sistema – la voz para proporcionar sonido, y el oído para percibir sonido – son unas perfectas herramientas que pueden proporcionar opciones predictivas, preventivas y curativas para la auto-curación. Ningún otro sistema del cuerpo es un bucle de retroalimentación usado de manera tan consciente. Este sistema está operando incluso cuando estamos en coma.

 

Solamente cesa cuando cesa nuestra fuerza de vida – y nosotros realmente no sabemos eso con seguridad. Nuestros oídos transmiten un sonido estabilizante, una emisión oto-acústica, la cual es una constante tentativa de suministrar frecuencias curativas al cuerpo.

Esta capacidad está solo hasta ahora siendo considerada como complemento viable para la medicina moderna, pero las referencias de las antiguas civilizaciones revelan que el sonido ha sido utilizado durante miles de años para balancear y mantener la salud. Los tibetanos conocen los efectos vibracionales positivos de campanas y cánticos. Los practicantes de medicina tradicionales chinos reconocen que la energía que fluye apropiadamente, o chi, es fundamental para la salud equilibrada.

 

La Biblia iguala a “la Palabra”, una forma de sonido, con Dios y la creación.

Hoy pareciera que esta antiguas sabidurías están siendo renovadas como medicina convencional, con su previa dependencia en el método científico, comienza a poner atención al potencial de la frecuencia para nutrir y apoyar la capacidad del cuerpo para auto-sanarse. El establecimiento médico está hasta ahora comenzando a reconocer la relación entre las frecuencias de la voz y el estado nutricional (ver el artículo de Danielle Campbell en el Diario de Avance para Patólogos y Audiólogos de Lenguaje y Habla, 31 de mayo de 1999)

Cada uno de nosotros posee armónicos únicos de frecuencia que pueden ser expresados a través de la voz y manifestarse como enfermedad o estrés a nivel estructural y bioquímico del cuerpo.

Un corto tramo de la voz – una grabación de menos de un minuto de duración – puede ser evaluado mediante un sistema que analiza el estado de frecuencia del individuo.

 

Aquellas frecuencias, en combinaciones específicas, pueden, a su vez, ser usadas para apoyar forma y función normal.
 

 


ARMÓNICO, ACORDES Y EQUIVALENTES DE FRECUENCIA

Cada nota y frecuencia tiene una serie de otras frecuencias que “toca”, con las que crea equilibrio holístico dentro de un sistema del cuerpo. Cada nota y frecuencia también tiene una serie de armónicos que “toca” para crear los armónicos que observamos a través de los sistemas del cuerpo.

Armónicos pueden ser usados para nutrir múltiples sistemas que están en estrés. Por ejemplo, las frecuencias que pueden ser usadas para normalizar y causar “remisiones espontáneas” en algunos tipos de cáncer (una base limitada) son los armónicos del ciclo de Krebs (el ciclo del ácido cítrico, una serie de pasos en la oxidación de los carbohidratos).

 

En estudios, estoas frecuencias fueron presentadas usando patrones específicos para lograr y mantener un “acorde” armónico que es una matriz matemática específica, reconocible.

Normalmente, estos conjuntos de frecuencia matriz matemática pueden ser usados para tratar un sistema o un problema. Sin embargo, muchos sistemas dentro del cuerpo usan estos acordes. Interesantemente, éstos han sido emulados y escritos en la teoría musical, sin que nosotros necesariamente hayamos realizado que estos acordes ya existen dentro de nuestra células como masa y frecuencia musical.

Cada nutriente, sustancia bioquímica, órgano y emoción tiene una serie de relaciones predecibles que son matemáticas en su naturaleza. Por ejemplo, la frecuencia equivalente de la colina (un nutriente necesario de la familia de la vitamina-B) tiene un opuesto o equivalente a la frecuencia equilibrante. Estas dos frecuencias trabajan en conjunto para armonizar el cuerpo y el sistema de conversión de energía. Si usted sustrae el equivalente a la frecuencia numérica de la colina de la frecuencia del 6º armónico (180 grados fuera de fase) equivalente de colina, el resultado es la frecuencia equivalente de la acetilcolina.

 

Este es exactamente el proceso por el que el cuerpo pasa cuando estos compuestos son introducidos, y pueden predecirse y demostrarse matemáticamente.
 

 


LA MATRIZ MATEMÁTICA DEL CUERPO


El cuerpo es una matriz matemática de interacciones de frecuencias. Las relaciones bioquímicas son relaciones de frecuencias.


Considere lo siguiente. La sugerencia de que el número 8 es el opuesto del número 11 es una noción extraña para la mayoría de personas. No se enseña tal modelo en la escuela, pero la realidad es que nuestro cuerpo conoce este concepto de ser verdad, y responde a números y frecuencias en su tentativa de conducir los procesos normales del cuerpo.

Realmente, los opuestos matemáticos son fácilmente entendidos cuando uno considera otras formas de opuestos reconocidos tanto por la ciencia como por las artes. Cada color tiene un opuesto, conocido como un pigmento o complemento de luz. Cada color puede ser representado por una frecuencia. Los conjuntos de frecuencias que representan colores complementarios pueden ser también considerados como un complemento de frecuencias. La BioAcústica se refiere a estos complementos de frecuencia como Equivalentes de Frecuencia.

Así como verde y rojo son colores opuestos o complementarios, hay frecuencias verdes (en el rango de frecuencia de 11) y las frecuencias rojas (en el rango de frecuencia de 8). Usando este concepto, una sobreabundancia de la frecuencia del 11 puede ser igualada usando la frecuencia del 8 y viceversa. Usando el 8 (o cualquier frecuencia que usemos como base), podemos comenzar a construir fórmulas que el cuerpo utiliza de manera innata para proporcionarle equilibrio al cuerpo.

Utilizando información de análisis vocal, puede demostrarse que cada músculo, cada compuesto, cada proceso y estructura del cuerpo tiene una frecuencia equivalente que puede ser calculada matemáticamente. La habilidad misma del cuerpo para sanarse se origina como una interacción, bioquímica y/o estructural, la cual es una respuesta de frecuencia matemática predecible.


Por ejemplo, el calcio y el magnesio son usados juntos en el cuerpo. Cuando usted combina los equivalentes en frecuencia del calcio y magnesio, la frecuencia equivalente del fósforo es el resultado.

 

El fósforo es un compuesto que es requerido por el calcio y el magnesio para ser sinérgicos. Las frecuencias armónicas de la matriz del cuerpo imitan las reacciones del cuerpo, las cuales la ciencia ya ha descubierto. Las reacciones humanas biológicas y los equivalentes de frecuencia de la matriz matemática son los mismos.

Una de las frecuencias que ha demostrado ser capaz de fortalecer el pulgar es la nota Do. Al presentar la nota específica dentro del rango del Do que es requerida, puede demostrarse que los músculos del pulgar se vuelven más fuertes. Dándole el complemento de frecuencia del mismo músculo causará que el músculo se debilite. Puesto que el equivalente en frecuencia del músculo del pulgar corresponde a la frecuencia equivalente del zinc, el cuerpo también aceptará el compuesto del zinc como apoyo para ese músculo.

Nuestros cuerpos físicos son aparentemente construidos sobre, y corresponden a un modelo o patrón creado por miles de esas combinaciones. Cada órgano, músculo, nutriente o bioquímico tiene un equivalente de frecuencia y una Matriz Armónica™ que están entre-relacionados por medio de la unidad central de procesamiento, el sistema nervioso y el cerebro.

Una impresión vocal puede mostrar la combinación de notas y las correspondientes frecuencias que pueden ser usadas para crear los patrones matemáticos coherentes, necesarios para nuestros cuerpos. Cuando estos patrones se vuelven disonantes, el resultado es la enfermedad. Cuan simple, sería, entonces, monitorear y mantener nuestra propia salud a través de una diaria revisión de nuestra impresión vocal.

Algunas frecuencias son aparentemente más importante para nuestros estados de salud que otras. La frecuencia del 16 es una importantísima frecuencia interna, puesto que puede ayudar a soltar el oxígeno y el calcio hacia las células. En este libro Corrientes Cruzadas (Jeremy P. Tarcher, Inc. Los Angeles, 1990), Robert Becker, MD, fundamentó que el calcio, un nutriente de gran valor en los procesos de curación del cuerpo, es soltado por la frecuencia de 16 ciclos por segundo.

La información más obligatoria respecto al número 16 como frecuencia armónica podría cambiar la medicina y la forma en que tratamos las enfermedades. Esta es una expansión del concepto de los armónicos postulada por Pitágoras, el matemático del siglo 6 A.C.. El observó que si uno de dos cuerdas que tienen la misma longitud y el mismo grado de tensión es, entonces, dividido en dos, la media cuerda, cuando se vibra, crea un armónico exactamente una octava más arriba que la cuerda entera original.

 

Al continuar Pitágoras dividiendo la cuerda, el observó los principios armónicos que todavía gobiernan mucha de la teoría musical en uso hoy en día.

El descubrimiento de las relaciones matemáticas que subyacen a la ciencia del sonido claramente demuestran que los armónicos no son un concepto abstracto, sino que se adhiere a estrictos principios matemáticos predecibles. Estos precisos armónicos, usados en combinación con las frecuencias equivalentes forman una intrincada sinergia armónica que mantiene la sonostatis esencial para una óptima salud.

Nuestro cuerpo funciona como una compilación de frecuencias y relaciones de frecuencias. Las funciones cerebrales, a través del uso de ondas cerebrales, las cuales son tan medibles como medible es la frecuencia. El corazón emite frecuencia para mantener el corazón latiendo en ritmo. La transmisión nerviosa se logra a través del uso de vías de frecuencia. Órganos, nervios, tejido y hueso están, a su vez, compuestos de sustancias que son, en su base, energía – medible en ciclos por segundo.

 

El cuerpo está vivo con frecuencias que interactúan en resonancia cooperativa, en armonía.

Todas las frecuencias equivalentes que corresponden al uso de nutrientes y bioquímicos que se relacionan a un conjunto armónico particular pueden ser usados para evaluar la eficacia de las interacciones implicadas. Esta matriz matemática mapea las encrucijadas de alquimia y cooperación entre los diferentes sistemas del cuerpo. Si un mineral, ácido graso, aminoácido, bioquímico y enzima, por ejemplo, tienen frecuencias similares, pudieran todos participar como componentes casi intercambiables haciendo el mismo trabajo. Sulfuro y ácido palmítico son similares frecuencias equivalentes. Pueden sustituirse unos con otros en la lucha contra patógenos invasores. Otros compuestos que son encontrados dentro del mismo conjunto de armónicos reaccionan de manera análoga.

El cuerpo es adepto compensando, sustituyendo y transmutando frecuencias. Si una enzima no está disponible para ayudar a luchar contra patógenos invasores, ácidos grasos y minerales, puede ser sustituida.

Conjuntos de armónicos con frecuencias equivalentes pueden ser usados para establecer sustitutos usando la matriz de relaciones matemáticas. Esto significa que si construimos un conjunto de armónicos para los equivalentes en frecuencia de la vitamina C, podemos usar estos datos para observar cada otro compuesto que interactúa con la vitamina C y, además, ver los aspectos estructurales más afectados por la vitamina C.

En la clínica, una frecuencia puede ser presentada a un sujeto y se monitorea la voz para observar las frecuencias equivalentes de compuestos que son influenciados. En muchas instancias, muchas de las interacciones eran previamente desconocidas. Por ejemplo, en un estudio que fue dirigido para determinar los factores originarios de los problemas de rodilla en jugadores de tenis, se encontró que la rodilla no era la verdadera causa; el problema base resultó estar en un músculo del pie.

Investigación BioAcústica indica que conjuntos estandarizados, armónicos pueden ser utilizados para predecir, representar y monitorear las interacciones químicas y conductuales, y las relaciones de los sistemas vivos.

Cuando todos las frecuencias equivalentes de los compuestos y la fisiología son conocidos, cada aspecto de cualquier frecuencia puede ser estudiado. Seremos capaces de entender relaciones de frecuencia y cómo se relacionan a todas las otras estructuras, procesos y bioquímicos. En un futuro no muy distante, seremos capaces de desarrollar una rejilla elemental de frecuencia similar a la tabla periódica de los elementos.

 

Cada compuesto tiene una frecuencia equivalente, basada en su peso molecular. Presentando una frecuencia equivalente en forma análoga al cuerpo, le permite a éste detectar la presencia de ese compuesto. Cuando una frecuencia adicional, basada en una fórmula matemática de frecuencias equivalentes se presenta, la sustancia se vuelve funcional.


Una frecuencia equivalente que permite esta conciencia por el cerebro es llamada Ondas Cerebrales Múltiples (OCM). En enfermedades, el cuerpo pudiera no disponer del OCM necesario para identificar o estimular un compuesto o músculo. Una frecuencia equivalente puede proporcionar los OCM necesarios que actúan para estimular la detección y función de un compuesto o estructura. De la información presentada hasta ahora, parece que el corazón proporciona el real ritmo de la frecuencia (la forma de onda), mientras que el cerebro proporciona la real frecuencia a ser usada.

Tenga en cuanta que es imprescindible que los OCM sean presentados de forma análoga (no digital).

 

Según Robert O. Becker y muchos otros investigadores, los mecanismos de entrada del cuerpo son análogos y responden más eficientemente a entradas análogas.)
 

 


LO QUE LO VOZ REALMENTE LE PUEDE DECIR


Las frecuencias de la voz pueden seer predictivas, diagnósticas, prescriptivas y curativas. La impresión vocal puede identificar toxinas, patógenos, suplementos que no son muy altos o muy bajos en nivel, y músculos que son débiles o fuertes.

 

Sistemas que no cooperan pueden ser detectados a través de una evaluación vocal, así como la causa raíz de una enfermedad o síntoma. La impresión vocal puede coincidir con la medicación más compatible para una persona, y puede identificar los medicamentos que no están funcionando bien.

 

Incluso puede analizar si coincide la compatibilidad para una cita o la colocación de un puesto de trabajo.
 


Frecuencias de Voz pueden ser predictivas
Michael se dirigía al retirado Instituto de Investigación de Salud por Sonido en el rural Ohio para demostrar un nuevo producto. El estaba intrigado por esta nueva técnica BioiAcústica de la que tanto había escuchado hablar, y se preguntaba si realmente podría revelar la condición física del cuerpo.

A Michael le dieron una gira de la instalación, y rápidamente aceptó el oferta de que le analizaran su voz. Su impresión vocal reveló que el podría tener un serio problema de tiroides, pero Michael no tenía historia médica o evidencia de tal problema. Solamente para estar seguros, se sugirió que Michael visitara a su médico. Los resultados de laboratorio tomados unos días más tarde no indicaron nada anormal. Tanto Micael como su médico estaban complacidos de que nada estaba mal, se rieron sobre la deficiencia de esta nueva técnica y regresaron a su vida como de costumbre.

Nueve días más tarde, Michael colapsó con una serie de misteriosos síntomas que asustaron a los médicos locales. Su ritmo cardíaco era errático, estaba sudando profusamente, estaba ansioso y desorientado. Los doctores estaban intrigados, pero Michael se acordó de la prueba vocal. Como resultó, el problema era, de hecho, una seria condición de su tiroides.

 

La impresión vocal había revelado, nueve días antes de cualquier síntoma físico o resultados de laboratorio, que su tiroides estaba en estrés.
 


Frecuencias de Voz pueden identificar toxinas bioquímicas
Durante el verano, Andi, de siete años, uno de los principales lectores de la última sesión, había olvidado cómo leer. Su maestra demandaba que Andi fuera puesto en una clase especial de lectura. Esto avergonzaba a Andi y volvía reacia a asistir a la escuela. Ella lloró cada día. En los días en los cuales no lloraba, ella pretendía estar enferma.

Andi fue llevada a la clínica de BioAcústica, en donde fue usada unas prueba vocales para determinar si habían algunas razones bioquímicas para sus problemas de lectura. Durante esa sesión, mientras ella estaba recibiendo sonidos de baja frecuencia, Andi fue capaz de leer claramente y sin titubear. La prueba señalaba la posibilidad de que Andi hubiera sido envenenada por formaldehído, un químico preservante.

Se inició un programa de desintoxicación, y la maestra de Andi observó inmediatas e impactantes diferencias en la chica. El autoestima de Andi se disparó. Ella era, de nuevo, una niña brillante, alegre e inteligente.

 

Lo mejor de todo es que podía leer de nuevo.
 


Las frecuencias de voz pueden determinar estrés muscular, trauma y debilidad
Bob era un abogado, pero más que eso, el era un entusiasta de motocicleta. Hace cinco años, Bob tuvo un accidente, tan severo que los doctores querían amputar su pierna. Siendo un ávido jugador de tenis, Bob se rehusó a permitir las operaciones, pero después de cuatro años de terapia física había muy poca esperanza de que volviera a ser capaz de caminar normalmente de nuevo.

 

La parte inferior de su pierna era tan grande como una pelota de fútbol; el no podía caminar recto ni doblar su tobillo, y su resistencia para cualquier ejercicio había desaparecido. Bob cerró su oficina de abogado y se fue a casa donde sus padres, quienes vivían en una pequeña comunidad en Ohio. El sentía que su vida, como a el le gustaba, había terminado.

En un supermercado local, Bob conoció a un tenista local, quien más tarde le presentó una técnica experimental que estaba siendo ofrecida en la universidad local. Dos meses más tarde, después de trabajar con BioAcústica, Bob estaba de nuevo en las pistas de tenis retando a los lugareños a un rato de ejercicios. El podía caminar derecho, casi podía correr, podía perseguir una pelota de tenis. La hinchazón se disipó y su pierna ahora tenía tonificación muscular y movimiento. El había recuperado su vida, y estaba extático.

 

Bob estaba tan bien en la cancha que le pidieron ser entrenador de tenis en la escuela secundaria local.
 


Frecuencias de Voz pueden identificar patógenos
Las frecuencias de voz pueden identificar patógenos y también proporcionan conjuntos matemáticos de frecuencias que pueden ayudar al cuerpo a erradicarlos, como en el siguiente ejemplo.

Laura estaba muy cansada. Sus pruebas médicas no le dieron mucha ayuda. Un examen de sangre del campo oscuro confirmó que Laura tenía el virus de Epstein Barr. Las frecuencias de Epstein Barr muestran como un patógeno invasor en la impresión vocal. Un conjunto matemático de fórmulas fue desarrollado y usado para destapar el patógeno y ayudar al cuerpo a identificar al intruso. Una vez que el patógeno fue señalado, las células asesinas del cuerpo fácilmente identificaron y atacaron el patógeno. Esto funcionó bien con la bacteria y las levaduras en el cuerpo de Laura.

 

Ella ahora ha reanudado su estilo activo de vida.
 


Frecuencias de Voz pueden servir para Diagnosticar
Bárbara tenía la enfermedad de Paget. Sus huesos estaban en un constante estado de destrucción y sustitución que daba como resultado huesos sobre desarrollados, livianos y porosos. Bárbara había roto su cadera y acababa de salir del hospital cuando solicitó una respuesta a través del análisis vocal de BioAcústica.

 

La enfermedad de Paget es considerada como incurable, por lo que su médico no tenía muchas esperanzas. No obstante, Bárbara estaba convencida de que era posible una cura y estaba determinada a explorar todas las vías de prácticas alternativas.

La primera sesión de Bárbara reveló que un suplemento poco-conocido no estaba siendo utilizado por su cuerpo. El suplemento fue identificado como un mineral que se destaca cuando está presenta la enfermedad de Paget. El suplemento fue rápidamente agregado a su ingesta diaria de vitaminas.

 

Bárbara ya no usa muletas, y recientemente llamó para reportar que ha estado hasta bailando.
 


Frecuencias de Voz pueden auto-prescribir
Una mujer que le gustaba correr fue remitida a la clínica porque una pierna era dos pulgadas más corta que la otra debido al trauma de un incidente golpea-y-corre. Se programó una operación para tratar de alargar el hueso.

La impresión de voz fue capaz de mostrar que un músculo del muslo estaba demasiado apretado. El sonido análogo de baja-frecuencia fue presentado para relajar el músculo.

 

En el lapso de pocos minutos de manipulación del músculo, ambas piernas tenían la misma longitud, y, con ejercicio, han continuado permaneciendo en estado normal.
 

 


SALUD ARMONIOSA


Estos ejemplos representan solo una pequeña fracción de la información que puede ser obtenida a partir de impresiones vocales. El campo del análisis vocal, utilizando la idea de que las frecuencias contenidas en la voz son representaciones holográficas del estado de salud de uno, está rápidamente ganando una excelente reputación.

La investigación repetidamente ha demostrado que cada músculo, compuesto, proceso y estructura del cuerpo tiene una frecuencia equivalente que puede ser matemáticamente calculada. Esto proporciona la base para el concepto que la habilidad del cuerpo de sanarse puede originarse como interacciones de frecuencias entre las señales moleculares y el cuerpo entero. Cuando esos patrones se vuelven discordantes, el resultado es la enfermedad. Cuando se presenta el sonido correcto análogo de baja-frecuencia, una nueva armonía puede resultar, con la persona experimentando notable auto-sanación.

Además de ver al cuerpo como una matriz matemática, BioAcústicas considera la idea de que las frecuencias pueden ser usadas para predecir estados de enfermedad y estrés antes de que se vuelvan obvias a nivel físico. Están siendo desarrollados protocolos para identificar las relaciones de frecuencias para el cáncer, enfermedades cardíacas, artritis y lesiones deportivas, regeneración y anti-envejecimiento.

 

El estudio de numerosas impresiones vocales les permite a los investigadores reconocer los marcadores obvios de frecuencias para varios estados de enfermedad.

Usando la voz para monitorear el cuerpo es una nueva ciencia en desarrollo. No todas las respuestas son obvias, pero hay suficiente información conocida para poder establecer patrones definitivos de estados de enfermedad. Los doctores, Andy Weil, Robert O. Becker, William Tillis, Josh Oschman, Alfred Tomatis y el Dr. Richard Gerber, entre otros distinguidos profesionales, todos acuerdan que la frecuencia y el ritmo, como varias formas de energía, pueden ser aspectos importantes de entender y sanar el cuerpo.

El Análisis de Voz, con sus capacidades de predicción, pre-diagnóstico y pre-evaluaciones del cuerpo, está bien encaminado a volverse parte intrínseca de la atención médica regular.

Así como el arco iris está incomplete sin su espectro completo de colores, el cuerpo necesita todo el espectro de sonidos que son creados por el correspondiente conjunto de armónicos para establecer y mantener el perfecto estado de salud.

 

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