por Mark E. Jeftovic

24 Abril 2026
del Sitio Web TheBombthrower
traducción de El Equipo de SOTT

30 Abril 2026
del Sitio Web SOTT
Versión original en ingles

 

 

 

 

© The Bombthrower
 

 

 

Y qué puedes hacer al respecto

(además de quejarte)...
 

 


Palantir publicó un manifiesto el fin de semana pasado.

 

Se trata de 22 puntos extraídos del libro de Alex Karp, The Technological Republic, que se compartieron en X con el tono desenfadado de "porque nos lo preguntan mucho".

 

No había visto una reacción tan generalizada, unánimemente opuesta y visceralmente horrorizada desde el infame "Google's Ideological Echo Chamber" de James Damore.

Los sospechosos habituales perdieron los estribos.

Engadget lo calificó como "las divagaciones de un villano de cómic".

TechCrunch se escandalizó ante las partes sobre culturas "regresivas" y "pluralismo vacío y sin sentido".

Eliot Higgins, de Bellingcat, observó (a través de Bluesky, por supuesto) que estas no son reflexiones filosóficas flotando en el éter:

son la ideología pública de una empresa cuyos ingresos dependen de la política que defiende.

No se equivoca:

Palantir vende,

  • a ICE

  • al Departamento de Defensa

  • a la policía de Nueva York

  • a la comunidad de inteligencia

Puede que sea un manifiesto, pero también es documentación del producto.

 

Incluso Alexander Dugin, el filósofo ruso de la "Cuarta Teoría Política", no precisamente conocido por sus inclinaciones libertarias, pareció sentirse provocado por ello, calificándolo de,

"el plan del tecnofascismo occidental" en X, y de "puro satanismo" en su Substack.

 

 


El exministro de Asuntos Exteriores griego Yanis Varoufakis lo calificó de "malvado" y publicó su propia respuesta punto por punto al respecto; él lo llama refutación, pero en realidad se trata más bien de una diatriba.

Así que todo el mundo, de un lado a otro del hemiciclo, está muy enfadado... muy bien...

La cuestión es que nada de esto debería sorprender a nadie. Veamos ahora por qué la política que esboza este "manifiesto" iba a llegar tarde o temprano, con o sin el estilo prosaico de Karp.
 

 

 


Karp no Inventó "el Tecnato"

La fusión del poder corporativo y el aparato estatal, el "tecnato" que la gente está descubriendo de repente con horror un domingo por la tarde, no es una idea nueva. Ni siquiera es reciente...

Ya en 2013, Eric Schmidt (entonces presidente ejecutivo de Google) y Jared Cohen (de Google Ideas, ex-asesor del Departamento de Estado de Condoleezza Rice y Hillary Clinton) publicaron
The New Digital Age.

 

El libro contó con reseñas ,

 Henry Kissinger, Madeleine Albright, Tony Blair y el general Michael Hayden, exdirector de la CIA.

Se trata de una lista de reseñas de élite para un libro que defendía explícitamente,

  • la intersección entre Silicon Valley y el poder estatal

  • la fusión de la infraestructura corporativa con la lógica de la seguridad nacional

  • la remodelación de la diplomacia a través de plataformas privadas

En 2013 se calificó de "transformador".

 

Kissinger se deshacía en elogios diciendo que era,

"una reflexión profunda sobre la tecnología y el orden mundial",

...más tarde sería coautor, junto con Eric Schmidt, de "The Age of AI", que debería ser tan preocupante como "Technological Republic" de Karp.

 

Poco después, Sergey Brin, de Google, y Klaus Schwab celebraron una charla informal en Davos en la que el señor Schwab pontificó que,

con la llegada de la I.A., dado que los algoritmos serían capaces de predecir los resultados electorales con una certeza del 100 %, más valdría que ellos mismos eligieran a los ganadores y así podríamos prescindir por completo de las elecciones.

Nadie pestañeó...

 

Mi cronología, desde luego, no se desbordaba de indignación al respecto, y quienes llamaban la atención sobre ello se enfrentaban a todo tipo de obstáculos.
 

 

 

 


Mi vídeo favorito sobre la vigilancia corporativa omnipresente, que a nadie le importó lo más mínimo, era este, también cortesía de los favoritos de Davos...:

 

 

 

 

Traducción de tuit:

Esto es importante entender: #CBDCs no serán "dinero": en el sentido que lo entendemos.

Serán puntuaciones de crédito social, limitadas por tu cuota personal de huella de carbono

 


Aquí tenemos a un ex empleado de Goldman Sachs al frente de una multinacional china, pontificando sobre la vigilancia masiva y las cuotas de huella de carbono personal, y mi cronología no se llenó de tuits airados de miembros de la élite pidiendo el desmantelamiento de Alibaba.

Aquí, en 2026, es exactamente la misma narrativa estructural, ahora con los bordes más afilados de Karp y menos eufemismos de Davos, solo que esta vez se la tilda de manifiesto fascista en lugar de ser alabada por las élites mediáticas.

La única diferencia importante que veo es que, mientras que la tecnocracia inspirada en Davos/el FEM era globalista, Palantir, Karp, Thiel y compañía son nacionalistas.

 

Quizás, nacionalistas norteamericanos...
 

 

Este mapa es de 1940

 

 

Esto encaja con lo que escribí en mi última edición de "The Bitcoin Capitalist", sobre la rivalidad entre facciones de los descendientes intelectuales de Samuel Huntington ("El choque de civilizaciones") y su antiguo alumno, Francis Fukuyama ("El fin de la historia").

 

Publiqué un extracto aquí...

Fukuyama pensaba que el mundo entero se convertiría en una gran paja colectiva neoliberal.

Huntington dijo que los conflictos futuros no serían entre países, sino entre culturas. Y que algunas culturas eran menos compatibles con nuestra forma de vida aquí en Occidente que otras (punto n.º 21 de Palantir).

 

 

Traducción:

Algunas culturas han logrado avances fundamentales; otras siguen siendo disfuncionales y retrógradas.

Ahora todas las culturas son iguales. Se prohíben las críticas y los juicios de valor.

Sin embargo, este nuevo dogma pasa por alto el hecho de que ciertas culturas - y, de hecho, subculturas - han logrado maravillas, mientras que otras han resultado mediocres y, lo que es peor, retrógradas y perjudiciales.


 
No le falta razón...

En general, el proyecto no cambió. Lo que cambió fue la facción que lo impulsaba.

¿Impulsando qué?

El inexorable avance hacia una tecnocracia posdemocrática.

Esto es lo que nadie quiere oír.

Si estás leyendo los 22 puntos de Karp y sientes un escalofrío de reconocimiento, si te estás dando cuenta de que lo que Palantir describe es,

el plan operativo para los próximos 40 años, hay algo que debes asimilar primero:

¡Tú te ofreciste voluntario para esto...!


 


Quizás no tú personalmente.... pero colectivamente, "nosotros", el gran público occidental, ya hemos hecho un ensayo general. Y todos hemos aprobado (o suspendido) con nota...

Durante la "pandemia" y en los años inmediatamente posteriores, la clase política y directiva se equivocó prácticamente en todo.

El origen del virus.

 

La (in)eficacia de los confinamientos.

 

Las vacunas no funcionaron y, de hecho, fueron letales para muchos.

 

La impresión de dinero.

La respuesta correcta a equivocarse tanto, de forma tan pública y tan inquebrantable, sobre tantas cosas, debería haber sido ¡horcas y antorchas en las calles, si no guillotinas...!

Como mínimo, en nuestra civilización ilustrada:

  • elecciones de destitución

  • despidos masivos

  • investigaciones

  • demandas colectivas

Debería haber habido un ajuste de cuentas generacional con los expertos que se dejaron atrapar por la política, un cártel mediático que se dedicó de lleno a la propaganda y la quiebra total de la credibilidad institucional.
 

Eso no es lo que pasó...

Lo que pasó, en cambio, fue que,

la gente se colocaba sobre los puntos

 

Nos poníamos las mascarillas al ir desde la puerta del restaurante hasta la mesa, y luego nos las quitábamos para comer, sentados en burbujas de plástico en la calle en pleno invierno.

La gente delataba a sus vecinos.

 

Veían cómo las élites organizaban fastuosas fiestas sin mascarillas mientras a ellos la policía les aplicaba descargas eléctricas con pistolas Taser en los partidos de fútbol de sus hijos.

En otras palabras:

"seguimos la ciencia", incluso cuando la ciencia se revisaba trimestralmente para ajustarse a la política, porque los hechos sobre el terreno se negaban a ajustarse al discurso.

Y ahora, la mayoría de la gente luchará con uñas y dientes para defender el mismo sistema que les hizo esto...

La "pandemia" fue el globo sonda.

 

La clase política, Wall Street y Silicon Valley observaron con atención.

Lo que aprendieron fue esto:

La población obedecerá.

 

La población se delatará a sí misma.

 

La población aceptará directivas humillantes, contradictorias y demostrablemente falsas de las autoridades.

 

El comportamiento social dominante será la imposición de esas directivas a cualquiera que se oponga.

El "Tecnato" ha sido una idea de las élites posdemocráticas desde al menos la década de 1930.

Ha ido avanzando inexorablemente desde entonces, pero probablemente fue ese acontecimiento, la pandemia y el hecho de que la población se acobardara a gran escala, lo que hizo que el "Tecnato" se convirtiera en algo inevitable.

No por ningún manifiesto, libro o director ejecutivo en concreto. Porque una civilización que se comporta así bajo presión ya le ha dicho a sus élites lo que está dispuesta a aceptar.
 

 

 


La Tecnocracia ya está Aquí

El manifiesto no trata específicamente de Palantir.

 

Es el esquema de lo que ya he venido observando, no solo en EE.UU. sino en todas partes, y a lo que he denominado capitalismo de Estado...

Es el modelo de entramado fusionado del poder corporativo-estatal en el que la empresa no presiona al gobierno, sino que forma parte del aparato de gobierno, y el gobierno, a su vez, proporciona el foso regulatorio que mantiene alejados a los competidores de la empresa y a quien esta puede subcontratar tareas que se supone que los gobiernos nacionales no deben realizar.

Hacia ahí nos dirigimos en las próximas décadas. Y nos dirigimos hacia ahí precisamente porque la población demostró que lo toleraría, incluso mientras denunciaba el "fascismo"...

 

 

 

Traducción del tuit:

¿Alguna vez has notado cómo algunas personas que quieren encerrarte, censurar tu discurso, cancelarte por pensamiento incorrecto, obligarte a vacunarte con vacunas experimentales y quitarte tu estufa de gas se consideran a sí mismas "antifascistas"?

 

 

 


Bienvenidos a la era del Cumplimiento Masivo

Los 22 puntos de Karp son la versión ordenada y edulcorada de lo que ya hemos dicho en nuestro artículo "Repricing Sovereignty".

 

Las primeras iteraciones ya están en marcha.

Cada implementación de ICE, cada contrato del Departamento de Defensa, cada integración entre bases de datos federales y análisis privados, cada ciclo de adquisición de IA para la defensa, cada lanzamiento de vigilancia como servicio es una viga en la catedral.

Y aquí está la parte que separa a los individuos de la multitud:

Si no puedes vencerlos, hazte con ellos.

Apuesta a largo plazo por PLTR.

 

Esto sale directamente del manual que mis lectores premium reconocerán como "The Post Singularity Stack".

 

Es una estrategia de inversión simétrica que asigna recursos al capitalismo de Estado por un lado, mientras que por el otro se desarrolla tecnología soberana a nivel personal.

 



© The Bombthrower

 


Esto no es un respaldo a la política, porque, francamente, ya estoy harto de la política ("votad más fuerte, cabrones").

La política es un timo para mantener a la chusma a raya.

 

Ponte sobre los puntos. Agita los brazos. Buen chico...

 

 

 


La verdadera autosoberanía solo puede adquirirse a nivel individual.

Es un reconocimiento de la realidad estructural...

Llevamos mucho tiempo hablando de esto (lo llamamos La Gran Bifurcación y, como siempre sospechamos, la rama en la que acabas es, en gran medida, un ejercicio de autoselección).

 

Durante las próximas décadas, el "Tecnato" será el vehículo a través del cual se acumulará el capital, y la única respuesta racional es poseer una parte del mismo.

El capital es una opcionalidad.

 

La riqueza es velocidad de salida.

 

Y por riqueza me refiero a no depender económicamente del Estado, a no vivir de sueldo en sueldo y a no estar a una cuenta bancaria congelada de ser obligado a cumplir.

Hay un antiguo aforismo chino que dice:

"Da mala suerte mantenerse obstinado ante una situación abrumadoramente desfavorable".

Quedarse moralmente consternado mientras tu poder adquisitivo se erosiona en sectores en declive no te deja ni la superioridad moral ni los medios para actuar en consecuencia.

Los puntos más importantes del manifiesto son el nº 5...

 



© The Bombthrower

 

Traducción:

La cuestión no es si se fabricarán armas con inteligencia artificial, sino quién las fabricará y con qué fin.

Nuestros adversarios no se detendrán a enzarzarse en debates teatrales sobre las ventajas de desarrollar tecnologías con aplicaciones críticas para la seguridad militar y nacional.

Seguirán adelante.


Y el nº 12:
 

 

 

Traducción:

La era atómica está llegando a su fin.

Una era de disuasión, la era atómica, está llegando a su fin, y está a punto de comenzar una nueva era de disuasión basada en la inteligencia artificial.


 
Las personas que están entrando en pánico ante el manifiesto son las mismas que votaron, se plegaron y avergonzaron a sus vecinos hasta crear las condiciones que lo hicieron posible.

Ahora ¡no tienen derecho a indignarse...!

Algunos lo vieron venir hace años. Algunos de nosotros incluso lo pusimos por escrito.

Lo que les pasó a muchas de esas personas fue que fueron silenciadas, canceladas, excluidas de los bancos y, en general, demonizadas por las mismas personas que ahora gritan contra Palantir...

Ya casi he dejado de intentar advertir al público en general sobre hacia dónde van las cosas.

Ahora solo estamos comprando acciones...