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Una de las obsesiones de Thiel es el advenimiento del Anticristo.
Si desde una mirada soberbia y complaciente consideramos esta preocupación como un simple hobby, algo excéntrico, de un multimillonario en sus tiempos de ocio, ciertamente nos estaremos perdiendo de algo muy significativo.
Thiel es un graduado en filosofía en la Universidad de Stanford y uno de los fundadores de Palantir y otras empresas tecnológicas que hoy están en la vanguardia.
También es, a su modo, un genocida que ha puesto su empresa al servicio de las FF.AA. yanquis e israelíes para proveerles datos y objetivos militares.
Thiel, recientemente instalado en la Argentina, también es un pensador al igual que varios de sus colegas de Silicon Valley como
...promotores de una tendencia de pensamiento que se dio en llamar "la ilustración oscura"...
Sus ideas de corte aceleracionista, supremacista
y antidemocrática se sintetizan en un manifiesto de 22 puntos que
sistematizan el tecnofascismo del neofeudalismo digital.
También habló del tema en algunas entrevistas concedidas en EE.UU.
Pero antes de introducirnos en sus conjeturas, debemos preguntarnos,
Debemos comenzar a perfilar la figura del Anticristo.
Como afirma el gran teólogo y escritor argentino Leonardo Castellani,
A pesar de semejante relevancia, las referencias bíblicas a este radical opositor a Cristo son más bien escasas: el uso del término "anticristo" aparece cinco veces tanto en singular como en plural, todas ellas en dos de las cartas del apóstol Juan.
Por supuesto, está estrechamente asociado con el demonio, el enemigo de Dios y del género humano.
Supusieron que sería un judío, o el hijo sacrílego de una monja y un obispo, que nacería con dientes y blasfemando y que aprendería con rapidez increíble todas las ciencias humanas.
También podemos decir hoy que sirvieron de base a una abundante filmografía de terror como El bebé de Rosemary o La profecía que toman como eje el nacimiento de esta criatura perversa.
En la Argentina hace poco se rodó la película
Cuando acecha la maldad que aborda la misma temática.
Así, en la Edad Media hay quienes consideraron a Mahoma y el islam como enemigos de la cristiandad, y durante la reforma protestante Martín Lutero acusó al papado de ser el adversario de Jesús al asociarlo con la "Gran Ramera" del Apocalipsis que mantiene relaciones carnales con los poderes de este mundo.
Dentro de esta línea, Castellani destaca al teólogo chileno Manuel Lacunza cuya novedad es indicar que el Anticristo no es tanto un sujeto como un sistema de pensamiento:
Castellani opera una síntesis dialéctica de estas tendencias exegéticas y concluye que el Anticristo será tanto un sistema de pensamiento como un hombre que encarne ese sistema, así como,
Esta tendencia teológica tendrá importantísimas
consecuencias literarias.
Esta corriente de corte historicista opera un desplazamiento desde las figuras legendarias y monstruosas hacia otras de contornos humanos bien definidos que en diversas épocas se erigieron como adversarias de Cristo y su Iglesia.
Este corrimiento habilita la emergencia de un corpus de narraciones escritas entre fines del siglo XIX y durante el siglo XX que en la tesis de maestría hemos denominado "novela apocalíptica moderna".
Se trata de un conjunto muy acotado y bien definido integrado por el
Son novelas de una definida orientación religiosa cristiana que toman como subtexto el Apocalipsis de San Juan y plantean escenarios futuristas distópicos en los que surge el Anticristo y trepa a la cima del poder mundial.
Es un ser plenamente humano que se perfila como un político carismático y genial que encarna un sistema ideológico de neto corte laicista y antirreligioso; es un autócrata que persigue a la Iglesia y a cualquier oposición, impone el uso de una marca identificatoria que manifiesta la adhesión al régimen (el sello mencionado en el Apocalipsis) y, al unificar el mundo bajo su mando, asegura la paz universal.
De este modo, concluye Castellani,
En este conjunto se destaca El señor del mundo del sacerdote inglés R. H. Benson.
Por la fecha temprana de su publicación puede considerarse que inaugura el subgénero de las novelas distópicas. Castellani la tradujo en 1958. Los papas Benedicto XVI y Francisco recomendaban su lectura.
El anticristo llamado Julian Felsenburgh es un político norteamericano que accede al poder mundial con el apoyo de la masonería que se convierte en una suerte de religión oficial.
La Iglesia Católica, reducida ya a su mínima expresión, es implacablemente perseguida y en el momento final en que está a punto de ser eliminada, la novela finaliza abruptamente.
La frase final,
El lector religioso ya sabe que el Mesías
dará lugar al Juicio Final y que Felsenbugh y sus adoradores
serán derrotados y condenados al abismo.
El magnate se apropia de categorías clave de la narrativa apocalíptica cristiana y las dota de nuevos sentidos. Reconoce que la civilización actual ha desarrollado potenciales amenazas existenciales:
Sin embargo, para él hay un riesgo mayor:
En estas conversaciones con Tyler Cowen, Thiel manifiesta conocer las novelas de Soloviev y Benson, lo cual permite abordar sobre base firme un análisis comparatístico dentro de esta narrativa apocalíptica.
Pero,
Cree que el Armagedón será agitado por una figura anticrística que cultiva el miedo a las amenazas existenciales como el cambio climático, la IA y la guerra nuclear precisamente para acumular un poder desmesurado.
La idea es que esta figura convenza a la gente de que él es la garantía para evitar una tercera guerra planetaria a condición de que se acepte un orden mundial único encargado de proteger de todas las catástrofes apocalípticas y que imponga una restricción total del progreso tecnológico.
En su opinión, esto ya está sucediendo.
Thiel afirmó que los organismos financieros internacionales, que dificultan que las personas oculten su riqueza en paraísos fiscales, son una señal de que el anticristo podría estar acumulando poder y acelerando el Armagedón.
Thiel también reflexiona en torno a la enigmática figura del "katejon" que menciona San Pablo en 2 Tesalonicenses: algo o alguien que detiene la llegada del anticristo pero que luego desaparecerá y dejará el terreno libre al enemigo.
Este katejon adquiere fisonomías diversas
según la época, y así durante la guerra fría podría haber sido la
democracia cristiana que detuvo el avance del comunismo.
Ciertamente, identificar a Greta Thurnberg como el Anticristo es casi un chiste de mal gusto. El papa León XIV también podría entrar en esta categoría a raíz de su encíclica "Magnífica Humanitas".
Sea como sea, no es ningún chiste que Thiel, Karp y varios de sus compañeros de Silicon Valley apelan a categorías metafísicas para pensar problemas sociales, es decir, elaboran una "teología política" que deberemos tomar muy en serio.
Que uno de los magnates tecnológicos más poderosos e influyentes del mundo hable en términos escatológicos me parece el hecho más relevante de la historia en los últimos siglos.
Desde el siglo XVIII no estamos en presencia de una redefinición del vínculo que une a los individuos y el estado desde una perspectiva teológica.
Hay que remontarse al Rousseau del último capítulo del "Contrato Social" que no quiso traducir Mariano Moreno para encontrar algo análogo.
No en vano los actuales monarcas filósofos pretenden invertir los términos de la Ilustración para dar lugar a lo que denominan la "Ilustración Oscura".
En los siguientes posteos deberemos analizar y desarmar los dos componentes teológico y político para tratar de entender su combinatoria en una unidad superior.
Creo - adelanto la hipótesis - que se están
cumpliendo las profecías del Apocalipsis y podemos sospechar que
asistimos a la posibilidad real y concreta de que emerja el
Anticristo.
El Catecismo (Catechismus Catholicæ Ecclesiæ), cuya versión oficial fue publicada en latín en 1997, contiene la exposición de la fe, doctrina y moral, iluminadas por la Sagrada Escritura, la Tradición apostólica y el Magisterio eclesiástico.
En el numeral 675 dice textualmente:
El texto no puede ser más claro y contundente.
En el momento pre-parusíaco (antes de la Segunda Venida) se manifestará la maldad bajo la impostura religiosa suprema que es la antropolatría, es decir,
Aquí están las dos Bestias del Apocalipsis:
El precio a pagar será el abandono de la fe en el
Dios Verdadero para rendirle tributo al Falso
Mesías.
Como se sabe, se trata del texto más oscuro de toda la Biblia.
Es un conjunto de visiones de calamidades, plagas y monstruos que causan estremecimiento; quizá por esto la palabra "apocalipsis" es sinónimo de cataclismos y fin del mundo.
Es un grave error...
El texto es ciertamente complejo porque San Juan apela a un reservorio de imágenes simbólicas que estaban en el acervo cultural del pueblo judío y las Sagradas Escrituras, pero el sentido final es claro:
En ese preciso momento, interviene directamente Dios, vuelve Jesucristo ya no como manso cordero para el sacrificio sino en gloria y majestad para restaurar el cosmos, pronunciar su veredicto sobre la historia (Juicio Final) y aplastar definitivamente la cabeza de la serpiente infernal.
O sea:
Dios no colapsa el mundo ni la humanidad porque jamás va a destruir su obra.
Cuando vuelva Jesucristo será el triunfo del Bien y habrá,
Vayamos por partes.
Hay una línea de teólogos como Ernst-Bernard Alló que consideraba el libro de San Juan una profecía ya cumplida con las últimas persecuciones del Imperio Romano.
En cuanto a la Segunda Venida de Cristo, se produciría en un futuro tan lejano e indeterminado que ni siquiera merecería tenerse en cuenta. Contra esta interpretación polemizaba Leonardo Castellani.
El argentino, apoyándose en los Padres de la Iglesia, sobre todo en san Agustín, sostenía que el Apocalipsis narra la HISTORIA TODA LA IGLESIA desde la Ascensión de Cristo hasta su Parusía.
No entraremos en los pormenores de esta postura porque nos llevaría mucho tiempo.
Sólo digamos lo siguiente:
Si reunimos las tesis de Castellani con las indicaciones evangélicas y, a su vez, las cotejamos con la actualidad, los resultados del análisis arrojan perspectivas temibles.
Veamos "los signos":
A todo esto deben agregarse factores de orden espiritual también profetizados en la Biblia
Castellani afirmaba con razón que la "lluvia de fuego" descripta en el Apocalipsis dejó de ser una metáfora y se cumplió literalmente con la bomba atómica.
Con todo esto no quiero decir que ya estamos a
las puertas del Juicio Final, pero resulta imposible no
considerar estos eventos como signos de los tiempos y
reflexionar.
Estos ejemplos están inquietantemente cerca de cumplir de un modo literal la profecía del Apocalipsis: la bestia impondrá una marca 666 a todos sus seguidores sin la cual no pondrán comerciar, vender ni comprar (Ap. 13, 16-18).
La alineación de Milei con Peter Thiel y los tecnomagnates de Silicon Valley responde al proyecto demencial de entregar la Argentina a las corporaciones digitales para convertir el país en una factoría privilegiada que intervenga en la conversación mundial sobre el desarrollo informático.
Sus ideales contemplan un escenario donde se cancela la democracia tal como la entendemos en favor de una política tecnogestionada que gobierne el país reducido a ciudades-estado autorreguladas mediante algoritmos como una suerte de megacorporación.
Estas sociedades automatizadas no apelarán a la manipulación de datos para fraguar resultados de las votaciones electrónicas:
Si Milei se propone ser reelecto y cuenta con
esta tecnología a su favor será prácticamente imbatible a pesar de
las conspiraciones del "círculo rojo" y los fragoteos de "Don
Chatarrín"...
También vimos que para Peter Thiel es toda persona o institución que pretenda limitar o regular el avance tecnológico.
Podría pensarse de un modo insidioso que el
magnate realiza una operación de desorientación táctica porque la
categoría anticrística se puede aplicar cómodamente al propio Thiel
y los magnates de la "ilustración oscura".
Para eso, exigirá la obediencia a una gobernanza tecnocrática que limite derechos y libertades a favor de una administración cibernética que controle hasta los niveles subatómicos del tejido social.
De este modo, el ser humano que conocemos tenderá a ser eliminado "por arriba" o "por abajo" en una filosofía de neto corte antihumanista.
Según el manifiesto de Palantir, hay culturas desarrolladas y otras atrasadas.
Por otro lado, habrá una elite "por arriba" que
tenderá a superar la especie gracias a la tecnología transhumanista
que convierta la carne mortal en sustancia inmortal, superhombres
biotrónicos, transespecies de una nueva generación de dioses.
Se trata de los nuevos mesías que prometen una redención sin intervención de Cristo; una escatología inmanentista que promete el paraíso en esta tierra o en otro planeta gracias a las solas fuerzas del progreso científico ilimitado.
Este personaje encarna a figuras históricas como,
...paradigmas del capitalista entregado exclusivamente a la explotación y la acumulación de plusvalía.
Pero por primera vez en la historia de la modernidad, nos encontramos con los tecnomagnates de Silicon Valley como Alex Karp o Peter Thiel que no se dedican exclusivamente al lucro sino a elaborar ideas.
Su ambición más profunda e inquietante:
Más aún:
Los viejos esquemas de pensamiento ya no nos sirven para analizar el escenario actual.
Antonio Gramsci decía que la clase capitalista contrataba intelectuales orgánicos que elaborasen la ideología necesaria para garantizar la hegemonía sobre el resto de las clases dominadas.
Pues bien:
Thiel, graduado en filosofía en Stanford, realiza todo tipo de disquisiciones influenciado por sus lecturas de René Girard y Carl Schmitt.
Esto es decididamente insólito.
Lo que me esfuerzo en hacer comprender es que para ellos la especulación filosófica no es un pasatiempo extravagante de megamillonarios en tiempos de ocio.
Volvamos a la definición oficial del Anticristo que consigna el numeral 675 del catecismo de la Iglesia católica:
Por supuesto, no quiero calumniar ni convertirme en un falso profeta, pero por todo lo expuesto, resulta plausible sospechar que el desarrollo actual de los algoritmos, las tecnologías de avanzada y los sistemas de ideas que elaboran los nuevos monarcas filósofos permiten que el enunciado del Catecismo se vuelva una realidad palpable a corto o mediano plazo.
En efecto, Palantir y la galaxia de tecnológicas asociadas a Silicon Valley podrían ofrecerse como la "solución" de todos los problemas (guerras, migraciones, pandemias, catástrofes ambientales, etc.) a condición de que se eliminen todas las trabas y regulaciones que limitan su desarrollo y se le entregue "la suma del poder público" a la IA y a una reducida élite de iluminados tecnócratas.
Serían los "nuevos"
Illuminati de la ilustración oscura
que gobernarían despóticamente a la sombra de los circuitos
integrados para llegar al paraíso cuántico en la tierra que, por
cierto, no estará abierto a toda la humanidad sino sólo para los
escogidos.
Las búsquedas esotéricas de Peter Thiel confirmarían que se mueve en un trasfondo de espiritualidad ocultista. Si la Iglesia se opone a este estado de cosas sería declarada enemiga pública y duramente perseguida.
La hacktivista suiza Maia Arson Crimew logró entrar a la base de datos y así pudo filtrar que la la reunión que se llevará a cabo en agosto de este año en Dublin asistirán 220 invitados, entre otros,
Fíjense dos cosas:
De todo este combo temible, quiero destacar particularmente la presencia de contenidos esotéricos y el secretismo.
De todo ese combo terrorífico quiero destacar cuatro aspectos que me interesan particularmente:
Estos cuatro aspectos resultan esenciales en la conformación de una logia, aunque ciertamente no quiero decir que dependan estrictamente de la Masonería.
Más bien, todo lo contrario.
Mi hipótesis es que las logias masónicas tradicionales luchan por sobrevivir a su decadencia y que la calidad de sus miembros y el peso específico de su influencia se distancian años luz de las logias de Thiel donde están los que realmente deciden nuestro futuro.
Nos permitimos establecer una categoría específica:
La
Logia Lautaro fue masonística
en este mismo sentido porque se trataba de una sociedad patriótica a
la que nunca se le pudo comprobar con papeles en mano su filiación
masónica; el viejo Maguire envió cuestionarios directamente a los
Grandes Orientes de Londres, Irlanda y EE.UU. y respondieron que no
tenían ningún registro de nuestros patriotas.
Aquí se reúnen los auténticos herederos espirituales de los antiguos Illuminati.
Vimos también que, entre otros puntos de la agenda, abordan temas relacionados con el esoterismo:
Esto puede parecer una chifladura de millonarios que quieren divertirse con fenómenos paranormales en sus descansos de reuniones de negocios.
Parece, pero no lo es...
Allí donde el deseo es ilimitado porque nunca termina de satisfacerse, allí es donde precisamente llegan al límite de lo humano: aspiran al transhumanismo, a la superación de los límites humanos de la muerte, la enfermedad y el dolor a través de la técnica.
¿Y esto colmará sus ambiciones? Tampoco...
Sólo Dios puede colmar nuestros anhelos más profundos, pero estos muchachos no son precisamente monjes cristianos ni budistas.
Después de lo transhumanista ¿qué viene? Y... lo que viene son inteligencias superiores no humanas... ¿Extraterrestres?
No olvidemos que uno de los temas que abordan en esas conferencias es el contacto con seres de otro mundo.
Pero, de un modo consciente o inconsciente, los seres que contactan no son los habitantes de la constelación de Andrómeda sino muy probablemente al ángel que cayó en el principio de los tiempos, aquél que le dijo a Adán y Eva:
Los que codician someter a este mundo bajo su
poder despótico se vuelven in-mundos y por más poder que tengan, se
terminan volviendo títeres de poderes ocultos y nefastos
que superan su inteligencia.
Sin embargo, semejante panorama no debe llevarnos a la desesperación.
En primer lugar, ya hemos visto en el posteo 8 que el Apocalipsis de San Juan es un libro de gozo:
El 13 de julio de 1917 la Virgen les dijo a los tres pastorcitos de Fátima que el mundo atravesará calamidades,
Eso es. Ella le pisa la cabeza a la serpiente y
de hecho en multitud de exorcismos el demonio confiesa que le tiene
pánico a la Señora del Cielo.
Los intelectuales y escritores deben tomar conciencia de su responsabilidad por tener el don de la palabra y no entregarse a la vanagloria de una carrera exitista; deben hacer caso a Martín Fierro y,
Y, sobre todo, debemos elevar nuestras oraciones.
Y los que no sean católicos o cristianos, eleven sus buenas intenciones, recen a su modo.
"Dios" oye todo...
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