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por David Topí
04 Marzo 2026
del Sitio Web
Emedt

Estoy bastante seguro de que, en alguna ocasión, habréis leído u
oído por algún sitio que hay personas que tienen un campo
electromagnético y un sistema energético más "grande" o "expandido"
que otras, y que, además, a visión clarividente, quizás hayáis oído
que,
ese campo en su totalidad tiene la forma de un "huevo", en el
sentido de que parece más ancho en su base y un poco más achatado en
su punta.
En general, cuando se habla del campo energético del ser humano,
muchas veces lo reducimos únicamente a la idea del aura, entendida
como la emanación que emiten
los chakras principalmente del
cuerpo etérico y de las capas energéticas del cuerpo físico que rodean a
éste, y cuya tonalidad varía según el estado energético, emocional o
mental de la persona.
Sin embargo, esa descripción aun siendo válida como aproximación
inicial, resulta limitada si "entramos" dentro de la estructura de
capas y cuerpos y vemos que ese tamaño, y el alcance de los cuerpos
sutiles que nos sostienen, nos interconectan y nos permite
interactuar con la realidad que percibimos, tiene una serie de
membranas en cada nivel que son las que hacen de contenedor del
conjunto, y son las que se "estiran",
cuando los diferentes cuerpos
sutiles están más "cargados" de energía, o se repliegan cuando lo
están menos, igual que las paredes de un globo se enganchan cuando
entra más aire y el globo crece y se hincha o lo contrario, cuando
sacamos el aire que contiene o está poco inflado por defecto.
Luego, la forma "ahuevada" de este campo tampoco es arbitraria ni
simbólica, ya que es consecuencia directa de cómo se produce la
distribución de las emisiones electromagnéticas que genera el
sistema nervioso, el sistema endocrino, el corazón, las radiaciones
de los diferentes órganos y, de manera sutil, los puntos energéticos
que conocemos como centros de control, más los chakras, junto con
los flujos de
prana que circulan entre los distintos planos que
componen nuestra estructura.
Como una parte importante o "más potente" del
sistema de emisión se encuentra en la zona media-inferior del
cuerpo, hay más "expansión" por debajo (la parte ancha del "huevo")
y algo menos por "arriba", la parte "alta" del "huevo".
Entonces,
¿qué es exactamente lo que se expande cuando
decimos que crece el alcance de nuestro campo electromagnético y
porqué se expande?
La respuesta obvia es que,
cuanto más flujo de
energía existe en cada cuerpo sutil y elementos de la estructura
energética, más "lejos" llega la influencia del conjunto de nuestro
campo electromagnético en sus capas y componentes más externos,
"empujadas" por las capas y componentes más internos que se están
"hinchando".
Con ello, a mayor alcance, más poder tiene la
persona para influenciar el entorno, la gente que le rodea, el
ambiente o el lugar donde se encuentra, especialmente si somos
conscientes de esa capacidad y nos ponemos a modular conscientemente
nuestra energía para que (con la intención) ejecute o tenga
influencia de tal o cual manera allá donde estemos o con quien
estemos.
La estructura fisiológica de apoyo
y sostén de la expansión del campo vibracional
Como nuestro campo electromagnético puede tener varios metros de
diámetro en su estado normal, y puede llegar a decenas de metros en
según qué personas en según qué estado expandido se encuentre, el
eje central del campo y la base que lo sostiene es, siempre, por su
densidad y "centralidad",
el cuerpo físico, que actúa como núcleo
"densificado" y apoyo de la arquitectura amplia que incluye el
cuerpo etérico, el cuerpo emocional, el cuerpo mental y el cuerpo
causal, que son los que realmente se expanden, todos ellos
interpenetrados y coordinados a través de redes de filamentos de
conexión que funcionan como auténticos canales de transmisión de
datos, energía y programación para mantener la coherencia del
sistema energético tenga este el tamaño que tenga.
Por lo tanto, como el cuerpo físico constituye la
capa más densa y visible del sistema, es la única parte que no se
expande como tal (no te hinchas enormemente a nivel fisiológico si
te entra mucha energía de repente por haber estado meditando con tu
YS, por ejemplo), y, por eso hace de sostén del resto.
Lo que
empieza a expandirse al entrar más flujo externo en nosotros y, con
ello, a permitir a la persona aumentar el alcance de su campo
energético y su capacidad de influir "más lejos" (en distancia) con
su propia intención, es ya el cuerpo etérico y las capas energéticas
de ese mismo cuerpo físico, que actúan como el molde energético
inmediato de la parte fisiológica.
Como el etérico distribuye la energía vital que permite el
funcionamiento biológico, también sirve como interfaz entre la
materia y los planos más sutiles, de forma que, si se hace circular
más prana o "chi" por toda su matriz, empieza a "empujar" al resto
de capas y cuerpos "hacia fuera", iniciando la expansión y
"alejamiento" de todo el conjunto por ampliación de la membrana de
separación etérico-emocional,
mientras los programas de la psique y
de los centros de control que regulan el funcionamiento de cada
cuerpo se siguen asegurando siempre de que cualquier modificación en
el campo emocional por cambios en el etérico siga controlado, del
mismo modo que cualquier alteración orgánica que se pudiera dar se
mantenga dentro de los márgenes aceptables para el equilibrio de la
estructura completa.
Así, el conjunto del "huevo electromagnético"
sigue manteniendo todas sus funciones y procesos intactos, aunque
ahora se esté "hinchando" y ampliando en tamaño, siendo cada
membrana de "envoltura" de cada cuerpo, una "envoltura" activa y
dinámica que mantiene su sistema de retroalimentación continua y de
información hacia el resto del sistema en el que cada cuerpo influye
y, a su vez, es influido por los demás.
Expansión Emocional por "Empuje"
Etérico
Entonces, si las capas físico-energéticas y el cuerpo etérico
empiezan a expandirse, sus membranas de "envoltura" se ensanchan, y,
con ello, el efecto llega rápidamente al cuerpo emocional, que hace
lo mismo por el "empuje" energético de los cuerpos inferiores, y por
la inserción, volcado y "conexión" de esta misma energía que circula
por el etérico y ahora empieza a llenar también el emocional.
El cuerpo emocional, en este momento, empieza también a expandir su
propia membrana "envolvente", que es una capa de vibración
gestionada por el patrón emocional de las esferas mentales que
modula constantemente la coherencia del conjunto de todo el sistema
emocional,
para que el incremento de potencia energética que está
llegando desde el cuerpo etérico no altere más de lo necesario el
balance emocional de la persona, no fuera a ser (aunque a veces
pasa), que por el hecho de que, energética y etéricamente, estén
expandiéndose las capas inferiores, se produjeran repercusiones
negativas por activación no deseada de las montones de emociones que
tenemos en este cuerpo, y que puede que no sea especialmente
adecuado o no se estén buscando activar por ningún nivel superior
para trabajar sobre ello.
Por tanto, si se percibe una expansión etérica que empieza a
expandir automáticamente el cuerpo emocional, y como las emociones
están formadas por sus propios sustratos y ondas de frecuencia que
expanden o contraen la propia membrana envolvente del cuerpo
emocional, si se altera este cuerpo, por el empuje de los cuerpos
inferiores,
también se altera así la densidad, la amplitud y la
estabilidad del conjunto del "huevo electromagnético" total de la
persona, ya que ahora tanto el etérico como el emocional están
siendo "hinchados" por la introducción de más flujo en ellos y sus
membranas están expandiéndose, empujando, a su vez, a los cuerpos
superiores en el proceso.
Y como las emociones tienen muchísimo poder y potencial para modular
todo lo que emitimos y proyectamos, y como el cuerpo emocional hace
de puente entre la parte energética y física y la parte mental, el
contenido emocional de una persona puede tanto ampliar el alcance
total de su "huevo electromagnético" como reducir el tamaño del
campo en su conjunto.
Como posiblemente en algún momento hayáis
comprobado,
un estado prolongado de miedo, estrés o preocupación,
por ejemplo, no solo afecta al equilibrio hormonal o al sistema
nervioso, sino que reduce la amplitud vibratoria del "huevo
energético", limitando la cantidad de información que puede
intercambiarse con el entorno y estrechando los procesos de
manifestación y la capacidad de influir en este, al estar mucho más
recogido y contraído todo nuestro sistema.
Por el contrario, estados de apertura, confianza,
alegría y coherencia interna a nivel emocional expanden el campo,
incrementan su permeabilidad a frecuencias superiores y facilitan la
interacción con niveles más elevados de realidad.
Expansión Mental por Empuje
Emocional

Luego, lo que sucede a continuación es que el nivel emocional afecta
al cuerpo mental.
El cuerpo mental aquí desempeña una función
estructural decisiva, pues es el auténtico generador de los
patrones, escenarios, datos, contenidos, etc., que organizan la
experiencia personal de cada uno en los eventos que vivimos en el
día a día, y el que contiene la totalidad de los elementos que
forman nuestra realidad personal.
Puesto que a través del "huevo" no solo se emite energía
electromagnética como forma de radiación pránica, sino que se
proyecta la realidad a través de la
glándula pineal y de los
sistemas de emisión del cuerpo mental y causal, una proyección con
más fuerza por tener un cuerpo mental más expandido (resultado de un
cuerpo emocional ampliado, que proviene de un cuerpo etérico y
energético más potente),
resulta en una capacidad más intensa de
interacción con el entorno, y potencia la capacidad de interactuar,
e incluso parcialmente sobrescribir, la proyección de los demás
seres humanos que dan lugar a la realidad compartida de ese
entramado local donde estén todas esas personas en ese momento.
De este modo, el campo energético de la persona
expandida no se limita a proteger o irradiar sobre lo que tiene a su
alrededor, sino que actúa como un transmisor y receptor permanente
con un mayor poder que el resto dentro de la red colectiva más
amplia en la que esa persona "expandida" se encuentra en ese momento
(una reunión de negocios por ejemplo, o un grupo de amigos o
familiares cenando juntos) y,
esa persona se convierte en el emisor
"predominante" respecto a todos los demás que "domina" (consciente o
inconscientemente) cómo se desarrolla la realidad conjunta local
para todos.
Y en los Límites de
la Expansión
Finalmente, para la mayoría de las personas el límite de la
expansión de nuestro campo lo marca el cuerpo causal, pues no todo
el mundo tiene desarrollados los cuerpos superiores que ya hemos
comentado otras veces en el blog.
El
cuerpo causal, situado en un nivel vibracional
aún más elevado que el cuerpo mental, cumple entre otras cosas la
función de almacenar los registros de experiencias acumulados a
nivel álmico, y los diseños evolutivos que trascienden una sola
encarnación, cada vida local.
Así, desde el cuerpo causal, y a través del alma,
se hace que "suban" y "bajen" paquetes de información hacia
la supralma, a través de la cual se realiza luego el intercambio de
datos proveniente de otras encarnaciones simultáneas.
Así, si desde esta capa causal se generan impulsos "ampliados" de la
información "de vida" que está parametrizada a nivel causal, y que
han sido traspasadas desde la supralma hacia el alma local de otra
encarnación, al descender por la estructura energética de esa otra
vida hacia el cuerpo mental de ese otro avatar, nuestro cuerpo
causal "expandido" influye entonces también (o puede hacerlo) en las
dinámicas de eventos, en las proyecciones y en los escenarios que se
configuran para esa otra versión de nosotros en esa otra vida antes
de materializarse en su realidad,
influyendo nosotros en ella solo
por el hecho de que estamos tan expandidos que emitimos con la
suficiente potencia como para traspasar los límites de nuestra
realidad local y afectar temporalmente otras encarnaciones.
Es tal que, por haber potenciado el alcance del cuerpo mental,
también el causal emite ahora con más potencia, permitiendo al alma
emitir y recibir con mayor potencia igualmente hacia la supralma, y,
por lo tanto, "llegar más lejos" en el intercambio de información
con otras encarnaciones, pero al punto de poder llegar a
sobrescribir pequeñas porciones de la proyección sobre la trama
sagrada de esa otra vida porque nosotros le enviamos "ondas" con una
potencia superior a las propias "ondas proyectivas" que esa vida
local está emitiendo en ese momento.
A este nivel,
el campo electromagnético que poseemos integra,
conecta e influencia, por tanto, no solo el presente de la
encarnación en curso de quienes somos ahora o la gente que tenemos
al lado en el restaurante o en la oficina, sino también otras
posibles encarnaciones simultáneas y vidas paralelas con las que
existe una conexión más "cercana", y que, entonces, se ven
condicionadas en su trayectoria/procesos de realidad hasta cierto
punto, porque reciben más "efectos" y "empuje" de los
acontecimientos y emisiones que se están dando en una vida local
determinada cercana, esta desde la cual emitimos nosotros.
Y al contrario pasa lo mismo,
si una de nuestras vidas o
encarnaciones simultáneas está emitiendo a mucha potencia, pueden
"colarse" procesos a través de la supralma hacia nuestra alma local,
que bajan a nuestro causal y luego a nuestro mental, se unen a las
proyecciones que estamos generando en este momento.
Como tienen (o pueden tener) mayor intensidad que
nuestras ondas y un contenido distinto, pueden alterar en mayor o
menor grado lo que nosotros estamos emitiendo en ese momento.
Un proceso Simultáneo de Ida y
Venida
En todo caso, la interacción entre todas las vidas es un constante
ir y venir, y siempre hay momentos en los que, desde una encarnación
se "cuelan" cosas hacia otras, porque hay mucha más potencia de
emisión en un periodo concreto que en otro, y muchas veces recibimos
cosas de nuestras otras vidas que se cuelan en nuestras proyecciones
de realidad tanto como emitimos cosas hacia el resto de nuestras
encarnaciones que se cuelan en las suyas, más allá de los procesos
normales y rutinarios que la supralma pone cada noche en marcha para
equilibrar y armonizar todo el contenido de experiencias vividas en
todas las vidas a la vez.
Luego, igualmente, a nivel local de cada
avatar, todos los cambios
que se dan en todos los cuerpos sutiles se producen de manera
simultánea y multidireccional, donde una modificación en el mental
también tiene repercusión en el etérico o un cambio en el emocional
activa un proceso de reequilibrio en el causal.
En todos los casos de expansión del campo que
emitimos, y a todos los niveles,
los chakras que hay en cada cuerpo
funcionan como nodos de intercambio, distribuyendo información entre
planos, mientras que los canales energéticos, incluidos los
meridianos y los ejes centrales de conexión (el sushuma, el ida y el
píngala por ejemplo), garantizan que el flujo no se interrumpa.
Además, estructuras como el punto de anclaje, los
cordones de conexión con niveles superiores como el cordón dorado o
el cordón de plata y la esfera de consciencia local de cada avatar
en cada encarnación,
actúan como estabilizadores, asegurando que la
realidad local de la persona permanezca coherente incluso cuando se
producen desplazamientos de frecuencia, cambios de subnivel
vibratorio o procesos de desprogramación, interacción, afectación o
influencia de una vida a otra por el intercambio "potenciado" de
energía entre todas ellas.
Como además nuestro "huevo electromagnético" no es estático, sino
que se expande, se contrae, se reorganiza y se recalibra
constantemente en función de los estados internos y de las
influencias externas, continuamente estamos ampliando o reduciendo
nuestro alcance, tanto localmente como "dimensionalmente".
Las
interacciones sociales, los entornos tecnológicos, los campos
electromagnéticos artificiales tipo wifi o radiaciones móviles y las
dinámicas colectivas del resto de gente de nuestro entorno influyen
en su configuración, del mismo modo que nuestras decisiones
conscientes o la intención de trabajar o modular su energía pueden
reforzarlo o fragmentarlo.
Igualmente, cuando la estructura energética que tenemos se debilita,
o no es capaz de sostener la energía que entra y que da lugar a esta
expansión inicial,
pueden aparecer fisuras y fugas energéticas (como
un cubo al que le metes mucha agua pero tiene un agujero por donde
pierde parte de ella), que, luego, pueden manifestarse como,
-
bloqueos
emocionales (mucha energía en el cuerpo emocional activando partes
del mismo que estaban "estancadas")
-
confusión mental (programas que
se activan solo porque ha entrado mucho flujo sin que estuviera
especialmente previsto que así fuera)
-
incluso alteraciones físicas
si las capas físico-energéticas se "ensanchan" y estas hacen presión
"hacia abajo", dejando sentir esta ampliación en el avatar
fisiológico...
Por el otro lado, si la estructura completa de toda la arquitectura
vibracional humana se refuerza y armoniza,
podemos experimentar
mayor claridad (por expansión y potencia de las estructuras y
procesos mentales), estabilidad (por la robustez etérica y
energética) y capacidad de integrar información de niveles más
amplios de consciencia (por mayor capacidad del cuerpo causal al
estar más expandido y poder contener más datos).
La idea a recordar es que,
todo el sistema que tenemos es como un
globo que se expande y se contrae, que en el proceso afecta a otros
sistemas, personas, entorno, dinámicas de proyección de la realidad,
pero, además, que puede traspasar las "fronteras" temporales y, a
través de la supralma, influenciar o ser influenciados por las
emisiones de otras encarnaciones.
Todo es muy dinámico, muy monitorizado para no
perder la coherencia de todo el sistema, pero siempre con la
capacidad de,
influir conscientemente en cómo usamos esa expansión si
queremos influenciar o modular algo de nuestro entorno y realidad,
solamente por proyectar nuestra energía más lejos o con más potencia
sobre algo y con el conocimiento de cómo lo estamos haciendo para
obtener un resultado u otro.
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