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por Bruna Frascolla traducción de Bruna Frascolla 06 Mayo 2026 del Sitio Web BrownstoneEsp
El filósofo alemán Jürgen Habermas falleció el 14 de marzo de este año, tres meses antes de cumplir 97 años.
Fue un pensador de la segunda generación de la Escuela de Frankfurt conocido por su soporífera teoría de la democracia. Expresada en la prosa más aburrida imaginable, tal teoría era útil para prevenir cualquier rebelión poniendo a dormir incluso a los espíritus revolucionarios más exaltados.
Se le puede clasificar como un filósofo del fin de la historia porque, al igual que Fukuyama, creía que el mundo ya había alcanzado la cima de la evolución política y social con el capitalismo democrático.
Dado que este orden unipolar se está derrumbando
sin siquiera haber cumplido medio siglo, hay que sospechar que a
Habermas le quedará más tiempo de vida que su propia filosofía.
Un mes después de la muerte del filósofo, la opinión pública quedó conmocionada por un resumen del manifiesto de Palantir escrito por Alex Karp y un tal Nicholas Zamiska.
El manifiesto, un libro titulado La República Tecnológica (The Technological Republic), se lanzó en 2025, pero no se presentó como el ideario de la empresa.
Así, cuando esta poderosa compañía armamentística estadounidense publicó un resumen de La República Tecnológica en su cuenta oficial de Twitter como posición política propia, el manifiesto adquirió gran importancia.
No sólo es atípico que una empresa tenga un manifiesto político, sino que la empresa en cuestión,
La pieza puede considerarse un esfuerzo por crear una tecnocracia demagógica.
La novedad sería la demagogia, porque la tecnocracia se considera ya un hecho:
Y esta frase es lo suficientemente importante
como para aparecer como punto 3 en el resumen publicado en Twitter.
Lo primero y más importante son las ganancias o cualquier otra cosa que importe a las empresas que realmente gobiernan Estados Unidos.
Sólo después, por prudencia y en interés de estas mismas empresas, es necesario complacer al público, para que no se rebele y ataque a la clase dominante.
Habermas es citado en el manifiesto, y precisamente en su calidad de teórico de la democracia:
La expresión "crecimiento económico" aparece en el texto de La República Tecnológica y no vuelve a aparecer, salvo en unas pocas notas a pie de página y referencias bibliográficas.
Dado que Palantir ofrece IA y que la propaganda pro-IA afirma que el trabajo humano de clase media será reemplazado por máquinas, no sorprende que el crecimiento económico no reaparezca en un texto político.
Además, otra cosa que Palantir puede ofrecer es seguridad. Es parte de su línea de negocio.
Sin embargo, por su propia naturaleza, la seguridad es relativa:
Si Palantir y sus competidores,
...esto podría servir tanto para prevenir asesinatos y robos como para reprimir las mismas revueltas que Palantir teme...
Los palestinos pueden dar fe de ello… Y, seamos sinceros, Occidente ha pasado por mejores momentos en materia de seguridad pública.
Antes de las locas políticas públicas del neoliberalismo, no era normal recortar el gasto público en asilos y prisiones, dejando a los locos y criminales en las calles, ni abaratar la mano de obra en el Primer Mundo importando inmigrantes ilegales de todo el planeta.
Vale la pena señalar que Habermas fue el asesor de Hans-Hermann Hoppe, el anarcocapitalista racista cuyo modelo político ideal sería el de los condominios privados en los que los blancos practican el apartheid de manera democrática.
Por tanto, no se puede argumentar que Alex Karp sea un excéntrico que fue el único que vio en Habermas una manera de justificar su anarcocapitalismo de derecha.
(Nota: esto no es un pleonasmo, ya
que el Wokeismo es anarcocapitalismo de izquierda,
pues tiene como objetivo utilizar a las empresas para lograr
"justicia social" contra el sentimiento popular, corrompiendo al
Estado si es necesario).
No aborda la realidad objetiva, sino más bien una percepción que puede ser manipulada por la propaganda - tal como Silicon Valley pretende hacerlo, ya sea de izquierda o de derecha.
Es un sistema nihilista, y cada vez que se hace explícito el nihilismo latente, Habermas puede, democráticamente, admitir la paradoja y la cuestión abierta, manteniendo el diálogo ad infinito.
A menos que aparezca una opinión considerada antidemocrática, pues entonces es apropiado llamar a la policía, ya que de lo contrario Hitler regresaría.
Habermas es un pensador de la segunda generación de la Escuela de Frankfurt porque se apoya en los hombros de la primera generación, que durante el período de posguerra pretendía mantener el orden "democrático" bajo a base de garrote, de lo contrario, Hitler regresaría.
La cláusula "de lo contrario Hitler regresará" ha
crecido tanto que, en el siglo XXI, Hitler regresará incluso si
decimos que las mujeres no tienen pene, porque las personas trans
son los nuevos judíos en el sistema legal obsesivamente
contramayoritario.
Según esta declaración de intenciones es evidente que hay que utilizar a Alemania y Japón para combatir los dos mayores pilares del fin de la unipolaridad:
Karp, por tanto, quiere mantener el Fin de la
Historia por la fuerza.
Se puede ver,
De ahí el punto 20:
El despertar, que genera mucha resistencia, es
sustituido por una alianza entre religiosos y ateos que ya es
bastante visible en
el sionismo...
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