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por Carmen Rengel
28 Julio 2026
del Sitio Web
HuffingtonpostEs

El presidente de EE.UU., Donald
Trump,
tras la firma
de la orden ejecutiva sobre
la "Tarjeta
Dorada Trump" de residencia,
el 19 de
septiembre de 2025, en la Casa Blanca.
Demetrius
Freeman
The Washington
Post via Getty Images
Una
investigación destapa
ingresos
personales sin precedentes
durante el
mandato del presidente estadounidense,
impulsados
por criptomonedas, licencias
y
decisiones ejecutivas que han reescrito
las normas
éticas de la Casa Blanca...
Durante más de dos siglos, la norma no escrita de la democracia
estadounidense dictaba que los ocupantes del Despacho Oval debían
alejarse resueltamente de sus intereses financieros personales para
evitar cualquier sospecha de venalidad o conflicto de interés.
Presidentes desde Jimmy Carter hasta
Barack Obama colocaron sus patrimonios en fideicomisos ciegos
dirigidos por gestores independientes e incluso retiraron sus
inversiones en granjas de cacahuetes o activos bursátiles
individuales antes de jurar el cargo. Ser honrados y parecerlo.
Sin embargo, las revelaciones financieras más recientes publicadas
por la Oficina de Ética del Gobierno de Estados Unidos y
analizadas en profundidad por
The New York Times confirman que el
actual mandatario,
Donald Trump, no sólo ha roto
con ese consenso histórico, sino que ha estructurado un modelo de
negocio en torno a la Presidencia de una escala y complejidad jamás
observadas en la historia moderna del país.
De acuerdo con la exhaustiva investigación liderada por el
periodista de investigación Eric Lipton - expuesta tanto en
informes interactivos de datos como en el
emblemático podcast The Daily
- Trump y su familia habrían acumulado una
fortuna personal superior a los 2.200 millones de dólares
en un solo ejercicio fiscal en la Casa Blanca.
El motor determinante de este salto patrimonial
no radica en el negocio inmobiliario tradicional que consolidó su
apellido en el siglo XX, sino en la irrupción agresiva de la familia
en el vertiginoso y desregulado universo de
las
criptomonedas, entrelazado
directamente con decisiones de política pública federal...

Los grandes datos de la evolución
de la
fortuna de Donald Trump,
según 'The
New York Times'.
EL HUFFPOST /
Copilot
El Boom
Criptográfico
El hallazgo más llamativo del informe publicado por el Times
radica en la metamorfosis de la posición de Trump respecto a los
activos digitales.
En su primer periodo presidencial, el mandatario
solía referirse al Bitcoin y a los tokens digitales
como "una estafa" que amenazaba la supremacía del dólar
estadounidense.
No obstante, en la fase previa a su retorno al
poder y de manera acelerada tras su reelección, la
Organización Trump orquestó una penetración masiva en la
industria.
Aproximadamente 1.400 millones de dólares - casi dos tercios del
total captado por la familia presidencial en el año analizado -
provienen directamente de empresas de criptomonedas creadas y
promocionadas bajo la marca familiar.
Este flujo récord se desglosa principalmente en
dos iniciativas.
La primera es World Liberty Financial
(WLFI).
Se trata de un proyecto de activos digitales
y moneda estable cofundado por los hijos del mandatario,
Donald Jr., Eric y Barron Trump, junto con
socios comerciales del sector.
La familia generó más de 500 millones de
dólares mediante la venta de participación e inversiones
institucionales en esta plataforma, dice el diario neoyorquino.
De otro lado está la
moneda meme $TRUMP.
Lanzada en las proximidades de las
festividades de inauguración presidencial, esta divisa altamente
especulativa generó ingresos personales superiores a 635
millones de dólares para la firma vinculada al presidente.
Mientras una multitud de inversores
minoristas sufrió severas pérdidas operativas debido a la
oscilación dramática del token, los promotores iniciales
cercanos a la familia consolidaron ganancias históricas.

Según el manual de criptomonedas
de Trump,
la familia
siempre gana (mucho)... pero los inversores no.
Arriesgando poco de su propio dinero,
el presidente
de EE.UU. y sus hijos han añadido al menos
2.300 millones
de dólares a su fortuna,
frente a los
2.300 millones de pérdidas
de quienes
confiaron en ellos,
según una
investigación de Reuters.
A diferencia de las licencias hoteleras o de campos de golf
clásicas, los criptoactivos permitieron una monetización
instantánea y global sin la necesidad de construir infraestructura
física, atrayendo a compradores anónimos y a grandes fondos
internacionales de inversión en cuestión de horas.
"No existe el menor precedente en la historia
de la República Estadounidense para un volumen de beneficios de
esta magnitud fluyendo hacia las arcas privadas de un presidente
en ejercicio, en sectores sobre los que él mismo ejerce
competencia regulatoria directa", expone en las informaciones
Barbara Perry, historiadora
presidencial del
Miller Center.
"No existe precedente en la
historia
para un volumen de beneficios
de esta magnitud
fluyendo a las arcas privadas
de un presidente en ejercicio,
en sectores sobre los que él
mismo
ejerce competencia regulatoria
directa".
Barbara Perry
historiadora presidencial del Miller
Center
Inversiones y Diplomacia
Más allá de las fronteras norteamericanas, el informe detallado de
The New York Times pone al descubierto cómo la geopolítica y
los negocios familiares volvieron a entrelazarse de forma difusa.
Una parte sustancial de la recapitalización de
World Liberty Financial procedió de un acuerdo millonario con un
vehículo financiero radicado en Abu Dabi, Emiratos Árabes Unidos,
que adquirió cerca del 49% de participación en una operación
valorada en 500 millones de dólares.
Este flujo de capital proveniente del Golfo Pérsico coincide
cronológicamente con momentos decisivos de la política exterior
estadounidense en Oriente Medio, que abarcan acuerdos comerciales,
venta de armamento de alta tecnología y compromisos de seguridad
diplomática.
Para los juristas especializados en la
Constitución de EE.UU., esta confluencia reaviva el debate sobre la
Cláusula de Emolumentos Extranjeros,
el precepto constitucional que prohíbe
explícitamente a los altos funcionarios federales recibir pagos
u obsequios de gobiernos extranjeros sin el consentimiento
previo del Congreso.
Asimismo, los negocios de licencias inmobiliarias
del grupo familiar mantuvieron su expansión en zonas geográficas
estratégicas, incluyendo desarrollos de lujo y campos de golf en
Omán, Arabia Saudita y Asia del Sur, en donde la seguridad
institucional de los proyectos depende en ocasiones de las
autoridades locales.

Eric, Ivanka y Barron Trump
escuchan a su
padre, el presidente de EE.UU.,
en el discurso
sobre el Estado de la Unión,
el 24 de
febrero de 2026, en el Capitolio.
Tom Williams /
CQ-Roll Call, Inc
via Getty
Images
Una Línea Demasiado Delgada
Uno de los ejes más controvertidos destacados por el periodista
Eric Lipton es la aparente correspondencia entre,
decretos presidenciales, iniciativas
legislativas del Poder Ejecutivo y los intereses comerciales del
conglomerado Trump...
A lo largo del último año, la Casa Blanca impulsó
activamente un giro radical en la postura regulatoria del gobierno
federal hacia el mercado de las divisas digitales
La Comisión de Bolsa y Valores (SEC, por
sus siglas en inglés) desmanteló su unidad de ejecución e
investigación contra el fraude en el ecosistema cripto, archivando
causas administrativas contra plataformas señaladas anteriormente
por violaciones de valores.
Paralelamente, el Departamento de Justicia redujo el alcance de sus
pesquisas sobre lavado de dinero en pasarelas de intercambio
digital, mientras que la Casa Blanca respaldó con vehemencia la
aprobación parlamentaria de la Ley Genius (Genius
Act) y la Ley Clarity (Clarity
Act).
Estas normativas permitieron la integración
formal de las monedas estables en la red bancaria comercial
convencional, favoreciendo de forma directa la adopción masiva de
productos financieros idénticos a los comercializados por World
Liberty Financial.
A este escenario se suma, además, la firma de un indulto
presidencial en favor de un destacado ejecutivo de la industria
criptográfica que se enfrentaba a responsabilidades penales.
Poco tiempo después de ser amnistiado por el
presidente, este empresario realizó inversiones de calado en las
empresas familiares de los Trump.
Ante la marejada de críticas procedentes de legisladores de la
oposición y de organismos de control de ética gubernamental, la
Administración del presidente Trump ha reaccionado de forma tajante
a estas informaciones, rechazando de plano cualquier acusación de
incorrección o tráfico de influencias.
En un comunicado remitido a la prensa, la subsecretaria de Prensa de
la Casa Blanca,
Anna Kelly, afirmó
categóricamente:
"Ni el presidente ni su familia han incurrido
jamás - ni incurrirán jamás - en conflictos de interés.
Todas las actividades comerciales se
gestionan estrictamente a través de estructuras privadas,
respetando escrupulosamente el marco legal vigente en nuestro
país".
"Ni el presidente
ni su familia han incurrido
jamás
- ni incurrirán jamás -
en conflictos de interés.
Todas las actividades
se gestionan estrictamente a
través
de estructuras privadas,
respetando escrupulosamente
el marco legal vigente en
nuestro país"
Anna Kelly
subsecretaria de Prensa de la Casa
Blanca
Los defensores del mandatario sostienen que el nombre "Trump" es una
marca comercial global construida durante décadas de actividad
emprendedora previa a su incursión política, la misma que había
hecho a Trump un personaje del famoseo y la
televisión, conocido en todo el mundo.
Argumentan que restringir las actividades
económicas de sus hijos o exigir la liquidación apresurada de
activos, perjudicaría derechos financieros legítimos adquiridos
mucho antes de su elección.
Asimismo, figuras cercanas al equipo económico de la Presidencia
argumentan que el giro hacia el fomento de la tecnología
criptográfica no responde a intereses personales, sino a una
estrategia "patriótica" para evitar que potencias rivales como
China dominen el sistema financiero digital del futuro.
Lo más Sensible - El Colapso de la
Supervisión Ética
Sin embargo, para los observadores veteranos de la capital
estadounidense, la magnitud de estas cifras representa una quiebra
irreversible del marco de integridad pública que imperó desde la era
posterior al caso Watergate.
Richard Painter, quien fuera el
principal abogado de ética en la Casa Blanca durante la
presidencia de
George W. Bush, expresó su
perplejidad ante la imposibilidad de los mecanismos de control
actuales para limitar este comportamiento.
"Por supuesto que nos encontramos ante un
conflicto de intereses flagrante", aseveró Painter en
declaraciones recopiladas por la BBC.
"Cuando la máxima autoridad ejecutiva del
país formula leyes, nombra reguladores y concede indultos que
impactan directamente en empresas que le generan cientos de
millones de dólares a él y a sus hijos, el sistema tradicional
de pesos y contrapesos demuestra estar totalmente inoperante",
sostiene.
A diferencia de legisladores o jueces federales,
el presidente y el vicepresidente de Estados Unidos están
técnicamente "exentos" de las leyes federales de conflicto de
intereses laborales, una excepción diseñada históricamente bajo
la premisa de que un mandatario no debería verse paralizado en la
toma de decisiones nacionales.
No obstante, las pasadas administraciones
acataron de forma voluntaria las normas de desinversión para
mantener la confianza ciudadana.

Comparativa de la riqueza
de diversos
presidentes de EE.UU.
respecto a la
del mandatario actual, Donald Trump,
según 'The New
York Times'.
EL HUFFPOST /
Copilot
Analistas financieros e historiadores coinciden en que el precedente
establecido en este mandato remodelará el estándar ético de la
política estadounidense en las décadas venideras.
Mientras los defensores de la Administración
reivindican el éxito comercial como una prueba del espíritu
empresarial estadounidense, los críticos advierten que la mezcla
inadvertida de poder estatal y enriquecimiento personal deja una
impronta imborrable en las instituciones democráticas de EE.UU..
Ahora, gracias a un trabajo periodístico de primer orden, los
ciudadanos tienen en sus manos los números para juzgar...

El Negocio de Gaza:
ubicación,
recursos e inversiones propias
que se añaden
al interés político de Trump
El plan del presidente de EE.UU. de sacar a
los 2,3
millones de gazatíes de la franja
y convertirla
en una "Riviera" en el Mediterráneo
tiene
tentáculos más allá del viejo conflicto
entre israelíes
y palestinos.
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