6 - La prueba del fuego de l´Aš

 

“El misterio del árbol y la fruta” “hicieron nacer de los huevos de víbora, tejen telas de araña. Quién come de sus huevos se muere aplastado por una serpiente”.
La Biblia, Isaías 59,5


“El Santo, bendecido sea, creó el mundo a través del árbol del conocimiento, coman y estén seguros que “ustedes serán como Elohim, conociendo el bien y el mal”. Así, pues, Elohim se llama (4): Árbol del conocimiento del bien y el mal”.
El Zohar, Berechit 2, 35b


“Beber y beber de nuevo, cayendo a tierra y levantándose (14) para beber. Por ello se alcanza la liberación”.
Kûlâmava Tantra, 7,99

 


Girkù-Tila Nudîmmud / Min-ME-as

 

«Dumu An-ak ârzu Abzu-ma ak akdè katarzu Nalulkâra-ra si-il-le-dè».

"Hijos de An, que la gloria que firmemente se ha establecido en el Abzu, que tu elogio sea proclamado sobre todo Nalulkâra”.

 

Estábamos al 47avo día de nuestra llegada al Abzu cuando oí estas palabras resonar en mis oídos.

 

Era el gran día de mi iniciación en la comunidad Amasutum. Un pequeño grupo de sacerdotisas me había tirado de mis sesiones de clonación y me condujo en el desierto. Permanecimos allí siete días sin comer, con el fin de obligarme a ayunar. Les había advertido que yo me alimentaba con muy poco, pero ellas persistieron en su creencia que ayunar era algo no acostumbrado para mi.

 

Después de estos siete días pasados en el desierto, hicimos un corto viaje a ras del suelo, entre las dunas y las rocas. Por último, nuestro aparato planeó en medio de la nada, en los alrededores de una profunda falla natural. Mam no me había hablado para nada sobre el sentido oculto de esta iniciación, sino que había hecho énfasis a mi obligación de someterme a el para que pudiera recibir la bendición de los consejos de las sacerdotisas de Nalulkâra.

 

Descendimos por interminables escaleras que estaban cortadas, incluso en la roca, antes de encontrarnos en esta oscura sala subterránea, donde se me recomendó vigorosamente arrodillarme.

 

Ante mi se encontraban una docena de sacerdotisas, vestidas de manera similar, con un vestido corto de lino blanco, cruzado en los pechos, y apretado a la cintura por un cinturón en Kùsig (oro). Todos llevaban brazaletes y diademas en sus brazos y su frente. En la parte trasera, antorchas de resina se quemaban suavemente y dejaban traslucir a las sombras de las sacerdotisas, así como las de los espectros alargados que se extendían oblicuamente contra la pared.

 

Los cantos resonaban y hacían eco a través de alejadas galerías, recitando los himnos usando la “lengua madre” de las Amasutum. La voz que había escuchado algunos momentos antes se intensificó, al mismo momento que ví surgir a dos sacerdotisas en medio del desfile. Eran imponentes, con diademas sagradas sobre la frente y cuernos sobre la cabeza.

 

Sus cuerpos ataviados con joyas brillantes, estaban cubiertas con un corto vestido que cubría un hombro, dejando un seno desnudo. Una de ellas sostuvo su brazo cruzado sobre su pecho mientras que en el otro llevaba un misterioso vaso en sus manos. La mirada de las dos sacerdotisas con cuernos parecían expresar hostilidad hacia mí.

 

¿Era su maquillaje, formado por una característica raya gruesa de khôl negro que se extendía hasta las sienes lo que les daba esta impresión de severidad? Los cantos cesaron inmediatamente, en el momento en que la sacerdotisa de los brazos cruzados abrió de nuevo la boca.

- Joven Bûlug (principiante), estás aquí para perfeccionar tu conocimiento. Te encuentras en este lugar santo, en este Kizàh 44 (lugar secreto) para rendirle homenaje a la creación y para conocernos mejor. ¿Sabes -tu quienes somos?

44. EKI-ZÀH (“el lugar secreto”) es un término cuya definición sumeria recuerda claramente el sentido del Kiva de los Indios Hopi de Arizona. En efecto, el Kiva es “el lugar de las ceremonias” dónde los Hopis efectúan sus ritos secretos. De hecho, el verdadero sentido oculto del Kiva hopi, codificado en sumero-acacio da KI-WA “el lugar donde se ofrece”, es decir, el lugar donde se ofrece (o da) un culto.

- Sí, lo sé. Son los Digir-Kadistu 45 cuyo papel es crear la vida sobre distintos planetas de nuestro universo. Pretenden poseer la Taltal (la sabiduría) y el conocimiento de los misterios del mundo.
 

- Pero aún, joven Bûlug. .


19 - Antiguos símbolos arcaicos sumerios con forma de estrella que expresan el término DIGIR o DINGIR “deidad (es)”.

Esta estrella precede generalmente los nombres de la deidad. Simboliza también el cielo y al “dios” sumerio An.

Es interesante observar que esta misma estrella que está en el corazón del símbolo arcaico sumerio de la piedra sagrada,

que simboliza la nobleza y las divinidades del cielo

(ver nota 47 (página 192) y la ilustración 21 (página 193).
Es la antigua Mus (serpiente) de la creación,

que representa a nuestra divina raza en la confederación Kadistu.

Por esta razón, se les nombra le Uga-Mus (Pueblo de la Serpiente).

- ¿Qué sabes tu de nuestros poderes?


- Desgraciadamente no tengo ninguna idea. ¡Son muy secretos, saben guardar sus secretos, si verdaderamente poseen lo que usted afirma!
- No eres más que un niño. Como depositarios de las Instrucciones Divinas que emanan de la Fuente Original, somos Taltal (la sabiduría). ¿Sabes tu lo que eso significa, hijo de An?


- Poseyendo yo mismo el entendimiento oculto, estaría tentado a decir que sí. Sé que ustedes transmiten información por el sexo, pero no oigo enteramente tus palabras Nindigir (sacerdotisa).

45. El término sumerio DIGIR, también deletreado DINGIR “divinidad (es)”, se compone en una única palabra. Antiguas pictografías y símbolos sumerios clásicos con forma de estrella, induciendo un origen celestial al DIGIR/DINGIR. Si no obstante, se desglosa esta palabra en DIN-GIR, daría, gracias al sutil juego de la homofonía: “Vacas de edades y vida intermedias” o DIN-GIRn “los hábiles de la vida” o también DIN-GIR15 “la noble vida”. Debemos tener en cuenta que entre los Mesopotámicos, así como en los Egipcios la divinidad (diosas y dioses) se asimilaban como “Vacas celestiales” y “Toros salvajes”… El hecho de que el DIGIR/DINGIR sean asociados con los “hacedores de vida”, nos conduce a asimilarlos (al menos una parte de ellos) a los Elohim de los hebreos, a quienes mencionamos en el capítulo 3 de la 1ª ™ parte. Por otra parte, es notable tener en cuenta que el término sumerio utilizado para mencionar la Creación es SÀ-ÂB, literalmente. “la matriz de las Vacas”, asimilando de nuevo un principio femenino a la creación del mundo… La equivalencia en acadio de DIGIR/DINGIR es ilu, y de ahí se extrajo el EL de la Biblia. Su descomposición en sumerio en lL-U4 da literalmente: “quiénes se transportan en el tiempo” (sí! lo vimos a través de las puertas de las estrellas) o también IL5-U4 “que se eleva como la luz del día”.

- ¡Eres tan presuntuoso! Definitivamente que no sabes mucho sobre nosotros. Tu confianza te cegó. Sólo hacemos uno con Gissu (la Sombra) y conocemos todos los secretos de Zalag (la luz). Gig (Oscuridad), puede ponerte en contacto con lo sagrado o destruirte a nuestra manera.

Comencé a reírme hasta las lágrimas, ya que me parecía que era más bien presuntuosas. Todas las Amasutum me fijaron entonces una mirada acusadora.

 

Cuando terminé de reírme, la sacerdotisa continuó.

- ¿Has ayunado durante siete Ud (días) como lo quiere la tradición?

- Sí! De hecho que, prácticamente nunca come, y les recuerdo que el tiene el Niama, la fuerza del Usumgal.

Reconocí detrás de mi la suave y familiar voz de Mamitu. A estas palabras, la asamblea murmuró palabras completamente incomprensibles, en Emesà, “la lengua matriz”.

 

Algunas sacerdotisas parecían desconcertadas o avergonzadas. Mi interlocutora conversó de nuevo conmigo.

- Parecería que dos Nindigir de esta asamblea no conocían este detalle.

 

No obstante, hemos reconocido la razón de tu insolencia. Desafortunadamente para ti, tu poder no sólo no tendrá ninguna utilidad y sólo dificultará tu iniciación. Va a ser necesario que olvides tus reflejos. Debes saber, Bûlug, que no somos muy optimistas en cuanto al resultado de esta iniciación. La muy venerada Mamitu-Nammu te eligió como Nitahlam (amante) y no tienes más opción que aceptar nuestros rituales sagrados. Si superas la prueba, serás aún más poderoso, pero deberás jurar lealtad hacia nuestro pueblo.

 

Por el contrario, si fallas, los devastadores efectos del brebaje que vas a tragar te volverán para la perpetuidad ciego, loco, y te destruirán lentamente… Bûlujj, ¿cuáles son las imágenes que Mamitu-Nammu te transmitió en el tiempo de tu singular informe “místico”?


- Algunos recuerdos que le son muy queridos y valiosos, y que no puedo revelar. Debe revelarnos los Bûlug. Mamitu-Nammu lo sabe. Se trata esencialmente de imágenes de Uras (el planeta Tierra) y su profundo deseo de procrear niños.


- Tu deberías revelarnos a los Bûlug. Mamitu-Nammu lo sabe.


- Se trata esencialmente de imágenes de Uras (el planeta Tierra) y su profundo deseo de procrear niños, Mamitu añadió inmediatamente

Lo que Sa'am omitió aclarar es que es asexual y que es el primer prototipo de esta raza que fabrican An y Ninmah sobre el planeta Dukù en Mulmul (las Pléyades).

 

Las imágenes que percibió proceden de sus manos, no de su sexo, el cual aún no posee.

- ¿Piensas tu fabricar próximamente que fabrique el próximamente para poder planear por vía tangible y que pueda también aportarte una descendencia?


- Sí, próximamente, con su aval, respondió Mam con una voz pequeña.


- Bien, todo dependerá de sus aptitudes para hacerle frente a la prueba de fuego. Por el contrario, si resulta indemne de la iniciación de hoy, deberá más tarde sufrir la segunda y última prueba, pero esto solamente podrá hacerse hasta que posea un GES (pénis).

La sacerdotisa con los cuernos por fin se dirigió a mi.

- ¿Estás listo, Bûlug, para utilizar el sagrado camino que lleva hacia el conocimiento de sí mismo y de lo Divino? ¿Estás listo para comprender los poderes del Eterno el Femenino?. Nosotros, los Gig (Oscuros), somos los proveedores de la vida eterna y del conocimiento, tu, que vas a morir, ¿estás dispuesto a escucharlo y a aceptarlo?


- Yo estoy.

Luego, la sacerdotisa que poseía la bebida iniciática se acercó mi con una gracia felina.

 

Empapó sus dedos en el brebaje consagrado, depositó una gota sobre mi lengua hundiendo al mismo tiempo profundamente sus ojos destacados de khôl en los míos. Me pareció, por un breve momento, percibir llamas en su mirada.

 

El curioso filtro poseía un sabor acre de composición determinantemente orgánica, cuyo origen me era completamente desconocido.


La sacerdotisa colocó la taza a sus pies, me vendó los ojos y me amarró las manos detrás de mi espalda. En este momento, yo sentí un gran ardor en mi boca y un horrible dolor estaba consumiendo mi garganta. Una visión me apareció: la de un huevo conteniendo a una serpiente. No entendí esta aparición. Tomado por el vértigo, casi me caí, pero las manos de la sacerdotisa me agarraron para mantenerme de pie.

 

Estas mismas manos se dirigieron a continuación y se posaron sobre mi garganta, como para comprobar mi pulso y me guiaron con mucho esmero hacia un lugar que me pareció muy fresco.

 

Sentí el rostro de mi guía acercarse a mi oído, y me susurró:

“La orientación hacia la felicidad no tiene curva. Busca el ôis (el árbol), solamente la luz de su Ûr (tronco) podrá salvarte. Come el ùis' sennur (fruta del árbol), de otra forma, el fuego te devorará. Apagad el fuego con el fuego”.

Por precaución, la sacerdotisa me repitió la misteriosa frase una segunda vez para que pudiera asimilarlo bien.

 

Me pareció oír a continuación un ligero susurro y pasos, alejándose progresivamente, por lo que concluí que la sacerdotisa había dejado la sala, dejándome solo con este enigma.


Completamente desconcertado y desorientado, exploré la oscuridad bajo mis pies y sin saber para dónde ir. Recorrí numerosas cavernas y galerías profundas, no sabiendo hacia dónde dirigirme. El veneno comenzó peligrosamente a hacerme sufrir, y tuve entonces el reflejo natural querer utilizar el Niama, con el fin de dejar mi cuerpo, para poder orientarme, a pesar de mis ojos vendados, pero todos mis sentidos parecían paralizados.

 

Un frío pánico me invadió el espíritu, me obstiné penosamente y avancé trabajosamente en ese interminable laberinto, donde cada uno de los caminos me llevaba directamente a una pared. Mientras más tiempo pasaba, más se quemaba mi sangre en mis venas


Mi técnica no era buena. Intenté entonces concentrarme en la frase misteriosa.

 

¿Dónde encontrar un árbol en este lugar? ¿Podría esto ser simbólico solamente, o debía buscar?

 

Fuertes contracciones abdominales me doblaron en dos, y proseguí mi camino de rodillas, mientras que espantosas distorsiones sonoras me atravesaron los tímpanos. La frase se puso a resonar sin cesar en mi cabeza.

 

Comencé a regurgitar todo lo que pudiera darme un alivio a mi pensamiento, pero fue peor aún. La complejidad de los pasillos múltiples así como el cansancio me volvieron febril. Un frío peligroso causó el entumecimiento de todos mis sentidos y miembros aún eficientes. Afectado por la incoherencia, me puse a gritar pidiendo ayuda varias veces, en el nombre de Mam, pero no llegó ninguna respuesta. Completamente desesperado, imploré entonces el nombre de mi padre creador, suplicándole que me ayudara.

 

Contra todo pronostico, me llegaron voces femeninas de ultratumba.


La iniciación que se desarrolla mal, es capaz de traicionarnos a pesar nuestro. Debemos detenerlo todo cuanto antes.


Pero la voz de Mam se interpuso:

- No! ¡Si nos detenemos ahora, morirá! Deben dejarle su oportunidad, según lo recomendado por su dogma… incluso si se nos pone en situación de riesgo. Sabían muy bien en qué riesgos incurrían decidiendo iniciar a un hijo de Usumgal. Estaba en contra de esta iniciación, pero se obstinaron, deben ahora terminar lo que comenzaron.

Un pesado silencio invade la escena.

 

Estaba solo de nuevo, sin poder con nadie más que conmigo mismo. Tendido en el suelo, intenté reanudar mis sentidos y calmarme. ¿Cómo había podido escucharlas? Este lugar era, de verdad, misterioso. Seguía teniendo aún algunas fuerzas en los brazos, por lo cual rompí la cuerda que me ligaba ambas manos y me quité la venda de mis ojos. No viví ni sentí ninguna diferencia.

 

Como me lo había predicho la sacerdotisa con cuernos, alguien se había apoderado de mis ojos, y estaba ciego. Me levanté con dificultad y me puse a investigar los innumerables pasillos serpenteantes.

 

Este maldito laberinto era inmenso.

“Busca el árbol” me dije a mí mismo en voz alta, “busca los sistemas de información geográfica y el Burru (el fruto)”.

Afectado de una cierta inconsistencia, yo me puse a reír.

"¡No, no es eso! ¿Qué es lo que me había dicho?, ¿qué palabra debería de usar? Gis'sennur, no Burru (la fruta)”.

Estas dos palabras mencionaban una fruta en nuestra lengua.

 

Mi error me dio tanta risa que casi me daba dolor en las costillas, por la contracción de mis músculos. Fulminado por el dolor, traté de detener mi interminable progreso en medio de las oscuridad y me extendí sobre el suelo para hacer el punto. No podía moverme más, pero poseía aún un poco de lucidez.


No había ninguna coincidencia en nuestra lengua, si la sacerdotisa hubiera utilizado la palabra “ôis' sennur”, debe haber una razón oculta, una verdad oculta en la fonética de nuestra lengua. Sabía que, debido a la herencia genética de mi creador, para quien la palabra “ôis' sennur” era un término poco utilizado por los varones de nuestra raza y que procedían de las sacerdotisas. La clave estaba allí, frente a mi.

 

En realidad, todas las palabras utilizadas en este rompecabezas formaban parte de nuestra lengua, pero se derivaban directamente del Emesà, el dialecto Amasutum que sirvió para componer nuestro idioma corriente. Debí dividir la palabra “ôis' sennur” para comprender y resolver el enigma.


La palabra Is se refiera a un árbol en nuestra lengua, pero dividiéndola fonéticamente, me dio ôl (sombra) e IS (montaña en el sentido de estrella). Concluí que, para las sacerdotisas, ôlè o ôl-lè quería simplemente decir “lo Oscuro de la Estrella” o también “las Estrellas Oscuras”.

 

Sí, esto se ajustaba bien al papel que desempeñaban Amasutum en nuestra raza. Eran las Oscuras que se ocupan de las estrellas y también de las estrellas oscuras, es decir, planificadoras, quienes, a la vez, tienen el conocimiento del absoluto.


Me enfrenté con el mismo problema de traducción para sennur. La palabra èEN quería decir “puro” o “espejo, reflejo”, pero no existía NUR. Deduje que esta partícula fue obligatoriamente una mezcla de NU y UR. La sílaba NU quería decir luz, pero UR no entendía absolutamente.

 

Me recordé, con dolor, de la frase de la sacerdotisa:

“La tendencia hacia la felicidad no tiene curva. Buscar en el ôis (el árbol), solo la luz de su Oro (tronco) podrá salvarte. Ôis' sennur (fruta del árbol), si no el fuego te devorará. Apaga el fuego con el fuego”.

¡El UR que me faltaba encontrar aquí, se trataba del homófono ÛR, que quería decir “tronco de árbol”, y también “seno”!!! Acababa trabajosamente de reconstituir el rompecabezas.

 

El “ôis' sennur”, me iba a aportar el sentido oculto de la fruta, y también el lugar donde iba a poder obtener el fruto que me aportaría la luz, es decir, la curación.46


46. Es gracias a la lengua sumeria que podemos desmitificar el significado de los árboles en el jardín del Edén, de la tradición judeo-cristiana. Reanudaremos la manifestación antes citada, proporcionando información adicional: la descomposición de la palabra GlS o Gl6-lê en él, nos da: Gls (oscuridad, noche, sombría, o ser oscuro) iS (de montaña, la montaña en dirección de una estrella, extremo, ardiente). Siendo informados de que los famosos árboles del jardín son un determinado número, pondremos este término en plural y lo traduciremos en la "Las Estrellas Oscuras" o "las oscuras y ardientes”. A través del juego de homofonía, otra posibilidad interesante es que nos ofrece: GI6-lS7, literalmente "Las Antiguas Sombras"...

Los Gina'abul-Anunna (los "dioses" sumerios) y los mismos sumerios tenían por práctica utilizar los términos montaña y montículo de una manera poética los lugares celestiales en el cielo, más específicamente las estrellas o los planetas. Para ellos, los viajes realizados por medio de los vórtices atemporales, la navegación de un lugar a otro, se realizaba naturalmente; y los lugares celestiales sólo eran simples montañas o colinas fáciles a cruzar o subir. Por otra parte, gracias a la partícula IS, la asociación se hace entre la palabra montaña y las quemas o el término ardiente y extremo no es fortuito.

 

Este descubrimiento nos incita a asociar la palabra árbol a entidades clasificadas como "oscuras", que se ocupan de las estrellas y que parecen poseer una determinada energía. Precisamente la misma idea que se encuentra en Elohim, el director del proyecto para la primera creación, que nos asemeja a celestiales planificadores al servicio de la fuente original y su representante en la Tierra: Tiamata, la diosa primordial. Como creadoras del mundo, las sacerdotisas-Elohim realmente se ocupaban de las estrellas y poseían una energía creativa apta para aportar vida ...

 

En el idioma náhuatl y maya, el dios creador se llama Teol. La partícula TE se refiere a un "árbol" y OL significa "espíritu". Esto implica que el dios creador de la tierra y el cielo no es nada menos que el espíritu de un árbol en los ojos de los Amerindios de América Central. Lo que es importante tener en cuenta en este ejemplo, es que encontramos a la vez el concepto cristiano del espíritu creador de Dios simbolizado por el Espíritu Santo, y el árbol divino el que permite acceder a la Sabiduría.

 

Ahora bien, ya tuvimos en cuenta que el Espíritu Santo y la sabiduría (el árbol) son atributos de la Diosa Madre. Lo que es más notable es que la partícula-Sumeria Gina'abul TÈ expresa una "luz" TE4 significa "quemar", "quema" y UL significa tanto "flor", como "estrella" o “brillar” u “antiguo”. Por consiguiente, en la lengua de "dioses", el término de América Central Teol (el árbol-espíritu = divinidad, dios) significa algo así como "la luz que brilla" o "la luz de la estrella" o "la flor de la quema, etc .. Añadamos también que la palabra egipcia utilizada para nombrar un árbol es éen. Este término existe en el sumerio en la forma âEN y significa simplemente "claro, puro, brillante, reluciente". Todos estos ejemplos son, una vez más, en el mismo sentido.

Las entidades femeninas tratadas como estrellas no son las únicas consustanciales a las tradiciones sumerias, hebraicas y amerindias. Existen en África, relatos similares. Entre ellos, la leyenda de las doncellas-estrellas descendiendo por la noche para robar calabazas, que es conocida en el país de Mbaï-Moïssala por los Bèju.

 

Fue hace mucho tiempo, la aldea de Koji-ndô, hoy Sà-têi-ia, que supuestamente habría tenido lugar un rapto, como lo informa la obra de José Fortier S.J. en “El Mito y los Cuentos de Sou en País de Mbaï-Moïssala” (Ediciones Clásicas Africanas, 1967):

"La hambruna asolaba en el cielo. La gente descendía del cielo a la Tierra. Las mujeres también venían: algunas fueron luz, otras pesadas, debido a que estaban embarazada, y vinieron con sus maridos... Estaban todos en el proceso de recoger calabazas. El propietario del campo surge, entonces, ante ellos, la mayoría de las mujeres más ligeras se remontaron a la cumbre, pero una de ellas que estaba encinta podía despegar. Llevó a la aldea al niño que llevaba en su vientre, había muchos otros niños que llamaban "hijos de las Estrellas".

Con un nudo la garganta, me atreví poner la palabras siguientes. Nuestra lengua es tan precisa que cuando se ponen las palabras en su contexto adecuado, el sentido viene por sí mismo.

 

Sin embargo, como para tranquilizarme, la frase pronunciada por mi en voz alta, articulándolo de la mejor manera posible con el fin de comprobar:

"Las Estrellas Oscuras reflejan su luz a través de su seno."

¡No hay error posible!


Estaba mareado, realizando el significado de esas palabras. Bajo la influencia de mil pensamientos incoherentes y presa de horribles dolores, no pude comenzar a rastrear todo el camino de regreso hasta el vientre. Había seguramente un paso más corto que me llevaría a la iniciación con la energía de la desesperación de encontrar una sacerdotisa que me rescate de mi sufrimiento. No podía repetir todo el camino de regreso y menos aún en el vientre. No cabe duda de un breve pasaje que me llevará hacia el Kizàh, la sala de iniciación.

 

Sin saber por qué, empecé a gritar el principio de la enigmática frase, cuyo significado oculto no había sido capaz de descifrar:

"La tendencia hacia la felicidad no tiene curva".

Temblando, me arrastré en línea recta, con el permanente temor de golpear la pared.

 

Al borde del agotamiento, oí mi corazón acelerar y golpear mis sienes, bajo el esfuerzo. Después de un recorrido de ocho veces mi tamaño sobre mi vientre, me pareció escuchar pasos. avanzar hacia mi.

 

Detuve mi esfuerzo durante un corto instante para apreciar mejor el ruido y me puse a gritar pidiendo ayuda, repitiendo mi descubrimiento varias veces:

“Las Estrellas Oscuras reflejan su luz por su seno!”.

Un perfume de flores se puso a flotar en la sala, una sacerdotisa se puso en cuclillas ante mi y me habló tiernamente:

- Poseo el secreto de la planta que da la energía, la que priva del dolor y el cansancio. Soy portador del vigor sagrado. ¿Quieres probar?
 

- Sí, ayúdame, te lo ruego…

Eufórico, ahogué mi cara en sus brazos. Sin la menor vacilación, me reconfortó de una presión que puedo definir hoy como maternal.

 

Mis manos febriles rozaron sus brazos y sus manos y descubrieron que llevaba pesadas pulseras a sus muñecas, así como un anillo de metal que se envolvía como una serpiente en torno a su índice.

- Hijo de la Noche, reanudó delicadamente, no habrás de hacerlo pronto con nosotros. No tengas ningún temor, come la sustancia alimenticia que transforma a los seres, traga el Ûzug y accede a la llama de la energía sagrada.

La sacerdotisa acababa de pronunciar la palabra mágica que liberó todas mis dudas en cuanto al sentido de mi iniciación, pero que, sin embargo, no hizo más que aumentar mi estupor.

 

La escuché deslizar su falda a lo largo de sus caderas. De una fúnebre e inquietante manera, dirigió mi cara hacia los pliegues de su falda y la ocultó con flexibilidad entre sus piernas. A pesar de mi fiebre, sentí rápidamente la dulce fragancia de las flores, y un embriagador y extraño olor acre de la sangre…

 

Totalmente sorprendido, vacilé un momento, pero la sacerdotisa me estimuló con fuerza.

- ¡Te ofrezco el tesoro indeterminado, te voy a revelar el secreto oculto! Mis hijos, el palo santo de Ûnamtila (planta de la vida), come del fruto alimenticio y consagrado y te curarás.

Con la rapidez de un trueno, un impulso bestial comenzó a hincharse en mi y tomó todos mis sentidos, no me hice rogar una segunda vez, ya que mi vida dependía de ello.

 

La monstruosa perspectiva de salvarme la piel despertó toda la energía ocultada, cuando mis ojos vigorizados constataron que estábamos en el Kizàh (lugar secreto). Todo mi camino a través de los túneles sin fin en las profundidades de mi ser. Me regué de su sangre con una violencia desencadenada hasta los límites extremos del desmayo.

 

Sentí un poderoso y potente fuego 47 regenerador correr por mis venas.

 

47. Tengamos en cuenta que en la lengua de “dioses”, el término AMA (madre) es sinónimo de calor, gracias a su equivalente acadio Ummu que a la vez quiere decir madre y calor. ¡Del mismo modo, el homónimo AMAj expresa la potencia y la fuerza! Es digno de mencionar que la señal sumeria antigua del término AMA (madre) es en forma de una estela con una estrella en el interior. Se trata exactamente de la misma señal sumeria antigua en forma de estrella que se utiliza para expresar los términos MUL (“estrella”) y DIGIR o DINGIR (“divinidad”, “dios”), (véase ilustración más abajo).

 

En la más alta antigüedad, las estelas sagradas o más simplemente las piedras elaboradas (estelas) simbolizaban la divinidad del cielo a las cuales los humanos dedicaban un culto religioso. Los antiguos Hebreos hacían la adoración a través de piedras sagradas, al Elohim, denominadas maççebôt. Del mismo modo, la diosa cananea Ashéra (literalmente. “polo sagrado” o “árbol sagrado”) se veneraba de la misma forma, así como la diosa griega Cybèle, creadora de la raza humana, que fue venerada en forma de una piedra negra. Entre los dioses, podemos también citar a Yahvé y a Zeus quienes fueron simbolizados por estelas sagradas. Ejemplos de este tipo son innumerables en las tradiciones del mundo. Entre ellas, se destaca que la palabra egipcia Udj quiere decir a la vez estela o piedra levantada, así como también orden, decreto y el verbo pedir.

 

Poco a poco recobré mi vista y me ofreció el espectáculo de la ùâla (vagina) entreabierta de la sacerdotisa, vertiendo su providencial Ûzug en mi boca.

 

Este momento de embriaguez y vértigo duró aún algunos momentos, lo suficiente para tragar varios tragos de la preciosa sustancia. Posteriormente, desvié mi cara del ùâla e hice frente a un pie con uñas cuidadosamente maquilladas de negro, calzando una sandalia de correas doradas. Cerré mis ojos; el tiempo pareció ya no existir.

 

En un instante, el otro significado de la palabra Ûzug, que recordaba, para nosotros, la sangre menstrual de las sacerdotisas se reveló ante mi. Una vez más, un valor oculto se encontraba detrás la combinación de sílabas y fonética de esta palabra.

 

Al dividir este término en Û-ZU-ÛG, realicé su siento oculto:

“la planta-sabiduría furiosa o las plantas del alimento-conocimiento!”.

La sacerdotisa se retiró suavemente con gran agilidad sobre el suelo. Vi por primera vez su rostro.

 

Poseía ojos de un verde profundo y era inquietante con su mirada sombría, destacada con khôl y su boca teñida de negro

- ¿Todo va bien, mis hijos?

Le respondí por un movimiento de cabeza. Tomó entonces un paño de un material desconocido y me lo pasó cuidadosamente sobre mi cara que tuvo que ser manchado. La hembra luego me hizo beber un trago de un líquido de sabor extraño y metálico. Me pareció reconocer el sabor del kùsig (del oro).

 

Aún bajo el choque de lo que las Amasutum acababan de hacerme sufrir, mi estupor se intensificó.
 

Que ilusión, había permanecido en la misma sala desde el principio. En cuanto a las Amasutum, estaban allí, todas, con la espalda a las paredes, y habían contemplado cruelmente mi progresivo e interminable desamparo en el centro de la oscuridad.

 

Descubrí un enorme laberinto cuidadosamente trazado sobre el suelo. Esta imagen simboliza la iniciación absoluta, la que conduce al iniciado hacia una restauración y una metamorfosis redentora final. Mientras me preparaba para levantarme, la sacerdotisa que me había ofrecido su Ûzug me tendió su pie para que le agradeciera con un beso, cosa que hice solemnemente.

 

La extraña sacerdotisa de cuernos se manifestó.

20 - La diosa egipcia Hator, denominada “la Dama del Sicómoro” o “la Dama de la Vida”

concede sus frutos a un hombre.

Tumba de Pashedu en el Valle de Reyes

(véase nota 49 con respecto a Hator y al secreto de la fruta del árbol).

 


21 – Los símbolos sumerio-araicos que muestran el término AMA, que evoca “la anchura y “la nobleza”.

AMA es también el primer elemento de numerosos nombres de diosas.

Este signo simboliza AMA-AR-GI “el perdón de las deudas divinas”, cuya estricta traducción da:

“madre brillante y estable (o que restaura)”.

Este signo simboliza claramente una estela sagrada o una piedra elaborada,

culto religioso como tributo que aquellos humanos rendían a la divinidad del cielo.

Es interesante tener en cuenta que el homófono AMA2 no menciona ya la feminidad,

sino “el señor”, “la fuerza” o también “al toro salvaje”.

En el volumen 2, hablaremos de una casta de sacerdotisas Ama'argi vinculadas al planeta Tierra.

- Bien, Hijos de la Noche. La verdad de este universo se puede medir siempre en línea recta. Cuanto más corta es la línea, más está usted en la verdad. Esta línea es el pasillo iniciático que conduce de lo transitorio a lo eterno. Si se ha sido informado sobre esta realidad, no habría sufrido de este modo. Conozca ahora una parte de nuestro secreto.

 

Nosotros los Gig (Oscuros), somos orgullosas representantes de nuestra Madre Tiamata, personificamos la estabilidad y la fuerza de un sistema social de más Limamu (milenios) que sólo puede mantenerse preservando su independencia y su autonomía. Necesitamos tu apoyo para mantener este delicado equilibrio ahora en esos tiempos difíciles, por los proyectos de conquista profesados por tus Kuku (antepasados).

Paré inmediatamente a mi interlocutora.

- Todavía hay algunos momentos, en los que estaba dispuesto a morir y dejar que me pidas ayuda!

 

- No le demos confianza a nadie mis hijos. Sabemos que, según nuestro conocimiento, ningún varón pasó la prueba del fuego del As. Para merecer nuestro conocimiento es necesario, sobre todo, probarlo, con el fin de incluirlo. Mamitu-Nammu lo eligió y acaba de confirmarnos que ella tenía razón acerca de ti. Eres quien aportará el equilibrio del que vamos a tener necesidad
 

- No creo en vuestras profecías, pero tengo enorme respeto a vuestra causa y no dudaré en asistirles si yo él luego. Sin embargo, no traicionaré aún más a mi creador para algunas peleas morales que no lo observan en ningún caso. Como ya se sabe, Mamitu y mí crean actualmente unas existencias de Kadistu masculinos. El objetivo es precisamente aportarles el equilibrio necesario con el fin de preservar su independencia que me parece en peligro. Transmití a Mamitu el acta completa de mis dudas relativos a Año y no puedo hacer nada más
 

- No creo en sus profecías, pero tengo enorme respeto por su causa y no dudaré en asistirles si me lo permite. Sin embargo, no puedo traicionar a mi creador en algunas disputas morales que me mira de cualquier manera. Como ustedes ya lo saben, Mamitu y yo estamos creando actualmente una cepa de Kadistu masculinos. El objetivo es precisamente aportarles el equilibrio necesario con el fin de preservar su independencia que me parece, por el momento, está en peligro. Transmití a Mamitu el informe completo de mis dudas respecto a An y no puedo hacer nada más.


- Joven Lugal (príncipe). Ahora que conoces algunos de nuestros secretos, debes darte cuenta de la importancia de nuestro poder. La sangre de la Diosa lo salvó de una muerte garantizada y es el antídoto que cura numerosos desordenes. Además, al mezclarlo con otra sustancia, puede ser un elixir de vida. ¡Este conocimiento no debe nunca dejar esta sala! La llegada masiva de nuevos varones es un verdadero peligro para nuestra raza. No pareces conocer la verdadera historia de los Gina'abul, o me equivoco?


- Qué quieres decir. ¿Qué es lo que debería saber que no lo supiera ya?


- No seas impaciente. Te faltan elementos por la razón que hay mucho tiempo, se decidió que cada Alagni de apariencia masculina creado por un Usumgal sería programado para que se desviara de la verdad al respecto.

 

- Les encuentro bien seguras ustedes, él contestó, no podrán indefinidamente ocultar su secreto.


- Sólo los Usumgal lo conocen. Tu, gracias a esta iniciación y los Usumgal, por otras razones. Si viene un nuevo Alagni a romper este secreto, ya sea Nungal o Anunna, lo sabrían todo obligatoriamente a causa de uno solo de entre ustedes.


- Ustedes subestiman en exceso a los Anunna. Además, tengo grandes dificultades para creer que ustedes puedan tener la pretensión de no traicionar sus propios pensamientos.


- Como lo dijiste anteriormente, poseemos facultades que nos permiten guardar los secretos. Nos basta simplemente no pensar en los estos últimos. Nos ejercitamos en eso durante Limamu (milenios). Tenemos incluso la capacidad de mentir a una persona que posee la fuerza del Niama, en realidad, todo está en la cabeza. Ves, que se han beneficiado de los conocimientos de tu padre creador, pero no conocía, antes, de la existencia de este poder. ¿Por qué? Porque ha sido programado genéticamente y a pesar de tus facultades, no conseguiste penetrar en nuestros secretos.


- Es verdad, no obstante, esto no me explica porqué mi creador parece me tuvo que programar tanto.


- Seguramente para para controlarte mejor. Puesto que abordas este tema, debes saber que tenemos, desde hace muy mucho tiempo, dudas relacionadas a An. Sospechas que han sido confirmadas, en parte, por tus revelaciones. Igualmente tenemos sospechas referentes a sus verdaderas intenciones, pero no sobre la traición de su juramento, ya que ningún Usumgal traicionaría una ley o un juramento prestado en la asamblea de los Siete.


- Si en verdad ustedes pueden realmente guardar su secreto, no habrá ningún peligro, y que no les preocupen los nuevos seres. Deben saber que se decidió en el consejo de los Usumgal que los Nungal y los Anunna serían prácticamente inmortales…


- Sí, como acabas de decirlo, casi inmortal. Gozarán de una larga vida, pero no poseerán, sin embargo, la perpetuidad del cuerpo que llevamos y que tu también tienes, gracias a tu afiliación. Un Ud (día) vendrá dónde este problema causará codicia, lujuria y celos, nosotros ya experimentamos esta situación hace mucho tiempo. No queremos revivir estos dolorosos acontecimientos y no deseamos convertirnos en esclavas sexuales. Como Nitahlam (amante) de Mamitu-Nammu, la del Nungal y soberano del Anunna, debe preservarnos de esta complicación.

Me prosterné a manera de aprobación. Mami vino a entonces y se incorporó en medio de la sala, y yo percibí perturbación.

 

La sacerdotisa con cuernos añadió estas últimas palabras:

- Deseamos igualmente felicitarte por haberle hecho frente a Abzu-Abba. Hace mucho tiempo, se le pidió someterse a la prueba del fuego del As. No obstante, como conocía nuestro secreto, aportamos algunas otras dificultades a esta prueba… su iniciación no se desarrolló muy bien. Conseguimos tomarlo de asunto, sin embargo, guardamos de esta experiencia por las secuelas irreversibles.

 

Su mal venía de aquí y nos quiso para todo el resto de su vida. Abzu-Abba no dejó de pedirnos que aprobáramos la realización de otras pruebas, pero no podíamos autorizarlo, ya que el era enfermo y perverso, como numerosos varones. En cualquier caso, considerábamos que no había superado la primera prueba.

 

Después de haber sido investido por la Reina del Trono, su siguiente y última iniciación, que llamamos ‘el fuego de Pes’ “de donde nadie regresa ileso” y por último asentar definitivamente el conocimiento. Después de eso, sabrán absolutamente todo sobre nosotros y el poder del Gissu (la Sombra) y Zalag (la luz) se dará.

Estas últimas palabras dieron por finalizada mi primera iniciación en la comunidad de las Amasutum. Las iniciaciones con las cuales me había comprometido, bien a pesar mío, iban a permitirme contener el fuego sagrado, la santa energía femenina de lo eterno.

 

Iba, en adelante, a frecuentar la insondable segunda boca de nuestras hembras, la que cura males y que da un acceso directo a lo divino.

22 - Códice mexicano de Borgia, tablero 66.

Un árbol de vida deja escapar un mar de sangre de su apertura, que simboliza una vagina.

Las raíces del árbol son simbolizadas por la cabeza de un reptil,

expresando esto la afiliación del árbol con la serpiente que se encuentra en la Génesis.

Ante el árbol, un hombre espera con los ojos vendados.

¡La prohibición hecha al hombre de descubrir el secreto del árbol de vida está aquí manifestado!


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