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por Marga Ferré
Co-Presidenta de
Transform Europe
12 Octubre 2025
del Sitio Web
Publico

Logotipos redes
sociales en smartphone.
(Foto de ARCHIVO)
Alicia Windzio/DPA
vía Europa Press
Hace tiempo que lo vienen advirtiendo las empresas de marketing
digital, las más atentas a los desarrollos de las redes sociales.
La frase "las redes sociales se desmoronan" la he
tomado de las conclusiones de una de ellas, que recomienda a sus
clientes dejar de invertir en publicidad en redes sociales porque no
les sale a cuenta.
Si hasta ahora ha sido un cambio inadvertido, aunque sospechado, la
semana pasada el todopoderoso Financial Times (FT) publicó
los datos de
un estudio masivo que concluye que
cada vez pasamos menos tiempo en las redes sociales y que éstas
están perdiendo usuarios desde el pico de 2022.
Es un estudio enorme que confirma el giro
copernicano en la forma en la que los usuarios se relacionan con sus
redes sociales.
Como todo lo que tiene que ver con la tecnología digital, es un
fenómeno global que se produce de forma sincrónica en todo el mundo
desarrollado.
El estudio del FT (encargado a
GWI) recoge 250.000 entrevistas en
50 países y muestra una tendencia muy similar en todos ellos: desde
2022, año del pico más alto en el uso de redes sociales, el tiempo
que la gente pasa en ellas ha descendido y lo sigue haciendo.
Es una tendencia...
Como lo es también que cae el número de usuarios.
En España el 33% de los usuarios ha
abandonado alguna red social el último año, sobre todo X (28%),
Facebook (15%), Pinterest (15%) o Linkedin (12%).
Pero también caen los usuarios de Telegram y
TikTok (11%), según el Estudio de Redes Sociales 2025 de IAB
Spain, que parece serio.
Es creíble porque es una tendencia global.
De hecho,
Gartner Marketing Practice
lanzó una encuesta en el que un,
"50% de consumidores afirmó que abandonará o
limitará de forma significativa sus interacciones en redes
sociales el próximo año".
Las causas de por qué esto se produce son
fascinantes y se las cuento en otro artículo, pero les adelanto que
tiene que ver con,
la forma draconiana y distópica con la que
las empresas dueñas de estas plataformas quieren
monetarizarlo todo, haciendo que sus algoritmos
prioricen los contenidos que venden algo (lo mismo que Google,
que ya es solo un catálogo de ventas) y generando una enorme
cantidad de contenido barato y basura informativa a través de
bots e Inteligencia Artificial.
Y claro, todo es mucho más aburrido...
Para resumirlo, recojo la opinión de un usuario que, reaccionando a
los datos del estudio de FT, resumía maravillosamente lo que pasa:
"El cambio que he notado como usuario es la
desaparición de contenido orgánico. Todo son anuncios, IA,
colaboraciones, empresas y famosos.
Cuando las publicaciones de la gente real son
desplazadas, la gente deja de publicar. Es un lugar aburrido.
Todo esto demuestra rápidamente la teoría de la muerte de
Internet...".
Esta teoría (que me encanta), la de la muerte
de Internet, comenzó como una idea conspirativa que afirmaba que
todo el contenido que hay en Internet estaba generado por bots e IA
y que no había personas interactuando, que Internet era un lugar en
el que no había vida.
La paradoja es que, de teoría conspirativa,
está pasando a convertirse en realidad.
Pero si todo lo anterior es interesante, lo que me tiene fascinada
es el cambio que el estudio detecta en la forma en la que la gente
usa las redes sociales:
las personas ya no entran en sus redes para
conversar, compartir ideas o contenido e interactuar.
La mayoría de las personas usan las redes
sociales para seguir a sus celebridades favoritas o para pasar
el rato.
Decrece, y fíjense en ello porque decrece mucho,
el numero de personas que usan las redes para opinar o compartir
contenido personal.
Es impresionante:

Gráfico
representación
del uso de las redes
actualmente.
John Burn-Murdoch/ FT/
GWI
Como ven, desde 2014 el numero de personas que usan las redes para
compartir experiencias, conectarse con lo que hacen sus amigos o
compartir su opinión ha descendido una cuarta parte y sigue bajando.
Es brutal...
Si hace apenas tres años entrábamos en las redes para ver qué
opinaban o hacían la gente que conocemos e interactuar con nuestros
seguidores o con la gente a la que seguimos, es decir, entrábamos en
las redes de forma intencionada, hoy la tendencia global y masiva es
usar las redes de forma pasiva, para pasar el rato.
Los que estudian este fenómeno dicen que hemos
pasado de una navegación consciente a una navegación
inconsciente.
Inconsciente, pero que rechaza contenido del
que ya no se fía y quienes más lo hacen son las y los jóvenes y
esto sí que no me lo esperaba.
Los y las menores de 30 años, la famosa 'Generación
Z', son nativos digitales y el sector de la población que
más usa las redes sociales.
Sí, pero también el grupo de edad que más las
está abandonando y que más rápidamente está cambiado sus hábitos
digitales:
cada vez postean menos y se refugian en
espacios digitales más íntimos.
Deben intuir que en el mundo al que quieren
llevarnos, cualquier información que demos de nosotros mismos será
registrada por la Inteligencia Artificial y puede que algún día se
nos vuelva en contra.
Todo esto nos da un panorama que a algunos les parece desalentador;
echan de menos el viejo Internet y los tiempos de las grandes
discusiones en las redes sociales.
Yo no. Yo estoy encantada, porque paralelo a este
fenómeno de descenso de uso de redes,
suben y mucho los mensajes directos, las
plataformas de contacto directo y conversaciones cerradas, los
WhatsApp y los emails.
Es como si quisiéramos volver a una
comunicación más humana...
Las redes siguen siendo importantes y sigue habiendo mucha
información válida.
De hecho, hemos sido conscientes de un genocidio
por los vídeos que hemos visto con dolor en las redes y mucha gente
sigue conversando y publicando en ellas; el cambio que quiero
destacar es que, hoy, ya tenemos datos para probar que esa
comunicación humana es secundaria en las plataformas.
Quizá una reacción a que nos hemos excedido exponiendo nuestras
vidas en plataformas cuyos dueños apoyan a Donald Trump y
que, usando nuestros datos, nos ofrecen una distopía capitalista en
la que ellos son los amos.
Usarlas menos me parece una buena idea, ya que,
como habrán supuesto al leer este artículo, estoy a un paso de
sumarme a la teoría de "la muerte de Internet"...
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